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De construir viviendas con impresión 3D a fabricar viseras para sanitarios

Sandra Carbajo

El equipo de Be More 3D está a pleno rendimiento con siete impresoras con las que ya han conseguido fabricar viseras para los sanitarios de la provincia de Valencia

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ientras que la sanidad trabaja a contrarreloj para frenar el covid-19, numerosas empresas españolas han decidido adaptarse a la situación y convertirse, así, en parte de la solución. Han pasado de confeccionar sillones a mascarillas, de fabricar coches a respiradores o de construir casas a viseras protectoras para los sanitarios.

Un porcentaje muy amplio, además, son emprendedores como José Guillermo Muñoz, CMO de Be More 3D. Esta empresa especializada en el desarrollo de tecnología para impresión 3D de viviendas, ahora está fabricando viseras protectoras para el personal sanitario en la provincia de Valencia. “No ha sido reinventarnos, porque nosotros seguimos con nuestro objetivo de construcción de vivienda. Sin embargo, vimos que podíamos utilizar nuestros conocimientos, tecnología y experiencia para ayudar en un momento tan duro y que tanta falta hace”, revela el CMO.

Debido al estado de alarma y la situación de confinamiento, José trabaja desde su casa, al igual que otros dos de sus compañeros de Be More 3D. Desde la ‘startup’ reconocen que este cambio ha sido una vuelta a los orígenes, ya que en sus inicios la empresa se dedicaba a la impresión 3D con plástico, ofreciendo servicios de diseño, producto y prototipado mediante este tipo de tecnología.

“Junto con la Universidad Politécnica de Valencia, decidimos recopilar todas las impresoras que teníamos. Profesores de la universidad también nos cedieron algunas para que nos las trajésemos a casa”, explica el CMO. En total, el equipo de Be More 3D está a pleno rendimiento con siete impresoras. Solo José tiene tres en su domicilio, con las que llega a confeccionar una media de 30 a 40 viseras diarias. Desde que comenzó esta carrera de fondo confiesa llevar más de 300 hechas.

También se están fabricando adaptadores para que las máscaras de Decathlon puedan usarse como respiradores

Principalmente trabajan con dos versiones de viseras: una para el profesional sanitario general y otra específica para aquellos que trabajen en las UCI. Estas versiones oficiales se perfeccionaron en tan solo dos semanas. A través de varios grupos de voluntarios, se fueron desarrollando distintos prototipos que los profesionales sanitarios, a su vez, fueron testando y dando su ‘feedback’. “Hacíamos un prototipo y se llevaba a un centro de salud u hospital para probarlo. Con los comentario de médicos y enfermeros hemos ido modificando las viseras hasta conseguir las versiones oficiales”, explica José, que también incide en que estas versiones no son definitivas, ya que siguen refinándose.

Pero no solo fabrican estas piezas, también adaptadores para que las máscaras de Decathlon puedan usarse como respiradores. “Nosotros hemos hecho algunos y junto a la UPV, en un grupo especial que se ha creado para esta crisis, se ha llegado incluso a desarrollar una pieza que se hace por molde”.

Al comienzo, los profesionales sanitarios contactaban directamente con los voluntarios. Ahora, existe un centro logístico en Burjasot

Además de José y sus compañeros de Be More 3D, hay miles de valencianos que están aportando su granito de arena, ya no solo fabricando estas piezas, sino también en la distribución de material. De hecho, en Burjasot se ha creado un centro logístico para facilitar la recogida y asignación, ya que al comienzo eran los propios sanitarios los que se ponían en contacto. “Contactaban directamente contigo y te transmitían la necesidad de materiales protectores para su personal. Cuando venían a recogerlas, sentías ese calor y ese agradecimiento tan brutal”, reconoce José.

Con este nuevo modus operandi, los voluntarios se apuntan en una lista y especifican las cantidades que quieren donar para que policía municipal y protección civil pasen a recogerlas a sus domicilios y, más tarde, reparta por los hospitales y centros de salud. “Yo, por ejemplo, vivo en Sagunto (municipio al norte de la provincia de Valencia) y dono a los centros de la zona. Apunto mis viseras en un listado, protección civil pasa por mi casa cuando tengo un número determinado y luego ellos se encargan de distribuirlas por los hospitales, residencias de ancianos y centros de salud de la localidad”, relata José.

Be More 3D nació para cambiar las reglas del juego en el terreno de la construcción, llevando la impresión 3D un paso más allá

Asimismo y con el propósito de conseguir la mayor eficiencia en la recogida, las comunicaciones se realizan a través de plataformas web o grupos de Telegram. Lo mismo ocurre con las empresas suministradoras que, de forma altruista, están donando materiales para la confección de estas piezas. Una organización ciudadana perfectamente sincronizada.

Pero, ¿a qué se dedicaba Be More 3D antes de la pandemia? Esta empresa nació para cambiar las reglas del juego en el terreno de la construcción, llevando la impresión 3D un paso más allá. “Ofertamos una vivienda tipo de 70 metros cuadrados con tres habitaciones, dos baños, comedor y cocina, para entrar a vivir, por unos 50.000 o 60.000 euros, según la zona”, explicaba a El Confidencial su CEO Vicente Ramírez.

Para conseguir estas edificaciones, la ‘startup’ no solo desarrolla la tecnología, sino también investiga acerca de los materiales, software y sistemas constructivos. En 2018, este proyecto se alzó con uno de los premios del programa de emprendimiento universitario Explorer de Banco Santander, que se enmarca en la iniciativa global Santander X. Estos programas proporcionan formación y trata de conectar a los emprendedores con tres tipos de recursos: talento, clientes potenciales y financiación, además de ofrecerles una plaza para viajar a Silicon Valley y exponer su tecnología.

El éxito y reconocimiento a su proyecto no quedó ahí. Un año más tarde, tras construir una casa en 3D durante el Solar Decathlon África 2019 —una de las competiciones universitarias más relevantes en el ámbito de la edificación sostenible— recibieron el premio a la 'startup' más innovadora en el concurso para emprendedores The Green Africa Innovation Booster.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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