EL CONFLICTO HA LLEGADO A LOS TRIBUNALES

Batalla judicial entre una fundación benéfica y 120 familias con hijos discapacitados

Una fundación encabezada por el párroco de Yecla (Murcia) y una asociación de padres se acusan de fraude y de enriquecimiento ilícito a cuenta de un complejo de discapacitados

Foto: El complejo Virgen de la Esperanza atiende a 120 personas con discapacidad intelectual. (AMPY)
El complejo Virgen de la Esperanza atiende a 120 personas con discapacidad intelectual. (AMPY)

Acusaciones cruzadas de fraude y enriquecimiento ilícito entre antiguos socios, denuncias de odio contra la Iglesia y posibles intereses del Opus Dei. Todo a cuenta de la titularidad de los tres edificios de un complejo educativo para personas con discapacidad psíquica en Yecla (Murcia). Los niños son usados, según una de las partes, como "escudos humanos" para fines oscuros. El enredo es tal que tiene divididos a los 35.000 habitantes de la ciudad y está ya en los tribunales. En mitad del fuego cruzado hay atrapados 120 niños y adultos con discapacidad intelectual.

Por un lado se encuentra la Fundación Aynat, propietaria de los 5.000m² de superficie en los que se asientan los tres edificios del complejo asistencial Virgen de la Esperanza. En cabeza está el párroco de la basílica de la Purísima, José Antonio Abellán, presidente del patronato porque así lo indican los estatutos. Por el otro lado, la Asociación de Personas con Discapacidad Intelectual de Yecla (AMPY), que es quien gestiona el colegio concertado, el centro de día para adultos y la residencia. AMPY está integrada por los padres de los niños y adultos discapacitados. Durante 30 años, la Fundación Aynat y AMPY han sido dos caras de la misma moneda, una cedía los terrenos y la otra impulsaba el servicio social. Virgen de la Esperanza llegó a ser un centro de referencia en el norte de Murcia para personas con discapacidad severa. Pero desde hace unos años la relación se ha deteriorado, hasta saltar por los aires en los últimos días.

Una de las actividades del centro de día Virgen de la Esperanza. (AMPY)
Una de las actividades del centro de día Virgen de la Esperanza. (AMPY)

La clave del enredo es que dos de los tres edificios del complejo no están escriturados. La fundación simplemente cedía el terreno, con la aprobación del párroco de la Purísima en cada momento, y AMPY construía. Primero fue el colegio en 1979, construido por la asociación de padres Aspapros (precedente de AMPY) con el apoyo económico de toda Yecla. En los años noventa se levantó el centro de día, y finalmente la residencia se inauguró en 2016.

La fundación asegura que jamás prometió a los padres que esos edificios serían de su propiedad y que es un abuso que quieran escriturar a su nombre algo que no es suyo. Los padres dicen que existe un acuerdo privado de cesión de uso por 30 años, que ellos hicieron la inversión mediante subvenciones y fondos propios para dar servicio a sus hijos y a otras personas necesitadas y que no van a permitir que una fundación de la que desconfían se apropie de sus bienes de forma gratuita.

El edificio del centro de día no está escriturado. (AMPY)
El edificio del centro de día no está escriturado. (AMPY)

El problema, subraya AMPY, es que sin tener escriturados los edificios, no pueden seguir accediendo a subvenciones ni a contratos con la Administración, y que peligra la misma continuidad del complejo asistencial si el actual párroco no aprueba las escrituras. La asociación de padres presta servicio a 120 personas discapacitadas por cuenta de la Administración y emplea a 64 profesionales, de ahí la importancia de escriturar esos bienes "por el tiempo máximo que nos permita la ley", subrayan.

Sin tener escriturados los edificios, la asociación de padres no puede seguir accediendo a subvenciones ni a contratos con la Administración

"No sabemos qué intenciones tiene la fundación, pero nos está ahogando económicamente. Estuvimos a punto de quedarnos sin 91.000 euros de los fondos Leader porque la fundación se negaba a entregarnos el contrato privado de cesión de uso de la residencia. Decían que no existía y ellos saben que sí. Al final pudimos encontrar nuestra copia y presentarla a última hora. Ahora hemos perdido 10.000 euros en desgravaciones del IRPF. Nunca vamos a permitir que nuestros hijos queden desatendidos, pero sin ayudas públicas nuestra actividad se hace cada vez más difícil", indica Pedro Sandoval, presidente de AMPY.

La comunicación entre la asociación y la fundación no existe. Desde AMPY, solo se les ocurre una explicación a ese bloqueo: que Abellán, presidente de la fundación desde noviembre de 2010, fecha en que se convirtió en párroco de la Purísima, está tratando junto a distintos miembros del patronato de expulsar a AMPY y otorgar un contrato de explotación del complejo Virgen de la Esperanza a una empresa u organización afín. Dentro del patronato de Aynat hay hombres fuertes del Opus Dei en Murcia, entre ellos su representante autonómico, y se ha señalado al propio Abellán como cercano al Camino Neocatecumenal, grupo eclesial ultraconservador popularmente conocido como los 'kikos'.

José Antonio Abellán, párroco de la basílica de la Purísima de Yecla. (EFE)
José Antonio Abellán, párroco de la basílica de la Purísima de Yecla. (EFE)

Desde el Opus Dei rechazan cualquier interés o vinculación con la Fundación Aynat. Esta, a su vez, califica las sospechas como "un rumor lanzado con muy mala fe" y tira la pelota al otro campo: es AMPY quien quiere adueñarse de algo que no es suyo para, tal vez, acometer operaciones oscuras. "No entendemos está campaña contra nosotros cuando les hemos propuesto el derecho de superficie [permiso para construir y reedificar] sobre la residencia y les cedemos el derecho de uso del colegio y el centro de día hasta el año 2056 con fecha prorrogable. Queremos que Ampy siga sus actividades, pero no vamos a descapitalizar la fundación. Con esas escrituras se podrían hacer actividades y negocios de forma ajena a la fundación. Lo que piden no tiene sentido. Ya ampliaron el centro de día de 200 a 400m² sin pedir permiso a nadie".

En Yecla, las opiniones están divididas y el caso salpica incluso al ayuntamiento y al propio Obispado de Cartagena. El alcalde de Yecla, Marcos Ortuño (PP), se ha ofrecido en las últimas horas a mediar entre ambos bandos para apagar el incendio. El obispado, a su vez, ha mediado y apoya a la fundación, aunque esta no está adscrita a la Iglesia.

Los bienes de la fundación proceden del testamento de Francisco de Aynat, un potentado que legó parte de su patrimonio a beneficiencia

En realidad, todos los bienes de la Fundación Aynat proceden del testamento de Francisco de Aynat, un potentado nacido en Sueca (Valencia) que cedió parte de su legado a una fundación civil creada en 1917 cuyo fin había de ser "crear un hospital en Yecla para atender a pobres y enfermos, con preferencia a los afectados de tuberculosis". Con la casi erradicación de la tuberculosis, la fundación decide, en los años setenta, destinar los terrenos a la asistencia de personas con discapacidad psíquica en la zona norte de Murcia para así cumplir los estatutos que dan sentido a la organización benéfica.

Actividades en el centro de día Virgen de la Esperanza. (AMPY)
Actividades en el centro de día Virgen de la Esperanza. (AMPY)


Dos millones bajo sospecha

Si bien AMPY señala oscuros intereses del párroco Abellán y del patronato, la fundación también tiene un arma arrojadiza muy potente: los padres consiguieron una subvención de dos millones de fondos europeos para construir la residencia de forma presuntamente fraudulenta hace 20 años. La antigua directiva de la asociación habría puesto los terrenos (541.000 euros de valor) como aval para obtener el dinero público, pero ese terreno era en realidad de la fundación. Sería pues un delito de fraude de subvención que, de confirmarse, pondría en serio peligro la continuidad misma de la asociación. El delito contempla penas de prisión y multas muy severas según el artículo 308 del Código Penal.

La asociación de padres se enfrenta a un posible delito de fraude cometido por la anterior junta directiva

"Tenemos la sospecha de que la junta directiva de AMPY se encuentra entre la espada y la pared. Cuando este caso salga a la luz y se verifique que han presentado documentación de dudosa procedencia y credibilidad para conseguir la abultada subvención, ¿es posible que la Administración regional pueda exigirles la devolución de dicha cantidad más sanciones?", se pregunta Aynat. De nuevo, el enredo es grave porque en medio están atrapadas 120 personas con necesidades especiales.

Edificio de la residencia Virgen de la Esperanza, construido con fondos poco claros. (AMPY)
Edificio de la residencia Virgen de la Esperanza, construido con fondos poco claros. (AMPY)

Hace un mes, AMPY presentó una demanda civil ante los tribunales para conseguir las escrituras por vía judicial. "Queremos elevar a escritura pública la titularidad de los edificios por el tiempo máximo que permita la ley y poder seguir como hasta ahora. Es nuestro derecho y no vamos a parar hasta conseguirlo", advierte Sandoval, que calcula en cerca de 60.000 euros en subvenciones y desgravaciones fiscales lo que han perdido estos años por culpa de la negativa de la fundación a escriturar a su nombre.

La fundación insiste en que no entiende las exigencias, aunque la postura de los padres tiene sentido: la ley no permite acceder a créditos o subvenciones con el único aval de un derecho de superficie, y menos aún un simple derecho de uso. Tampoco se podría acceder a contratos con la Administración. Es decir, que sí sería cierto que no permitir a AMPY escriturar en su nombre ahogaría a la asociación, que en adelante pasaría a depender de los designios del patronato de la fundación.

Miembros de la junta directiva de AMPY. (Ayto. de Yecla)
Miembros de la junta directiva de AMPY. (Ayto. de Yecla)

De hecho, la fundación envió un borrador de acuerdo a AMPY en el que planteaba la creación de "una empresa en la que sus empleados sean, entre otros, usuarios del Centro Virgen de la Esperanza". Ese 'entre otros' es clave, ya que abre la posibilidad de que la nueva empresa, controlada por la Fundación Aynat, se haga con el control del complejo con personal de su elección. Lo que daría base a la sospecha de que se quiere expulsar a la asociación de padres.

"A un miembro del patronato se le deslizó una vez hablando con nosotros que si le dejábamos esto a José Luis Mendoza [presidente de la Universidad Católica de Murcia y destacado miembro del Camino Neocatecumenal] lo podría gestionar muy bien, y así los padres nos quedaríamos tranquilos, porque Mendoza puede conseguir todas las subvenciones que haga falta. Eso nos indignó porque en 30 años hemos sido capaces de sacar adelante una asociación con 64 personas trabajando y con las cuentas saneadas”, protesta Sandoval. Y añade: "Nos hemos llevado siempre bien con todos los párrocos. Los problemas empezaron al llegar Abellán a la parroquia en 2010. Nunca ha querido atendernos y se ha negado a facilitarnos nada. Hasta el solo hecho de registrar un documento en la fundación es una odisea". No ha sido posible obtener el punto de vista del párroco de la Purísima y presidente de Aynat.

A menos que haya un acuerdo de última hora, los tribunales tendrán que decidir si la asociación de padres tiene derecho a escriturar los edificios a su nombre o el complejo pasa a ser propiedad de la Fundación Aynat. Entretanto, la guerra subterránea a cuenta de una institución de carácter benéfico continúa.

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