Fernando Fernández Bueno, cirujano oncológico

"Todavía hay quien dice que vapear es peor que fumar. Peor que fumar no hay nada"

Mucha gente se sigue preguntando si el vapeo es mejor, igual o peor que el tabaco de toda la vida. Hemos hablado con un oncólogo para que nos solucione estas dudas

Foto: Fernando Fernández Bueno, cirujano oncológico del Hospital Gómez Ulla y miembro de la Plataforma por la Reducción del Daño por Tabaquismo. (Foto: Jorge Álvaro Manzano)
Fernando Fernández Bueno, cirujano oncológico del Hospital Gómez Ulla y miembro de la Plataforma por la Reducción del Daño por Tabaquismo. (Foto: Jorge Álvaro Manzano)

Andamos varios años a vueltas con un debate recurrente: ¿es el vapeo una alternativa al tabaco tradicional? ¿Es más perjudicial? ¿Menos? ¿Igual? ¿Puede servir para dejar de fumar? ¿Qué normativa debería existir en España en torno a esta práctica?

Fernando Fernández Bueno, cirujano oncológico del Hospital Gómez Ulla y miembro de la Plataforma por la Reducción del Daño por Tabaquismo, no solo es un defensor del vapeo sino que además lo emplea con algunos de sus pacientes. En su opinión, se debe fomentar esta práctica entre aquellos que no quieran o puedan dejar de fumar.

PREGUNTA. ¿Qué le parece que las autoridades sanitarias de Estados Unidos hayan levantado el 'veto' a los productos de vapeo?

RESPUESTA. Me parece excelente. Cada vez está más claro que los dispositivos de liberación de nicotina o de reducción de daños, bien utilizados o con un buen asesoramiento médico, consiguen tasas de deshabituación tabáquica de hasta el doble respecto a métodos tradicionales. Me parece un acierto y un adelanto, y espero que España tome nota para erradicar el tabaquismo con este tipo de dispositivos.

P. ¿Dónde radicaba principalmente el debate? Se dijo que los problemas pulmonares ocasionados a varios fumadores tienen que ver con dos sustancias añadidas al líquido del vapeo compradas fuera de los circuitos comerciales.

R. Sí. El problema que pasó en Estados Unidos (pero no en Europa, donde la normativa es mucho más férrea) es que se adulteraron líquidos para utilizarlos en vaporizadores o cigarrillos electrónicos, y a esos líquidos se les añadieron sustancias más nocivas, incluso THC. Esas sustancias sí que provocan un daño pulmonar, mientras que las habituales en los vapeadores son hidrosolubles y no producen daños salvo la irritación previa por el paso del aire calentado por las vías respiratorias. El daño no estaba en el cigarrillo electrónico, sino en esas cargas adulteradas.

"Si 40 pacientes no consiguen dejar de fumar, no puedo dejarlos tirados. Si siguen fumando, que sea algo que reduzca el daño"

P. Para que nos aclaremos. En términos generales, ¿qué diferencias hay entre el tabaco tradicional y el vapeo?

R. Hay muchas. Lo primero es que el vapeo no lleva tabaco. Además, tampoco se produce combustión y el grado de calor de la vaporización es mucho menor que el de dicha combustión, que es la que expulsa los carcinógenos que contiene el tabaco. Por ello, se mantiene que el vapeo es un 95% menos dañino que el tabaco tradicional, porque los vaporizadores no emiten los carcinógenos del tabaco.

P. ¿Qué sustancias dañinas tiene el vapeo?

R. Que se haya demostrado que producen daño 'per se', sobre todo, las derivadas del calentamiento de estos líquidos, pero están tan disueltas en el calor producido que su incidencia es casi un 1% de su presencia en el aire de una ciudad grande como Madrid. Por tanto, cuando haces una fotoespectometría y visualizas los productos de degradación de la vaporización, aparecen, pero están en tal cantidad que, hoy en día, no producen ningún daño crónico ni agudo sobre la salud.

Así que, científicamente, no se puede decir que es un producto inocuo, pero sí que es muchísimo menos dañino que fumar.

Fotos: Jorge Álvaro Manzano.
Fotos: Jorge Álvaro Manzano.

P. ¿No es un punto de vista frívolo? Sea o no menos perjudicial que el tabaco de toda la vida, el vapeo no es inocuo, contiene sustancias nocivas...

R. Dentro del contexto de reducción de daños, no es frívolo, porque los especialistas que abogamos por esa reducción de daños lo utilizamos con los pacientes que no pueden dejar de fumar con los métodos tradicionales. Es exactamente lo mismo que usar la metadona con los pacientes adictos a la heroína: la metadona también es un opiáceo, pero es mucho menos dañina.

La reducción de daños está incluida dentro del concepto médico. Por ejemplo, cuando damos quimioterápicos a pacientes con cáncer, esos quimioterápicos tienen efectos secundarios, pero evitan el daño de morir a causa del cáncer. El concepto de reducción de daños implica que, en los pacientes en que el daño va a estar muy limitado, podemos usar estos productos que, a día de hoy, no han producido enfermedades graves.

¿Es inocuo? No. Pero si yo tengo 100 pacientes y 40 no han conseguido dejar de fumar con parches de nicotina, con chicles, con medicación, con sus propios medios... Yo no puedo dejarlos tirados. Si siguen fumando, al menos vamos a ofrecerles un producto que les reduzca el daño. Se puede y se debe utilizar.

"El vapeo es un 95% menos dañino que el tabaco"

P. ¿Puede el vapeo ser un primer paso para dejar de fumar?

R. Para mí, es la tercera vía. Está dirigido a pacientes que no quieren dejar de fumar o que, habiendo revisado otras terapias, no consiguen dejar de hacerlo.

P. ¿Qué medidas cree que se deberían tomar en España en torno al vapeo?

R. La primera de todas, informar a usuarios, médicos y enfermeros sobre qué ofrece el vapeo, cuáles son los elementos que contiene y a qué pacientes se podría recomendar para que consigan dejar de fumar. En segundo lugar, evitar la demonización. Yo todavía me sigo encontrando a gente que dice que vapear es peor que fumar. Peor que fumar no hay absolutamente nada. A partir de ahí, ya podemos legislar de otra manera, pero la información es clave y debe ser clara, concisa, veraz y contrastable.

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