Garrett Gee, el joven que 'levantó' 8 millones... en chancletas
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acudió con ellas a un programa de televisión

Garrett Gee, el joven que 'levantó' 8 millones... en chancletas

¿Qué hay que tener para presentarse en televisión en chancletas: talento o desvergüenza? Eso debió pensar más de uno al ver a Garrett Gee en el plató

Foto: Garrett Gee
Garrett Gee

¿Qué hay que tener para presentarse en televisión en pleno prime time ataviado con unas chancletas?¿Talento o desvergüenza? Algo así debieron pensar en Shark Tank, el exitoso programa de la cadena estadounidense ABC, en el que los jóvenes emprendedores defienden sus alocados proyectos ante un exigente jurado. Una especie de Operación Triunfopara startups.

Pues bien, en el último episodio de este concurso, el duro jurado se vio sorprendido cuando el participante se presentó con una sudadera y chancletas en televisión y en horario de máxima audiencia. Y no se trataba de una exposición de un proyecto o una demostración de habilidades: el protagonista era Garrett Gee, un joven estadounidense que tras esta indumentaria, solicitaba a los presentes un millón de dólares a cambio del 5% de la compañía que presentaba.

El emprendedor sudó tinta ante la batería de preguntas que agresivamente iban formulando los presentes: “¿cuál es el modelo de negocio?”, “¿cuánto dinero lleváis recaudado?”, “¿no está pasado de moda lo que presentáis?”... Gee respondía atinadamente y con calma a todas las preguntas, con una seguridad sorprendente dada su juventud y sin perder la sonrisa en ningún momento.

Scan, la startup que defiende, es un servicio vinculado a una aplicación que básicamente lee códigos de barras y QR, y tras analizarlos en tiempo real, ofrece la posibilidad de adquirir el producto escaneado al mejor precio posible en la red. Uno se presenta en una gran superficie para adquirir, supongamos, un móvil, pero antes de hacerlo ejecuta la app y descubre que online le sale un 10% más barato. Es una de las funciones de Scan, pero hay muchas más.

"¿Las llevas siempre?"

Una idea vieja pero bien ejecutada, como justificó Gee ante este exigente tribunal. Las preguntas caían como cuchillos y el joven de Provo tenía una respuesta sólida y contundente para todas ellas. En el transcurso del programa se vivieron dos momentos estelares: cuando le preguntaron por el dinero recaudado hasta la fecha, y cuando uno de los presentes no pudo evitar la curiosidad sobre sus chancletas.

La primera fue formulada con una mezcla de condescendencia y desprecio, que fueron rápidamente borrados del rostro ante la respuesta de este valiente: “llevamos recaudados hasta la fecha 8 millones de dólares”. Estupefacción en los presentes. Aquel mocoso en chanclas que no superaba los 25 estaba sacando lustro a sus monedas de oro sin perder la calma ante sus ojos. “¿Facturáis algo por el servicio ahora mismo?”, la segunda pregunta sonó desesperada esperando un no por respuesta que salvara sus pellejos.

Pero tampoco: resulta que Scan, aun siendo una beta, ya estaba reportando 30.000 dólares al mes provenientes de grandes marcas que habían apostado a ciegas por la idea. El joven Garrett aguardaba paciente la siguiente embestida ante un jurado que veía su ego derretirse como la cera. Tocaba golpear más bajo. “Has venido a la tele en chancletas ¿es por diversión o lo haces siempre?”

La pregunta no dolió. Al contrario. Sirvió a Garrett para dejar todavía más atónitos a los presentes: “las llevo siempre, lo hago para que los potenciales inversores sepan realmente quién soy” Yque nadie piense que sus chanclas han presenciado reuniones de segunda: directivos de Google, Facebook y hasta Lady Gaga han atestiguado sus rayas blanquiazules.

Y como quiera que aquello era un concurso en el que los jueces debían orientar el pulgar hacia arriba o hacia abajo, este sorprendido tribunal echó por tierra las intenciones del joven de recaudar 1 millón adicional. Pero aquello tampoco le robó la sonrisa: Scan había copado el horario de máxima audiencia de una de las grandes de la televisión en Estados Unidos y ahora todo el mundo sabía que su producto lo usaban 53 millones de personas en todo el globo. Minuto de gloria copado. Y en chancletas.

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