"Quiero darme de baja de Internet, ya lo he visto todo"
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"Quiero darme de baja de Internet, ya lo he visto todo"

La red esconde una serie de noticias alternativas que a buen seguro conseguirán arrancarnos una sonrisa al final de una dura jornada de trabajo, y es

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"Quiero darme de baja de Internet, ya lo he visto todo"

La red esconde una serie de noticias alternativas que a buen seguro conseguirán arrancarnos una sonrisa al final de una dura jornada de trabajo, y es que a diferencia de las máquinas, los humanos somos deliciosamente torpes e impredecibles. Hemos resumido en unas líneas algunas de las más divertidas que circulan por Internet estos días, y a buen seguro que habrá más y sin duda, no les irán a la zaga.

"Quiero darme de baja de Internet, lo he visto todo"

Uno tenía la idea de que la red era algo así como un ente sin fin o como un saco en el que no se termina de descubrir cosas nuevas. Al parecer, esta percepción no era compartida por un abonado al operador Yacom, quien ni corto ni perezoso llamó al centro de atención telefónica para dar de baja su ADSL. Ante la pregunta de cuál era el motivo por el cual iban a perder tal ilustre cliente, nuestro protagonista espetó a viva voz: "lo he visto todo, quiero darme de baja". Semejante contundencia sin duda dejó sin palabras a su interlocutor en el call center, quien quiso conocer el detalle de tal aseveración. Al parecer, Yacom había instalado como página por defecto en el ordenador del cliente el portal corporativo, y el pobre hombre había terminado de navegar por todas y cada una de las pestañas, y efectivamente, en su dimensión, lo había visto ya todo.

Internet abierto en horario de oficina

¿Creía usted que la red estaba esperándonos las 24 horas del día de forma infatigable? Error. Al menos no en la Universidad de La Coruña, donde un estudiante se disponía a hacer una encuesta fuera de horas empleando los servicios de la web y obtuvo una curiosa respuesta: "Esta aplicación está sólo disponible de 8h a 22h", lo que lleva a pensar si realmente tienen alguna persona metiendo horas entre cables y procesadores.

El router wireless, sin cables pero de verdad

Los routers inalámbricos o WiFi, han conseguido que nos ahorremos buenos metros de cable por la casa, y sobre todo, han facilitado que nos podamos conectar desde cualquier punto sin necesidad de tener un punto de red al lado, y sobre todo, simplificar al máximo la puesta en marcha del acceso a Internet en el hogar. Esta evidencia no pareció suficiente a otro cliente de Yacom, que llamó al servicio técnico reclamando que "no podía navegar". Ante las preguntas del técnico, el cliente acabó reconociendo que no había llegado a sacar el equipo de su caja. "¿Por qué?", indagó el técnico de Yacom, a lo que el abonado contestó que el router era "wireless, y no necesitaba instalación". Ni siquiera sacarlo de la caja, se entiende.

El GPS, esa mina inagotable de anécdotas

El GPS es tan útil como divertido, y es que las noticias que llegan a través de la web de incidentes producidos por los sistemas de navegación son interminables. Este sistema supone un avance incuestionable en la forma de conducir, pero sin embargo, es muy recomendable no tener fé ciega en las instrucciones que nos dé el aparatejo. Estas máquinas las carga el diablo, y si no que se lo digan a un joven suizo que por hacer caso a pies puntillas de su navegador, acabó en la copa de un cerezo con su furgoneta, y que además de su orgullo, perdió 600 francos suizos en una multa por los destrozos provocados. No tuvo mejor suerte la joven británica Alice Clark, que al igual que el suizo, su obcecación por el GPS le llevó a ella y a su flamante Mercedes de cabeza río abajo, aunque por fortuna, la cosa no fue a mayores.

El móvil para calentar la oreja

¿Se ha parado a pensar qué diría si le detiene la policía por hablar por el móvil mientras conduce? Probablemente y ante la evidencia de los hechos, agacharía la cabeza a esperar lo peor. Pues bien, no todos actúan así y desde luego, no lo hizo el camionero alemán Walter Klein, quien fue pillado con las manos en la masa y recurrió la sanción, argumentando ante el juez que ese día le "dolía el oído" y quería mitigar el dolor con el calor de su móvil. Si la excusa le ha dejado atónito, espere a conocer el veredicto: inocente. Vamos, que la historia del oído coló.

The Onion Router