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Poner en contacto a donantes y receptores de forma eficiente

Tomás Muñoz

Fundación Valora se encarga de recoger excedentes de empresas y ponerlos a disposición de entidades sin ánimo de lucro

U

na de las características más incómodas de la sociedad actual es la cultura del despilfarro. Tanto las personas particulares, como las empresas y organizaciones, generamos cada día excedentes que se echan a perder, ya sea por cumplir con la normativa de seguridad, requisitos de higiene y salud o, simplemente, por seguir la moda y las tendencias sociales. Desde ropa todavía útil hasta comida en perfecto estado, pasando por mobiliario, equipamiento informático o dispositivos electrónicos. Fundación Valora tiene la misión de poner todo este material a disposición de aquellas entidades sin ánimo de lucro que puedan necesitarlo y darle una segunda vida.

Desde que comenzó su actividad en el año 2004, Fundación Valora ha ayudado de forma directa e indirecta a unas 600.000 personas. “Esta labor se ha desarrollado estableciendo contacto entre nuestros 600 donantes y las más de 450 organizaciones receptoras que trabajan con nosotros”, explica María Álvarez de Toledo, miembro del patronato y secretaría de la entidad. La actividad comenzó cuando su marido y actual presidente, Nicolás Fernández de Villavicencio, tuvo la idea de constituir la organización después de comprobar cómo el contenido de un camión repleto de turrones fue destruido tras una campaña navideña. “Pensó en cómo se podría aprovechar todo ese excedente, ofreciéndoselo a quien lo necesitara, a la par que la compañía ahorraría en gastos logísticos y obtendría beneficios fiscales”, recuerda María.

Aunque todo comenzó de una manera muy informal, la propuesta fue creciendo en número de donantes, destinatarios y eficiencia en la gestión del sobrante. “Al principio, íbamos de puerta en puerta, explicando a las empresas lo que hacíamos; ahora, son las propias compañías las que se interesan por nuestra labor”. Para María, el primer gran impulso a Fundación Valora tuvo lugar cuando el Banco Santander ofreció una grandísima cantidad de excedentes de mobiliario, equipos informáticos y otro tipo de material, producto de su mudanza a sus nuevas oficinas de Boadilla del Monte. “Aquel remanente se repartió entre numerosas entidades receptoras y sirvió para ayudar a muchísima gente”, reconoce María.

En lo que va de año, Valora ha gestionado alrededor de 600 donaciones cuyas características varían ampliamente. La directora de la fundación, Olga Alberola, aclara que una unidad de donación “puede ser una nevera de un particular o 90 palés de legumbres ofrecidas por una empresa”. El proceso para tramitar cada uno de estos donativos debe pasar por la aprobación de los productos y la comprobación de su buen estado. Posteriormente, “los receptores más adecuados reciben un aviso a través de WhatsApp o vía correo electrónico, en base a los datos con los que se registraron en el sistema, donde especificaron su tipología, actividad e intereses”. Olga concreta que, una vez se solicita la donación, “la fundación intenta siempre repartir equitativamente el material, tratando de beneficiar al mayor número de personas posible”.

Entre sus principales donantes se encuentran empresas de sectores tan diversos como bancos, alimentación, higiene o informática

Los primeros donantes que tuvo la entidad en sus comienzos fueron, principalmente, bancos y empresas del IBEX 35, “pero pronto se amplió el número de colaboradores, y ahora contamos con empresas de sectores tan variados como la alimentación, la informática o la higiene”. María Álvarez de Toledo recuerda que pueden participar personas particulares, además de pequeñas y grandes empresas. “Por ejemplo, entre nuestros oferentes más habituales se encuentran el Banco Santander, Procter & Gamble, IKEA, el grupo Mahou-San Miguel o el Corte Inglés”. Por su parte, al otro lado de la cadena se encuentran Cruz Roja, AECC o Cáritas como principales receptores, “aunque también hay organismos más humildes, como pequeños albergues o casas tuteladas”, aclara Olga Alberola.

Una de las señas de identidad del funcionamiento de Fundación Valora es la carta de agradecimiento. Se trata de un documento donde el destinatario se dirige al donante para especificar el uso que dará al material recibido, el número de beneficiarios y agradecer de forma directa la aportación. En muchas ocasiones se incluyen fotos y vídeos del destino final, algo que “agrada mucho a los emisores de aportaciones porque ven de primera mano dónde va a parar el género y qué se hace con él”.

Fundación Valora está trabajando en el desarrollo de una ‘app’ que facilite el proceso de donación, con un solo golpe de clic desde cualquier lugar

“Es muy importante que los artículos estén en perfectas condiciones —matiza Olga—, ya que estamos hablando de reutilización, no de reciclaje”. Asimismo, la secretaria de la entidad también especifica que el receptor siempre recoge de manos del donante el excedente: “nunca pasa por ningún intermediario”. Para facilitar aún más este proceso, próximamente Fundación Valora pondrá en funcionamiento su nueva aplicación para móviles. A través de esta app, las empresas participantes podrán facilitar a sus trabajadores la donación del sobrante a golpe de clic, desde su casa y con todas las facilidades.

Los receptores, por su parte, también lo tienen fácil. Pueden darse de alta en la página web de la fundación de forma gratuita, rellenando una ficha de solicitud, donde les piden datos como el año de creación, estatutos, cuentas, etc. “Queremos cerciorarnos de que no nos encontramos ante una estafa, ya que desgraciadamente ha habido casos de este tipo en nuestro país”. Pero más allá de los riesgos asumidos y del sacrificio que supone a menudo su labor, secretaria y presidenta coinciden en la necesidad de continuar incrementando esfuerzos para desarrollar su tarea con ilusión, “para que todo el excedente que se genera en nuestro país pueda llegar de forma eficiente a todos esos beneficiarios tan necesitados de ayuda”.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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