AiRLECTRONICS PROVEE DRONES ECONÓMICOS

Alta tecnología española para mejorar los cultivos en África y Latinoamérica

Dos ingenieros aeronáuticos han creado el UAV, un 'dron' que sirve para controlar el estado de los cultivos en las zonas más deprimidas del planeta

Foto: Alta tecnología española para mejorar los cultivos en África y Latinoamérica

Aunque los drones están asociados a Obama y al goteo de bajas entre los cabecillas del terrorismo internacional (y sus vecinos), lo cierto es que es posible darles una utilidad mucho más benéfica a estos vehículos aéreos no tripulados (UAV por sus siglas en inglés). Sin embargo, las innumerables utilidades de los drones sólo ahora comienzan a imaginarse, y EEUU y UE ya han lanzado una carrera para tratar de tomar ventaja en esta industria que en una década generará más de 100.000 millones de dólares.

Sobre todo, se trata de una plataforma de innovación que puede hacer mucho bien lejos del campo de batalla, salvando la vida de enfermos en pueblos alejados, haciendo frente a los incendios forestales, en la gestión de grandes infraestructuras, en la investigación científica y en la protección del medio ambiente.

En Airelectronics saben mucho de esto. Esta empresa española, creada por una pareja de ingenieros aeronáuticos que se conocieron en la facultad, tiene dos años de vida pero mucha experiencia conseguida gracias a su pasión por la electrónica y el vuelo. En este tiempo, han acumulado proyectos en el extranjero y han pasado de dos a ocho empleados en su startup apostando por el valor añadido que proporciona la innovación. Han depurado de tal manera su tecnología que son capaces de aterrizar uno de estos UAV en las manos de una persona que viaja en coche, en movimiento, con dos centímetros de precisión. “No hay que olvidarse de ir al campo; nosotros echamos muchas horas delante del ordenador y haciendo matemáticas, pero también vamos a volar uno o dos días a la semana”, explica el CEO de Airelectronics, Antón Hernández.

El diablo está en los detalles

“Cuántos más vuelos, mayor precisión, es ahí donde se comprueba que el diablo está en los detalles”. De este modo, han ido perfeccionando todo su software, capaz de responder en caso de viento, lluvia, exceso de calor o en altura, como en países andinos.

En Perú, por ejemplo, tienen un acuerdo con el Instituto de Innovación Agraria por el que desarrollan un programa para mejorar el rendimiento de los cultivos. “El uso de UAV en la agricultura es muy importante y lo va a ser cada vez más. Muchas veces el agricultor no tiene ni idea de cómo va a ir un cultivo hasta la recolecta. Con nuestros sistemas se puede analizar cómo funciona cada semilla, si hay plagas, el nivel de salinidad, si hay problemas de riego, cómo está haciéndose la fotosíntesis…”, enumera Hernández.

Muchas veces el agricultor no tiene ni idea de cómo va a ir un cultivo hasta la recolecta. Con nuestros sistemas se puede analizar cómo funciona cada semilla, si hay plagas, el nivel de salinidad, si hay problemas de riego, cómo está haciéndose la fotosíntesis…

Ellos equipan estos aparatos con cámaras multiespectrales y térmicas que son capaces de ofrecer esta información en tiempo real. Gracias a esta tecnología, desarrollaron en Zimbabue el proyecto “El maíz es vida”, financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, para ayudar con su tecnología a mejorar la eficiencia de los cultivos en el país africano. En Airelectronics dotan de cerebro a estos aparatos voladores para que puedan usarse con una gran autonomía en múltiples campos: sus UAV despegan y aterrizan solos, con centímetros de precisión e incluso en objetivos en movimiento. A su último modelo, X8, han conseguido proporcionarle tres horas de autonomía de vuelo, frente a los 50 minutos habituales —“que con el despegue y el aterrizaje se te queda en media hora”—, lo que permite aprovechar enormemente cada vuelo.

Frente a los carísimos drones de guerra, en Airelectronics se sirven de una nueva generación de aparatos mucho más baratos y accesibles que, con su tecnología, son capaces de proteger alces escandinavos, su último proyecto. “Captamos su señal para saber por dónde andan e incluso podemos saber si pueden estar heridos o muertos”, explica el CEO. En aeropuertos, por ejemplo, ahuyentan a las aves que los merodean —el mayor foco de incidentes de los aeródromos— tanto espantándolas en modo manual como programando patrullas aéreas que amenacen el sentido territorial de estos animales. También trabajan ayudando a proteger infraestructuras de cableado para hacer frente a los ladrones de cobre, gracias a las cámaras térmicas. “En muchos casos, se trata de desempeñar las tareas que históricamente se realizaban avionetas con una alternativa mucho más barata”, explica.

Sus principales áreas de negocio, por el momento, son la topografía, la detección y toma de datos remota (remotesensing) y las labores de observación y vigilancia. Aunque, mientras se expanden hacia Latinoamérica —“sobre todo le interesamos a los países que no tienen esta tecnología, son estos Gobiernos y ejércitos los más interesados”—, ya están analizando nuevas perspectivas de negocio como la detección de furtivos, búsqueda de gente perdida y náufragos. “Nos está yendo relativamente bien, en comparación con la situación general. Nuestras expectativas son buenas. España tiene mucha presencia en el sector; al contrario que otros trenes de la I+D, este tren sí que hemos sabido cogerlo”, admite Hernández.

Gran crecimiento

La industria de los UAV tiene una proyección importantísima ahora que se comienza a desarrollar al margen de los precios prohibitivos que sólo permitían a los grandes ejércitos hacerse con uno. Por ejemplo, el Congreso de EEUU ha encargado a la Administración Federal de Aviación (FAA) que tenga lista una nueva normativa para abrir los cielos a esta incipiente industria, que cuenta con unas 2.400 empresas en todo el mundo.

LA FAA calcula que se habrán desplegado unos 10.000 drones comerciales por los cielos de EEUU en el año 2020. La Unión Europea no se quiere quedar atrás: la Comisión ha puesto en marcha una hoja de ruta para que en 2016 se haya aprobado el nuevo marco regulatorio que permita exprimir el potencial de estos dispositivos sobre el territorio europeo.

* Este artículo es el primero de Ciencia Marca España, una serie de artículos divulgativos impulsada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnlogía (FECYT). Durante el próximo año natural, El Confidencial y la web especializada en información científica Materia le ofrecerán información detallada acerca de los avances científico-técnicos más relevantes creados en nuestro país, independientemente de dónde sean aprovechados. Esperamos que disfruten con ella.

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