Así se fraguó el crimen del concejal Javier Ardines: todas las claves del caso
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Así se fraguó el crimen del concejal Javier Ardines: todas las claves del caso

El crimen con el que los medios y la población se relamieron durante meses llega a juicio por el asesinato del concejal Javier Ardines. Sicarios, sangre y un lío amoroso: así lo planearon todo

Foto: Javier Ardines, concejal asesinado el 16 de agosto de 2018. (EFE)
Javier Ardines, concejal asesinado el 16 de agosto de 2018. (EFE)

El barco pesquero seguía ahí, abandonado, pero él ya no está. Eso es lo que pensaron los vecinos de Llanes, en Asturias, tras enterarse del asesinato del concejal Javier Ardines casi a la puerta de su casa en 2019. A ojos de la población (y la prensa) este asesinato lo tenía todo, sicarios, sangre y líos amorosos, pero desde este martes la investigación pasó a manos del público a las de la Justicia. Todos coincidían al afirmar que era un buen hombre, un buen vecino y un buen político, pero había algo más que destacar en él; su éxito con las mujeres. Al parecer, este fue el motivo del crimen de Llanes, un caso que despertó el interés de la opinión pública de todo el país.

La Audiencia Provincial de Oviedo juzga desde este pasado martes a los presuntos responsables del asesinato del concejal de IU: Pedro Luis N.A., como presunto inductor intelectual; Jesús M., como supuesto intermediario; y los ciudadanos argelinos Djillali B. y Maamar K., que están considerados en el procedimiento como presuntos sicarios. Cada uno de ellos se enfrenta a la petición fiscal de 25 años de prisión por planear y llevar a cabo el crimen contra Ardines. Pero, ¿por qué un vecino de Ardines dejó en manos de profesionales su asesinato?

Cronología

16 de agosto de 2018: Javier Ardines (52 años), concejal por IU de Medio Rural, Playas y Personal de Llanes desde hacía tres años, salió de casa —en la parroquia de Pría— cerca de las 6:00 horas de la mañana para coger su furgoneta y subirse a su barco pesquero, a donde nunca llegó. Solo dos horas después, una vecina que paseaba a su perro y pasó por su vivienda se encontró el cuerpo sin vida del político, junto al vehículo en marcha, y llamó inmediatamente a emergencias.

placeholder Hallaron el cuerpo de Javier Ardines a 300 metros de su casa. Foto: Efe
Hallaron el cuerpo de Javier Ardines a 300 metros de su casa. Foto: Efe

Cuando las autoridades llegaron al lugar, comprobaron que la víctima presentaba varias heridas en la cabeza, lo que confirmaba que se trataba de una muerte violenta. El revuelo de agentes y sanitarios que se formó a las afueras de la casa, hizo que la hija del concejal saliera a ver qué pasaba, encontrándose así con el cuerpo de su padre. Solo unas horas después, se dio a conocer el resultado de la autopsia que confirmaba que Ardines había sido asesinado a golpes con algún objeto contundente.

El Juzgado de Primera Instancia de Instrucción de Llanes dio más detalles sobre el momento del crimen y determinó que el concejal fue atacado cuando se bajó de la furgoneta para retirar un objeto que había en medio de la carretera y que le impedía continuar con su camino. Todo pasó a escasos 300 metros de su propio hogar.

29 de agosto de 2018: Trece días después del asesinato, los investigadores, inmersos en la investigación, se centraron en sondear el entorno más cercano de la víctima, su familia y amigos, y comenzaron la ronda de interrogatorios en su lugar de trabajo; el Ayuntamiento. La prensa local entonces hablaba de un total de 20 personas a quienes habían tomado declaración en un proceso policial al que se incorporó también personal de la Unidad Central Operativa (UCO).

27 de septiembre de 2018: La Guardia Civil no tenía detenidos, ni sospechosos, pero empezaba a trazar una hipótesis. Aunque en un principio se llegó a pensar que el asesino, o asesinos, de Ardines tuvo una motivación política o ideológica, más de un mes después de encontrar el cuerpo, las autoridades empezaron a barajar otra teoría más personal. Fue entonces cuando sopesaron la teoría de que el responsable tuviera un móvil pasional al acabar con su vida, tal y como adelantó El Confidencial. En ese momento, comenzaron a indagar en la vida personal del político.

Foto: Vecinos y pescadores de la zona se solidarizaron con el edil de IU asesinado en Llanes. (EFE)

Las pesquisas policiales avanzaron y los agentes lograron hilar más fino lo que ocurrió aquella mañana. Para la Policía, nada de lo que pasó justo antes de su asesinato fue espontáneo. Al parecer, el hecho de que Ardines tuviera que bajarse de la furgoneta no fue fortuito, sino que alguien colocó allí unas vallas para hacerle bajar. Fue entonces cuando los asaltantes, por entonces se estimó que fueron dos o tres personas, lo abordaron, lo golpearon y, después, lo estrangularon.

Pero no contaron con que el concejal se defendería. De hecho, fue gracias a su resistencia que lograron detectar restos de ADN que más adelante podrían ser cotejados en caso de que se encontraran a los culpables.

19 de febrero de 2019: Meses después, la Guardia Civil detiene a cuatro personas vinculadas con el asesinato. En el momento de los arrestos, los investigadores pudieron corroborar que el móvil del crimen fue por motivos personales. Además, informaron de que Pedro Luis Nieva A., vecino de la localidad, fue el instigador del asesinato; el marido de la prima segunda de la esposa de la víctima. El resto actuó como sicarios y llevaron a cabo el plan para el que fueron contratados por un intermediario.

placeholder Pedro L. N. A., amigo y supuesto inductor del asesinato del concejal de Llanes. Foto: Efe
Pedro L. N. A., amigo y supuesto inductor del asesinato del concejal de Llanes. Foto: Efe

Según pudo saber la Guardia Civil, Nieva planificó el asesinato del concejal, con quien mantenía una amistad, y contrató a dos sicarios para que acabaran con la vida de Ardines al pensar que este mantenía una relación sentimental con su mujer.

Así planearon el crimen

Después de la detención de los cuatro presuntos culpables, la Guardia Civil ya pudo comenzar a trazar la narrativa del caso. Como ya adelantó este medio, uno de los acusados actuó movido por sus emociones, concretamente, por los celos. El Confidencial ha tenido acceso al vídeo de la declaración de Nieva ante el tribunal de la Audiencia de Oviedo, donde ha relatado cómo empezó todo.

Foto: El presunto sicario. (EFE)

En base al relato del propio acusado, las sospechas de la infidelidad de su mujer, Katia, comenzaron en 2016. Un día, durante una comida entre Ardines, Katia y el acusado, Navas se fue al baño, dejando a los otros dos solos en la mesa; pero antes de irse al servicio, Navas dejó activada la grabadora de su móvil y la escondió bajo una servilleta para así poder descubrir de lo que hablaban en su ausencia. Ese mismo día, cuando pudo escuchar el audio —llegó a oírlo hasta 1.000 veces—, creyó confirmar sus peores presagios.

Días después, el ahora procesado le echó en cara a su mujer su supuesta infidelidad y le mostró la grabación. Pese a la disputa de la pareja, ambos continuaron viviendo juntos hasta que Navas le enseñó el audio a la mujer de Ardines. Entonces, comenzaron a torcerse las cosas. La relación entre el acusado y Katia no era como antes y al hombre le pudo la rabia y los celos, por lo que decidió hablar con su amigo Jesús M. para que acabase con la vida del concejal. Este, a su vez, le dio el contacto de otros dos conocidos, los sicarios, para que se encargasen. Ambos aceptaron y arrancó el plan criminal que terminaría con la vida del concejal.

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