Confirman la condena por el 'crimen Guardia Urbana': actuaron con un "firme deseo de revancha"
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penas de hasta 25 años de cárcel

Confirman la condena por el 'crimen Guardia Urbana': actuaron con un "firme deseo de revancha"

Rosa Peral y Albert López lo planearon todo: desde cuándo atacar a Rodríguez hasta cómo lograr que todo pareciese obra del marido de la acusada

Foto: Momento durante el juicio por el 'crimen de la Guardia Urbana', en marzo. Foto: Efe
Momento durante el juicio por el 'crimen de la Guardia Urbana', en marzo. Foto: Efe

Asesinato con alevosía. Uno como responsable y otro como coautor. Así ha calificado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJCat) a Rosa Peral y Albert López, respectivamente. Ambos han sido acusados de matar a su compañero y pareja de la acusada Pedro Rodríguez — también agente de la Guardia Urbana —, el 1 de mayo de 2017. Con esta sentencia, el tribunal ratifica la condena de hasta 25 años de prisión para ambos que impuso la Audiencia de Barcelona por el denominado 'crimen de la Guardia Urbana'.

En su escrito, el TSJCat relata que en 2012, Peral y López iniciaron una relación sentimental después de haberse conocido en su trabajo dentro del cuerpo policial. En paralelo a esta relación, la acusada seguía casada con su esposo, con quien compartía casa con quien había tenido dos hijas. Cuatro años después, Peral conoció a la víctima, que también trabajaba con ella, y ambos comenzaron una relación a espaldas de sus otras dos parejas.

Foto: Prosigue el juicio por el "crimen de la guardia urbana"

Pero solo unos meses después, la condenada se separó de su marido y se fue de casa. Fue entonces cuando la relación con el agente Rodríguez "se intensificó"; hasta tal punto que, según el testimonio de los propios investigados y de algunas personas de su entorno social, ambos llegaron a expresar su intención de ir un paso más allá y casarse, pero finalmente la pareja acabó compartiendo piso.

La casa de Vilanova i la Geltrú donde se produjo el crimen. Foto: EFE
La casa de Vilanova i la Geltrú donde se produjo el crimen. Foto: EFE

Solo un mes después de este gran avance en la relación entre ambos compañeros, López (el otro acusado) se enteró de todo, dando lugar a un distanciamiento con Peral. De hecho, Rodríguez, movido por "un firme deseo de revancha", le reveló a Rodríguez que su actual novia había estado saliendo con ambos a la vez. Esto, según el relato del tribunal, provocó discusiones entre la pareja que desembocaron en "un clima de celos" por parte de la víctima hacia su pareja.

[La foto que destapó una ciénaga en la Guardia Urbana de Barcelona]

Sin embargo, esta situación de malestar emocional en la pareja — y, a su vez, del acusado con su compañero — hizo que los acusados iniciaran un acercamiento que, poco a poco fue creciendo hasta el punto de que ambos llegaron a la conclusión de que Rodríguez era "un obstáculo" en su relación. Fue entonces cuando ambos empezaron a trazar un plan para matar a Rodríguez. Dicho plan se ejecutó, según el apartado de hechos probados redactado por la Audiencia, en la noche del 1 al 2 de mayo de 2017.

Foto: Continúa el juicio contra los agentes de la guardia urbana

Pero, ¿en qué consistía exactamente este plan? Para los jueces, todo estaba debidamente pensado; para cometer el crimen tendrían que esperar a que Rodríguez estuviese profundamente dormido, pero antes tenían que tantear el terreno. Para ello, los acusados pensaron en hacer notar entre su círculo de amistades la mala relación entre el exmarido de Peral y Rodríguez. Después, en la noche del crimen, los acusados se intercambiaron una serie de mensajes en clave donde daban vía libre para poner en marcha el plan. Además, quedó corroborado que esa misma noche, Rodríguez cambió su tarjeta SIM a otro móvil que compró un mes antes.

En esa madrugada, según recoge el escrito, López accedió al domicilio de Peral y Rodríguez para agredir a la víctima y "privarle de su vida" de forma violenta. Según el TSJCat, ambos actuaron "con el común ánimo o intención" de matar a su compañero y de que cometieron el crimen aprovechándose de la situación de indefensión de la víctima, que en ese momento estaba durmiendo, lo que también demuestra que eligieron ese momento conscientemente para asesinarlo. Horas después, con el objetivo de ocultar de ocultar lo ocurrido, ambos acusados hicieron uso del móvil de la víctima para fingir que seguía con su vida con normalidad.

Todo ello, destaca el escrito, sabiendo que "en las inmediaciones vivía R.C.P. [marido de la acusada], con el que (Peral) mantenía una relación muy conflictiva en el momento de los hechos, con el propósito de involucrarle". A continuación, la pareja cogió el coche de la víctima, en cuyo maletero ocultaron su cuerpo, para trasladarlo al pantano de Foix para después prender fuego al vehículo con el cadáver dentro.

Por estos hechos, de la Audiencia de Barcelona condenó a la pareja a 25 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y la circunstancia agravante de parentesco para Peral; mientras que condenó a López a 20 años de cárcel como coautor responsable criminalmente de un delito de asesinato con alevosía. El TSJ de Cataluña, además de ratificar esta condena, ha desestimado los argumentos presentados por las defensas de ambos condenados, manteniendo así la pena inicial impuesta por el Tribunal de Jurado en el juicio celebrado el pasado mes de marzo en la Audiencia Provincial de Barcelona.

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