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La ‘app’ que asiste a los cuidadores de personas dependientes

José Mendiola

Estas personas reciben consejos y formación para mejorar su estado de salud y descargar la ansiedad que ocasiona cuidar de familiares

E

l cuidado de personas mayores o que requieren atenciones es un trabajo largo y diario que suelen realizar los familiares directos sin pedir nada a cambio. Una tarea que puede ser larga y pesada, además de tener consecuencias para los familiares. Ante esta situación la pregunta se hace más evidente: ¿quién cuida de los cuidadores? OkEnCasa ha querido darle respuesta, comprometiéndose a establecer un sistema de atención a estas personas que contribuya a elevar las condiciones de vida de todos los implicados.

La idea nació en San Sebastián y el responsable es Iñigo Kortabitarte. “La realidad nos dice que en torno al 80% de las personas mayores dependientes permanecen cuidadas en su domicilio”, explica. El hogar familiar parece el entorno ideal para cuidar a un dependiente, ya que no se ve forzado a salir de su entorno, pero al tiempo obliga a tejer una red de cuidadores (en muchas ocasiones, todo recae en una persona) que se ven sometidos a una gran presión. El precio por cuidar de una persona dependiente deja mella en el plano psicológico e incluso en el físico, ya que soportan “elevados niveles de sobrecarga y estrés, y acaban aislándose de sus redes sociales”.

Okencasa ha desarrollado una ‘app’ bautizada como Zaindoo (equivalente a ‘zaindu’, cuidar, en euskera) que recoge la actividad del cuidador mediante un cuestionario que se debe responder cada cuatro meses desde la propia ‘app’. Un algoritmo utiliza esa información para mostrar un ‘semáforo’ con la situación actual del cuidador; esto es, el propio sistema le alerta de una posible sobrecarga o potenciales problemas de salud. El cuidador tiene la opción de cambiar su forma de trabajar mediante el botón ‘Mejorar’, que ofrece una serie de actividades personalizadas, trucos y consejos basándose en los datos del algoritmo.

Los cuidadores también tiene acceso a especialistas en cuidado familiar que integran el apoyo psicosocial de OKencasa. Solo tienen que reservar una cita a través de la aplicación para una sesión de apoyo de 45 minutos a través de videoconferencia que les permitirá descargar tensión, buscar consejos para resolver conflictos o adquirir estrategias para el día a día. La ‘app’ también cuenta con una sección de formación para ofrecerle a esa persona no solo consejos del cuidado del dependiente sino también cómo llevar a cabo un autocuidado efectivo. Esa formación va desde masterclass con especialistas, a guiones con actores o escenarios virtuales que ejemplifican las diferentes situaciones del cuidado.

La ‘app’ permite reservar una sesión de apoyo de 45 minutos a través de videoconferencia con un especialista para descargar tensión

Zaindoo se basa, además, en un principio de ‘gamificación’: a medida que el cuidador sigue los consejos que le aparecen o asiste a las formaciones que le propone el sistema, acumula puntos que se pueden canjear por servicios útiles como una revisión auditiva gratuita. La ‘app’ también es útil a la hora de la organización. Cada persona de la familia encargada del cuidado puede crear su propio perfil y puede organizarse el día a día, subiendo documentos médicos, por ejemplo, o citas con especialistas.

Con la aplicación como centro de operaciones y un convencido apoyo por parte de las instituciones, OkEnCasa ha arrancado con un proyecto piloto en 200 hogares con cuidadores activos para conocer su impacto real.

Una idea basada en la experiencia

Iñigo Kortabitarte es licenciado en informática y tiene una dilatada experiencia en la transformación digital. Fraguó su proyecto fruto de una “experiencia personal y familiar”, que surgió poco después de jubilarse su suegro. “Enseguida comenzaron a aparecer síntomas preocupantes: alguna caída extraña de la bicicleta, primeros problemas en el habla, algunas lagunas de memoria... Al poco tiempo le fue diagnosticada una demencia, y pocos meses después era un gran dependiente”. En una primera instancia, fue su suegra quien asumió íntegramente sus cuidados, pero pese al apoyo decidido de toda la familia, pronto se vieron atrapados en la maraña institucional a la que se enfrentan quienes asumen el cuidado de los dependientes.

El responsable de OkEnCasa habla de “la complejidad del sistema público sociosanitario” que, a su juicio, provoca “una serie de anomalías y dificultades que repercuten de manera negativa en los familiares”, que se enfrentan a una situación ya de por sí “plagada de dificultades”. Precisamente lo que persigue este innovador proyecto es allanar el camino a los cuidadores y emplea la tecnología para ello, una circunstancia que en un principio despertó suspicacias entre los propios promotores ya que muchos de los receptores eran ya personas mayores y afectadas por la llamada “brecha digital”. Pero la recepción está siendo buena.

Este emprendedor no duda en sostener que ofrecer una sistemática de cuidados a los dependientes “tiene repercusiones positivas en la sociedad. Para empezar, económicas”. Explica que “si tuviéramos que trasladar al sistema público el coste de las tareas de cuidado asumidas por los familiares cuidadores, el sistema colapsaría”. OkEnCasa ha llegado para quedarse y el planteamiento es escalable a otras comunidades y provincias con necesidades de atención semejantes a los dependientes. “A mí personalmente me gusta mirarme en el espejo de una sociedad que decide cuidar a sus mayores”, concluye Kortabitarte.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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