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Hacer las estructuras "oscuras" para aislarlas de terremotos y tsunamis
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UNA INVESTIGACIÓN FRANCESA

Hacer las estructuras "oscuras" para aislarlas de terremotos y tsunamis

En sus manos la materia se vuelve invisible. Sébastien Guenneau es un mago de bata blanca. Trabaja en el terreno de la ciencia ficción aunque lo

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Hacer las estructuras "oscuras" para aislarlas de terremotos y tsunamis

En sus manos la materia se vuelve invisible. Sébastien Guenneau es un mago de bata blanca. Trabaja en el terreno de la ciencia ficción aunque lo que sale de su chistera tendrá aplicaciones reales. En 2006, se metió en el laboratorio con una obsesión: crear un mecanismo que proteja a las poblaciones de seísmos y 'tsunamis', de catástrofes como la ocurrida en Japón hace dos años. En los últimos meses sus experimentos han avanzado y ya ha conseguido aislar objetos de terremotos simulados sobre maqueta. 

“En el último año hemos progresado mucho en el terreno experimental y en el teórico sobre el control de esas ondas que se propagan en la tierra. Hemos logrado demostrar que no es imposible hacer transparentes los objetos y así protegerlos de estos movimientos”, explica a Teknautas el científico francés.

Es uno de los expertos en los experimentos que se llevan a cabo sobre invisibilidad. El principio en el que basan sus teorías consiste en hacer imperceptibles los objetos. La retina ve las longitudes de onda que conforman la luz. Ésta rebota en los cuerpos y por eso los vemos, así que para evitar la ilusión óptica basta con lograr que los rayos de luz no reboten en los objetos, aislándolos, haciéndolos oscuros.

“Se trata de hacer la materia transparente. No modificamos la escena, sino la visión que tenemos de la misma, nuestra percepción. Buscamos que los rayos luminosos no se reflejen en la persona, sino que la rodeen y sigan su camino. Es como si metiéramos a alguien en una especie de esfera”, explica Guenneau  .

Científicos estadounidenses investigan desde hace años estas teorías. En 2008 probaron por primera vez que se pueden hacer transparentes los objetos gracias a los llamados metamateriales, materiales sintéticos que permiten desviar la luz.

El científico y su equipo acaban de llevar a cabo con éxito dos pruebas en este sentido. El primero lo hicieron en París, donde crearon una muralla antisísmica a pequeña escala gracias al envoltorio mágico (o capa de invisibilidad) hecho a base de cilindros concéntricos. Esta placa antiterremotos sobre maqueta, ha permitido demostrar que pueden controlar esas ondas que se propagan en la Tierra.

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También ha logrado resguardar un cuerpo sumergido en un recipiente con agua y en el que un punto de vibración simulaba el movimiento sísmico. En Marsella pusieron en práctica el experimento sobre un canal de 17 metros de largo. En el fondo instalaron una estructura y consiguieron aislarla de estas ondas, hacerla invisible.

Ahora, a pequeña escala, el objetivo es que en un futuro se pueda aislar centrales nucleares, grandes plataformas petrolíferas o bases militares. Se evitaría así desgracias como la de Fukushima. “La idea es crear estructuras gigantescas que protejan a las poblaciones, centrales nucleares. No vamos a salvar la Tierra, pero de momento sí hemos demostrado que se puede controlar esas ondas de seísmo que se propagan y desviarlas”, argumenta el francés.

Sus investigaciones avanzan gracias a los fondos europeos. En 2016, Guenneau tiene que presentar ante la Unión Europea las conclusiones de estos años de experimentación y conseguir más presupuesto para continuar sus pruebas, ahora a mayor escala. “Aunque esto será muy costoso y complejo de poner en marcha, las teorías sobre invisibilidad son muy emergentes y prometedoras. De momento ya hemos demostrado que no es imposible lograrlo”, dice.

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Además de la cobertura de invisibilidad, este mago trabaja con la capa de silencio. En este caso se trata de aislar y proteger objetos, no de ondas de luz, sino las del sonido. “Queremos hacer invisible al ruido una zona en el aire o dentro de un fluido, como el mar, lo que permitirá una mejor acústica”, afirma el científico.

En una sala de ópera, por ejemplo, la capa de silencio hará desaparecer los pilares que sostienen el edificio y que perjudican la calidad sonora. Según el científico, “los postes u obstáculos se harán invisibles a las ondas acústicas, creando espacios diáfanos desde el punto de vista sonoro. No habrá barreras”.

En sus manos la materia se vuelve invisible. Sébastien Guenneau es un mago de bata blanca. Trabaja en el terreno de la ciencia ficción aunque lo que sale de su chistera tendrá aplicaciones reales. En 2006, se metió en el laboratorio con una obsesión: crear un mecanismo que proteja a las poblaciones de seísmos y 'tsunamis', de catástrofes como la ocurrida en Japón hace dos años. En los últimos meses sus experimentos han avanzado y ya ha conseguido aislar objetos de terremotos simulados sobre maqueta.