compromiso con la salud de Eroski

Cinco claves para llegar a la madurez de forma saludable

No solo se trata de la alimentación y el ejercicio, también de tener una mente activa, saber gestionar las emociones y manejar los momentos de estrés

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La salud es uno de los factores más importantes en la vida de cualquier persona, pero mantenerla a lo largo de los años requiere esfuerzo y dedicación. Aunque sabemos de su importancia, es en la tercera edad cuando vemos las consecuencias de no haber llevado una rutina de hábitos saludables. "No sabemos cuál es el límite de vida del ser humano pero la realidad es que en los años de vida no solo es importante su cantidad sino su calidad", explica el doctor José M. Ordovás, catedrático en Nutrición y Genética. "Es en este último aspecto donde tenemos que poner el énfasis hoy en día", apunta.

Conocer las claves que nos ayuden a alcanzar un estilo de vida saludable es fundamental. Eroski es consciente de ello y, por eso, desde la Fundación del grupo alimentario, llevan 50 años apostando por ayudar a la sociedad a adquirir una buena rutina de vida en cualquiera de sus etapas. "La contribución a unos hábitos de vida saludables es nuestra cuestión prioritaria y está integrada en el día a día de nuestra actividad; por ello, desarrollamos numerosas líneas de trabajo para facilitar a nuestros clientes una vida más saludable", reconocía Agustín Markaide, presidente de la compañía vasca, en la gala de entrega de los Premios Naos 2019, donde Eroski recibió el Premio Estrategia Naos 2019 a la iniciativa empresarial por su programa Ekilibria. No es la primera vez que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) premia a la empresa por esta labor. A este galardón, suma otro Naos en 2008 y tres accésits en 2011, 2014 y 2018.

En este camino, y con motivo de la celebración del medio siglo de vida, la Fundación Eroski ha publicado una guía de buenos hábitos de vida y alimentación, 'Pasión por la vida. Guía práctica de estilos de vida saludables en la madurez', cuyo propósito es fomentar este estilo de vida entre la tercera edad. Profesores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y especialistas en este grupo de población han sido los encargados de confeccionar este manual, donde también se aborda la importancia de las emociones y de los sentimientos en el estado de salud. Además, la publicación incluye una lista de ejercicios prácticos que pueden servir de ayuda al lector para interiorizar aquello que va leyendo. Estos son los puntos clave:

1. Alimentación saludable

Imprescindible para evitar la aparición de ciertas enfermedades. La dieta debe ser equilibrada, es decir, compuesta por una gran variedad de alimentos, y completa, con todos los nutrientes necesarios para que nos aporte la energía necesaria. Pero también satisfactoria, es decir, que disfrutemos con los platos que comemos. La guía facilita una pirámide de alimentación dividida en tres partes para poder confeccionar un menú equilibrado. Los alimentos de consumo ocasional (embutidos, bollería, bebidas dulces...), los de consumo semanal (carnes rojas o jamón) y los de consumo diario (pescado, huevos, legumbres, frutos secos, aceite de oliva, cereales, patatas, verduras, fruta...).

(Pixabay).
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En la variedad está el gusto y probar recetas nuevas es una forma de disfrutar con cada comida, sobre todo si aprovechamos los productos de temporada y adaptamos nuestra dieta a los meses del año. Las ensaladas, las carnes a la plancha o las tortillas frías pueden ser una buena opción para el verano, mientras que las sopas, alubias o los asados pueden dejarse para los días más fríos. Conocer los mitos y falsedades también es importante para desechar ideas que pueden perjudicarnos, como la falsa creencia de que la sal y los frutos secos engordan o que el pan integral nos ayuda a coger menos kilos que el blanco.

2. Una vida activa y un buen descanso

La práctica deportiva tiene una gran cantidad de beneficios, como la mejora de las funciones cardiorrespiratorias y de la composición corporal, además de fomentar el sentido del humor y la memoria. Pero para llevar una vida activa es importante saber qué tipo de actividad se adapta mejor a nuestra personalidad y gustos. En la guía preparada por la Fundación Eroski aparece una lista de ejercicios recomendados, dependiendo de si preferimos el interior o el exterior.

Caminar es una de las formas más naturales de practicar una actividad física bien con podómetro, para contar los pasos diarios, o con la ayuda de bastones, lo que se conoce como la marcha nórdica. Esta práctica mejora de la postura al caminar o la reducción del riesgo de sufrir caídas. Los parques lúdicos son cada vez más frecuentes y pueden ser también una buena forma de realizar ejercicios de resistencia, fuerza y movilidad articular. Dentro de casa también se puede continuar con el ejercicio, realizando actividades con brazos y piernas para mejorar la flexibilidad o levantarse y sentarse en una silla sin ayuda de las manos para mejorar el equilibrio.

(Unsplash).
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3. Mente activa

Con la edad es normal que la pérdida de memoria vaya en aumento. Este capitulo de la guía ofrece algunos ejercicios y recomendaciones para mejorar y conservar las funciones cognitivas. Por ejemplo, mantener las cosas en orden es fundamental para evitar el estrés que genera no encontrar lo que estamos buscando. Aunque siempre puede ser una buena opción hacerse con una agenda y anotar aquellas cosas que no queremos olvidar. En este apartado el descanso es una pieza fundamental del puzle: dormir bien es esencial para concentrarnos y recordar todo aquello que aprendemos.

4. Bienestar emocional

Para una vida saludable es clave alcanzar el bienestar y la felicidad conociendo y aprendiendo a gestionar los distintos tipos de emociones. Para conseguirlo, uno de los factores fundamentales es la inteligencia emocional, que implica la capacidad de aceptar y adaptar las emociones a las diferentes situaciones que experimentamos a lo largo de nuestra vida.

El pensamiento positivo y el manejo del estrés son otros factores importantes para alcanzar ese bienestar, así como saber controlar la ansiedad. En este sentido, saber afrontar esos momentos mediante la búsqueda de apoyo social o utilizando el humor resulta imprescindible, así como vivir el presente, saborear el aquí y el ahora, valorar las experiencias de vida, reconocer las virtudes y despertar los talentos.

(Unsplash).
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5. Pasión por mejorar

Llegar a la última etapa de la vida no significa que no tengamos capacidad de superación. Todavía podemos ponernos objetivos y metas y esforzarnos por alcanzarlos. Deben ser metas específicas, con objetivos medibles y alcanzables, es decir, realistas. Ponerle una fecha de inicio y final nos evitará el sentimiento de la frustración tras años persiguiendo un objetivo que nunca se cumple.

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