Cae una red de trata de seres humanos y explotación sexual que sometía a sus víctimas al rito vudú-juju
  1. Sucesos
11 detenidos y 2 mujeres liberadas

Cae una red de trata de seres humanos y explotación sexual que sometía a sus víctimas al rito vudú-juju

Mujeres jóvenes y en situación de vulnerabilidad son captadas en Nigeria para trabajar en España y, bajo un juramento, son forzadas a ejercer la prostitución

placeholder Foto: Foto: Efe
Foto: Efe

La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal que se dedicaba a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. La operación se ha saldado con la detención de 11 personas presuntamente implicadas en la trama delictiva y ha liberado a dos mujeres víctimas que fueron forzadas a prostituirse en la calle o en locales de alterne.

Según han informado las autoridades en un comunicado, aunque la organización operaba principalmente en España, también tenían conexiones en Reino Unido. Fue gracias a la denuncia de una víctima que pudieron iniciar la investigación. En sus declaraciones, la mujer aseguraba que había sido captada por miembros de la presunta organización para ser explotada sexualmente y que los captadores operaban varias ciudades españoles y en Wolverhampton (Reino Unido).

Los integrantes de la red asentados en España mantenían contacto con otros compinches que se encargaban de captar a las mujeres — jóvenes y en situación de vulnerabilidad o necesidad — en Nigeria y, una vez seleccionadas, avisaban a sus respectivas familias de que les conseguirían un buen trabajo en España. Pero antes de emprender el viaje, los implicados obligaban a las jóvenes a cumplir con el juramento vudú-juju: así daba comienzo una deuda inabordable y la promesa de que, pasara lo que pasase, no podrían denunciar a sus explotadores.

Para el traslado de las mujeres, la organización optaba por diversas vías para no despertar sospechas en la frontera: aérea, utilizando documentación falsificada y un visado apto para viajar a Europa y terrestre y aérea hasta Marruecos para, posteriormente, coger un barco con destino a España de manera clandestina. Una vez en nuestro país, les quitaban el pasaporte y les informaban de que la deuda que habían contraído era de 50.000 euros y que para pagarlo tenían que ejercer la prostitución en clubes de alterne. En ocasiones eran prostituidas en la vía pública, controlándolas constantemente para impedir que se fugasen.

Vudú-juju: el juramento que ata a las víctimas

Se trata de un ritual, conocido también como de maga negra, que apela directamente a las creencias tradicionales de los nigerianos que consiste en que una persona firma un contrato con los traficantes y por el que se comprometen al pago de una cuantiosa deuda. Todo ello 'oficializado' por un sacerdote espiritual. Tal y como lo describen desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en un estudio de 2013, se trata de un proceso al que se suele recurrir para forzar a las mujeres africanas a la prostitución que creen en "las fuerzas sobrenaturales" y como una forma de presionar a estas víctimas para que acaten las exigencias de los explotadores, ya que, según este rito, si desobedecen las órdenes de los captadores o los denuncian ante las autoridades, las amenazan con apropiarse de todos los bienes de su familia o de hacerles daño a sus progenitores.

placeholder Yenagoa (Nigeria). Foto: Efe
Yenagoa (Nigeria). Foto: Efe

A pesar de que se trata de un ritual, y de que su práctica es especialmente conocida por los explotadores, no hay que olvidar que las víctimas suelen ser jóvenes que proceden de familias con escasos recursos o que incluso carecen de los conocimientos sobre el funcionamiento ilícito de las redes de trata de seres humanos. Además, desde ACNUR señalan que es un ritual que procede del vudú, una "religión" (originada en la parte oeste de África) que se basa en la creencia hacia lo sobrenatural y en la que los juramentos son una parte esencial.

"Estos juramentos sellan el pacto entre mujeres que quieren mudarse a Europa y traficantes. Los traficantes se comprometen a pagar todos los costos del viaje, mientras que las mujeres prometen reembolsar el dinero, ser respetuosas con los traficantes y comprometerse a no denunciar a los traficantes a la policía", explica el organismo internacional. Es por ello que muchos explotadores se valen de este juramento para engañar a las mujeres que son captadas.

Trata de seres humanos Prostitución Sucesos
El redactor recomienda