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¿Es tuyo tu móvil o es de la operadora?
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¿Es tuyo tu móvil o es de la operadora?

Pocos sectores hay tan versátiles, dinámicos y capaces de alcanzar la máxima satisfacción de las necesidades de los clientes como la telefonía móvil. Pocos sectores hay

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¿Es tuyo tu móvil o es de la operadora?

Pocos sectores hay tan versátiles, dinámicos y capaces de alcanzar la máxima satisfacción de las necesidades de los clientes como la telefonía móvil. Pocos sectores hay con una carga de inmadurez tan grande como la telefonía móvil, que le impide desarrollar al máximo todo su potencial. El mercado de la telefonía móvil en España está condicionado por una serie de penalizaciones, desatenciones, permanencias obligatorias, altísimas tarifas y condiciones abusivas que lo mantiene petrificado al impedir el desarrollo del más elemental sentido común en las relaciones entre operadoras y clientes. 

Algunas de estas prácticas y actuaciones están tan arraigadas en el sistema que ni las notamos. La inmensa mayoría de los clientes de telefonía móvil tiene un terminal bloqueado… y todavía creen que el móvil es verdaderamente suyo. ¿Es suyo algo que no pueden usar cuando y como quieran? ¿Algo que ata de forma esclavizante a una compañía, que siempre tiene la sartén por el mango? ¿Algo por lo que te amenazan con penalizaciones si lo usas como te convenga?

El más elemental sentido común nos dice que el terminal móvil tiene que ser propiedad del cliente, y que debe usarlo como  quiera. No tiene sentido que un cliente no pueda usar su teléfono con varios operadores a la vez o que no pueda utilizarlo con un operador extranjero cuando está fuera de España. Es inadmisible y abusivo que ahora los operadores dejen de subvencionar los terminales y opten por financiarlos, pero mantengan el bloqueo del terminal, incluso durante un plazo superior al periodo de pago. Son inaceptables las trabas y dificultades que ponen las operadoras para facilitar los códigos de desbloqueo, aún después de cumplidos los contratos de permanencia. 

La más absoluta falta de transparencia se observa al analizar las penalizaciones que tiene que pagar un cliente en caso de cambiarse de compañía antes de vencer su contrato de permanencia. En consecuencia, España sigue siendo uno de los países más caros de la UE en telefonía móvil con los clientes menos satisfechos. Es imposible de entender que ni el regulador, ni competencia ni organismos de consumo hayan intentado asumir responsabilidad en este asunto para facilitar la vida a los clientes y asegurar un mercado más transparente.  En fin… un móvil bloqueado no es más que un candado que cierra las posibilidades de acceso a un universo de mejores servicios, tarifas y prestaciones. 

Un freno a la competitividad y al desarrollo del sentido común en la telefonía móvil. Y casi ni nos damos cuenta de ello. Seguimos encantados con ese terminal que sólo es supuestamente nuestro, sin percatarnos de que en realidad es de otros que lo utilizan como cebo para hacernos picar y dar nuestro consentimiento a  un servicio que por lo general no resiste la más mínima revisión a la luz del sentido común. El sencillo, gratuito y rápido procedimiento de desbloqueo de los terminales móviles es una de las inmediatas murallas que hay que derribar para proporcionar un vital elemento de madurez al mercado de la telefonía móvil. 

Aunque a algunos les cueste despertar de ese sueño de creerse que el móvil que tienen en el bolsillo es verdaderamente suyo, no estaría nada mal, ¿verdad?

Meinrad Spenger es el CEO de la operadora Másmóvil.

Pocos sectores hay tan versátiles, dinámicos y capaces de alcanzar la máxima satisfacción de las necesidades de los clientes como la telefonía móvil. Pocos sectores hay con una carga de inmadurez tan grande como la telefonía móvil, que le impide desarrollar al máximo todo su potencial. El mercado de la telefonía móvil en España está condicionado por una serie de penalizaciones, desatenciones, permanencias obligatorias, altísimas tarifas y condiciones abusivas que lo mantiene petrificado al impedir el desarrollo del más elemental sentido común en las relaciones entre operadoras y clientes.