directivos por la economía circular

Muñoz (Mercadona): "Desperdiciar alimentos casa mal con un negocio eficiente"

Hablamos con Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social Empresarial de la compañía, sobre el papel que juega la sostenibilidad en el desarrollo de la compañía

Foto: Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social Empresarial de Mercadona.
Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social Empresarial de Mercadona.

Mercadona es una de las primeras cadenas de distribución en España. Encabeza cada año los ‘ranking’ sobre compromiso social, responsabilidad y valoración por parte de los consumidores. Este curso, entre sus desafíos se encuentran la venta 'online', su línea de comida preparada, la búsqueda de nuevos proveedores o mejoras en la sostenibilidad de sus productos para hacer frente a los retos ambientales.

Hablamos con Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social Empresarial de Mercadona, en el ciclo de encuentros 'Directivos por la economía circular', sobre los retos del sector del gran consumo ante esta nueva normalidad y el papel que juega la sostenibilidad en el desarrollo de la compañía.

PREGUNTA. Nuestro impacto medioambiental está convirtiendo el planeta en un lugar hostil para vivir, ¿personalmente qué medidas adopta para cuidar y proteger el entorno que nos rodea?

RESPUESTA. Intento, como el resto de ciudadanos, hacer las cosas lo mejor posible: generar menos residuos, separarlos en las fracciones correspondientes, hemos instalado medidas de ahorro energético y de agua en casa… En general, intento ser consciente del impacto que generan mis actos cotidianos y actuar en consecuencia. No siempre es fácil, tengo que decirlo. Es verdad que las acciones individuales no son las únicas necesarias, pero tienen que formar parte de la solución. Necesitamos remar todos en la misma dirección: empresas, administraciones y ciudadanos.

P. Mercadona es la segunda empresa más comprometida socialmente en la gestión de la crisis del covid-19, según el 'ranking' de Merco (Monitor Español de Reputación Corporativa), ¿qué acciones considera más valoradas por los consumidores?

R. Creemos que nuestros clientes (nosotros les llamamos 'Jefes') aprecian que en las tiendas haya espacio suficiente para poder guardar las distancias de seguridad y la disponibilidad de equipos de protección. Sabemos también que aprecian ver que nuestros trabajadores realizan su labor protegidos, ya que se les proporcionaron guantes, mascarillas, mamparas y gafas protectoras en los peores momentos de la pandemia, durante la primavera pasada, que se siguen y seguirán manteniendo todas las medidas pertinentes para que puedan realizar su importante labor. También saben que realizamos un gran esfuerzo para mantener las tiendas abastecidas de productos frescos y de primera necesidad, y que nos adaptamos a sus hábitos de compra para que puedan planificarse mejor.

Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social Empresarial de Mercadona.
Margarita Muñoz, directora de Responsabilidad Social Empresarial de Mercadona.

P. El año pasado eliminaron en la línea de cajas todas las bolsas de plástico de un solo uso. Sin embargo, la sociedad repara en la gran presencia de plásticos desechables en el ‘packaging’ de los alimentos, ¿qué importancia tiene el plástico en el envasado de los productos? ¿Qué movimientos harán en sus lineales a este respecto?

R. El plástico como material de envase tiene grandes prestaciones, que contribuyen a preservar la seguridad y la calidad de los alimentos y a prevenir el desperdicio alimentario. Pero también somos conscientes de los impactos negativos que causa la gestión incorrecta de su residuo, que no deja de ser un recurso tremendamente valioso. Hemos elaborado un plan de acción, la Estrategia 6.25, que consiste en llevar a cabo seis acciones para conseguir, en 2025, un triple objetivo: reducir el plástico un 25%, que todos nuestros envases sean reciclables y reciclar todos los residuos de plástico generados en nuestras tiendas, fomentando así la economía circular: que las materias primas valiosas permanezcan en la economía productiva el mayor tiempo posible.

Para ello hemos llevado a cabo una auditoría de todos nuestros envases con Itene, Instituto Tecnológico del Envase con sede en Valencia, para identificar qué movimientos hemos de realizar en nuestros envases para que sean reciclables. Otras medidas a destacar son la sustitución de las bolsas de sección por material compostable, eliminación de los desechables de plástico, utilizar plástico reciclado, o incorporar en todos nuestros productos la información necesaria para que 'El Jefe' sepa en qué contenedor hay que depositar cada residuo.

P. Además de la reducción de plástico, el reciclaje se ha convertido en la primera actividad cotidiana que la sociedad lleva a la práctica, con el propósito de avanzar hacia una economía circular. ¿Cómo valora que cada vez exista mayor conciencia ciudadana en este sentido? ¿Está el ciudadano suficientemente informado para saber separar los residuos que genera?

R. Es muy positivo que cada vez estemos más concienciados. Nuestro objetivo debe ser aprovechar mejor los recursos. Este aumento en la concienciación ciudadana debe ir de la mano de una mejora en la tecnologías de separación y reciclado, para que el esfuerzo que se está realizando desde los hogares se traduzca en un influjo de material reciclado (y reciclable) en los procesos productivos, y entremos en un círculo virtuoso de reducción de residuos y aprovechamiento de recursos naturales.

Por otra parte, es cierto que gran parte de la ciudadanía todavía tiene muchas dudas respecto a cómo y dónde reciclar sus envases. Existen campañas informativas, pero lo que estamos viendo en nuestro trabajo para estas iniciativas es que falta todavía interiorizar mucha de esta información. Relacionado con todo ello, me gustaría destacar dos interesantes iniciativas en las que participa Ecoembes: la primera de ellas es Libera, un proyecto conjunto con SEO/BirdLife, cuyo objetivo es evitar la 'basuraleza' en nuestro territorio, concienciando a la ciudadanía con acciones sobre el terreno, muy en especial en entornos rurales y costeros.

La otra es Naturaliza, un proyecto que impulsa la educación ambiental en las escuelas de nuestro país, fomentando el contacto directo con la naturaleza. Desde Mercadona queremos ayudar; y vamos a hacerlo colaborando con asociaciones de consumidores y con acciones orientadas al consumidor, así como proporcionando información clara y directa tanto en las tiendas de Mercadona, como en los productos que llevan nuestras marcas.

"Las decisiones tomadas desde el sector se verán anuladas si no existe la misma voluntad de mejora en el resto de eslabones de la cadena"

P. Reciclos es el primer sistema de devolución y recompensa de reciclaje desarrollado por Ecoembes, donde Mercadona forma parte del Consejo de Administración. ¿Cree que esta iniciativa, apoyada en la tecnología, dará un mayor impulso al reciclaje? ¿Por qué?

R. Como comentaba anteriormente, además de darle la formación necesaria al ciudadano para saber y poder separar para reciclar, éste, en ocasiones, necesita incentivos para pasar de ciudadano generador de desperdicios a ciudadano reciclador (según datos de Ecoembes, ocho de cada diez ciudadanos ya poseen un cubo amarillo en su hogar para separar sus envases).

Reciclos es un sistema innovador de recompensa que sirve de aliciente para separar correctamente y que, en parte, ayudará a atraer a aquellos ciudadanos no recicladores. Por otra, a hacer que ese pequeño esfuerzo extra para separar correctamente valga la pena, además de para cuidar nuestro entorno, para recibir una contraprestación a cambio, siempre relacionada con el medio ambiente.

Debemos conjuntamente, toda la cadena, potenciar alternativas que complementen al sistema actual de recogida selectiva, gestionado por Ecoembes, para cumplir con los objetivos marcados por Europa y por la futura Ley de Residuos y Suelos contaminados. Un sistema que funciona, que ha conseguido convertir la separación de envases en el hábito medioambiental más extendido entre la sociedad, incrementándose el uso de los contenedores amarillo y azul, de media, un 32% en los últimos cinco años.

Hoy Reciclos ya es una realidad en Cataluña, Islas Balears, La Rioja y, en breve, llegará a otras comunidades. Esperemos que siga creciendo por todo el territorio nacional, pues será síntoma de que la ciudadanía ha dado un paso más a decir 'sí, a cuidar el planeta'.

P. El modelo de economía circular requiere la participación de toda la sociedad, ¿qué importancia juega el sector de la distribución en la transición a este modelo económico y por qué?

R. Como ya he mencionado antes, en un proyecto tan ambicioso e importante como es fomentar la economía circular, todos tenemos que poner de nuestra parte, y toda contribución es importante, ya que se trata de transitar a un modelo muchísimo más interconectado e interdependiente que el actual. La distribución se encuentra entre el sector primario y el consumidor, y puede y debe, como sector, estar al tanto de las barreras, pero también de las oportunidades que surgen en este periodo de transición tan complejo. Las decisiones de un distribuidor van a ser importantes para el consumidor y van a estar mediatizadas por las tecnologías disponibles, la adecuación de los procesos productivos de los proveedores, y las herramientas que las administraciones utilicen para mejorar la gestión de los distintos flujos de residuos. De otro modo, por buenas que sean las decisiones que podamos tomar, se verán anuladas si no existe la misma voluntad de mejora en el resto de eslabones de la cadena. Y viceversa, por supuesto.

"Contamos con un programa de donaciones de aquellos alimentos que no son aptos para la venta, pero sí para el consumo"

P. Ustedes trabajan con más de 1.400 proveedores tanto en España como en Portugal, ¿cómo fomentan la sostenibilidad entre ellos?

R. Tenemos la gran suerte de trabajar con proveedores que parten de una postura de base ya muy concienciada con la necesidad de ir avanzando hacia la economía circular y hacia modelos más sostenibles. Nuestro modelo de relación con los proveedores, además, se basa en establecer un diálogo fluido y constante con ellos, de modo que conocen nuestro modelo de empresa y saben que nos preocupa la sostenibilidad y que intentamos trabajar con visión de cadena. Concretamente, pedimos a los proveedores que cuenten con alguna certificación de buenas prácticas ambientales y que suscriban las pautas de conducta ética para proveedores de Mercadona, disponibles en nuestra web. Seguimos trabajando en este aspecto, porque también somos conscientes de que es un proceso de mejora continua y que es positivo para toda la cadena de suministro, la economía y la sociedad en general.

P. A los supermercados también se les señala por el desperdicio de alimentos. ¿Están realizando algún tipo de acción en este sentido?

R. Un supermercado como el nuestro está dedicado a la venta de productos de, sobre todo, alimentación; desperdiciar alimentos casa mal con llevar el negocio de forma eficiente. Las causas que llevan a un operador a desechar alimentos pueden ser muchas y variadas: excedentes de producción que no se venden, roturas en el proceso, pérdidas de la cadena de frío… Mercadona lleva muchos años trabajando para minimizar el desperdicio de alimentos, y siempre nos hemos centrado en la prevención, ajustando todo lo posible los pedidos a la venta y haciendo un seguimiento en tiempo real de los productos frescos que llevan más tiempo en tienda. Además, hemos establecido un potente programa de donaciones para dar salida a los alimentos que ya no son aptos para la venta, pero sí para el consumo, como 'packs' indivisibles a los que se haya dañado alguna unidad o restos de campañas. Este programa de donaciones a bancos de alimentos y otras entidades sociales, y la entrega diaria a comedores sociales, ha supuesto la donación de más de 9.000 toneladas de alimentos en 2019, y casi duplicaremos esta cifra en 2020.

"Con el nuevo sistema de 'colmenas' para la compra 'online', podemos repartir más pedidos usando menos furgonetas de mayor capacidad"

P. Las compras ‘online’ de gran consumo alcanzaron su máximo histórico durante el confinamiento, llegando incluso los supermercados a verse sobrepasados por la demanda. De mantenerse esta tendencia, ¿en qué afecta a la economía circular? O, dicho de otra forma, ¿el 'ecommerce' es más o menos sostenible que el canal físico?

R. El 'ecommerce' ha de estudiarse dentro de sus características particulares y ha de responder a los retos específicos que plantea. En este caso, el acto de compra no tiene lugar en una tienda física, pero el producto tiene que viajar igual hasta casa del cliente, con la diferencia de que los viajes están más agrupados y las rutas, optimizadas. Los residuos generados en este proceso han de ser separados y tratados correctamente al igual que con la compra física, tanto en el origen como en el hogar de destino. En Mercadona, y dentro de nuestra estrategia 6.25, hemos adquirido el compromiso de reciclar todos nuestros residuos de plástico, incluyendo los generados en nuestras tiendas, en el servicio a domicilio y en Mercadona 'online'.

P. ¿Qué acciones llevan a cabo para impulsar la eficiencia energética en cada supermercado y evitar, así, el despilfarro de luz y calor?

R. El nuevo modelo de tienda de Mercadona, que llamamos T8 o tienda ecoeficiente, incorpora muchas medidas para mejorar la eficiencia energética. Se ha mejorado el aislamiento de la envolvente de la tienda, se han cambiado todas las luminarias por LED y se han puesto muebles de congelado con tapa para reducir las pérdidas de frío. Además, las tiendas disponen de un sistema de gestión de la energía que tiene en cuenta las necesidades según la hora del día y la época del año, se potencia la iluminación natural gracias a grandes ventanales y se mejora la ergonomía para los trabajadores. También se está trabajando para reducir las fugas de gases refrigerantes y contamos con un sistema de control y seguimiento de consumos (incluyendo el agua) en tiempo real. Todo esto se va estudiando y mejorando a la vez que se van reformando tiendas, con el objetivo de tener una red de supermercados que sean no solo agradables y cómodos para comprar, sino también eficientes y sostenibles.

"Desde el punto de vista de la sostenibilidad tenemos que conseguir ser una empresa que la sociedad quiera que exista"

P. ¿Están trabajando también en la reducción de CO2 y otras sustancias nocivas, dado el alto número de camiones y furgonetas que se utilizan para reparto de productos?

R. Sí, por supuesto. Estamos implantando un sistema para la compra 'online' que centraliza los pedidos en lo que llamamos 'colmenas', y por tanto permite la optimización de las rutas de reparto. Dicho de otro modo, podemos repartir más pedidos usando menos furgonetas de mayor capacidad. Además, se trata de furgonetas propulsadas por gas natural y estamos realizando pruebas con furgonetas eléctricas tritemperatura. Una iniciativa, por cierto, que fue reconocida por el Observatorio de Innovación en Gran Consumo del Institut Cerdà como una de las principales innovaciones del sector en 2019. Para el transporte de mercancías tenemos un modelo de optimización logística basado en la premisa de 'Transportar más con menos recursos'. Entre otras muchas medidas hay un plan de renovación de flota que asegura contar siempre con los motores más restrictivos en cuanto a emisiones de partículas y un número cada vez mayor de camiones propulsados con gas natural. Este modelo fue reconocido, también en 2019, con el Premio a la Eficiencia Logística en el Salón Internacional de la Logística. Estamos muy satisfechos con estos avances, pero somos conscientes del tremendo reto que se nos plantea a toda la sociedad y tenemos en estudio otras muchas iniciativas para mejorar en este aspecto.

P. En su opinión, ¿cuál cree que son los mayores retos a los que se enfrenta el ‘Mercadona del futuro’ y por qué?

R. El Mercadona del presente tiene que abordar muchos retos ahora mismo, derivados de la pandemia, pero eso no quiere decir que no estemos pensando y preparándonos para años venideros. Evidentemente los retos son grandes y variados, pero desde el punto de vista de la sostenibilidad tenemos que conseguir ser una empresa que la sociedad quiera que exista. Para conseguir esto, tenemos que ser muy conscientes de cómo llevamos a cabo todos nuestros procesos. Las principales prioridades no son solo nuestras, son de toda la sociedad: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, reducir la generación de residuos, mejorar la gestión de los residuos que se acaben generando para poder aprovecharlos y hacer un uso racional de los recursos naturales.

Estamos muy centrados en los residuos, trabajamos para que sean aprovechados como materias primas secundarias de calidad, y evitar que se conviertan en desperdicio. También tenemos un programa muy ambicioso, como he mencionado antes, de reducción de desperdicio alimentario y redistribución de los excedentes. Iremos aprendiendo y mejorando nuestras acciones frente a los retos presentes y los que sin duda van a ir apareciendo en los próximos años, siempre desde la triple óptica de la sostenibilidad: ambiental, social y económica.

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