DIRECTIVOS POR LA ECONOMÍA CIRCULAR

Orriols (Idilia Foods): "La empresa que no apueste por la sostenibilidad será penalizada"

Xavier Orriols es testigo de cómo ha ido evolucionando el mercado de consumo, tras pasar 30 años en PepsiCo. Hoy es consejero de una empresa que alberga marcas como Nocilla o Cola-Cao

Foto: Xavier Orriols, consejero de Idilia Foods. (F. Cardenal)
Xavier Orriols, consejero de Idilia Foods. (F. Cardenal)

Xavier Orriols ha dejado recientemente su puesto de CEO en PepsiCo después de casi 30 años de trayectoria profesional, donde también ha ocupado el cargo de presidente para el Sur de Europa y ha liderado cambios estratégicos de la compañía. A principios de este año, se ha incorporado como consejero de Idilia Foods, cuyo paraguas alberga grandes marcas como Cola-Cao, Nocilla, Okey o Paladín. Ha sido consejero de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), de la Asociación de Fabricantes y Consumidores (Aecoc) y lo es actualmente de Ecoembes. Con su conocimiento del gran consumo, Orriols se sienta en el encuentro ‘Directivos por la economía circular’, el ciclo de entrevistas que pretende conocer qué están haciendo las grandes empresas en favor de la economía circular.

PREGUNTA. Después de 30 años en empresas de gran consumo, ha sido testigo directo de cómo han ido cambiando nuestros hábitos. ¿Qué es lo que más le ha sorprendido?

RESPUESTA. La capacidad de influencia, cada vez más creciente, de los consumidores en las marcas y no al revés, como solía ocurrir. Si miramos dos décadas atrás, solo con ver los mensajes publicitarios podemos observar cómo antes la información tenía una tendencia a ser imperativa (“compre tal producto”). Ahora, el consumidor tiene abundantes herramientas de decisión e información y es quien, a través de sus comportamientos, dirige al mercado, haciendo que las marcas estemos atentas a sus tomas de decisiones. El epicentro del consumo estaba antes en la marca o en el producto para 'convencer' al consumidor de que lo adquiriese. Ahora el epicentro es el consumidor, con una capacidad de influencia que las marcas tenemos la obligación de escuchar.

Tenemos que reinventar la forma en que ponemos en el mercado nuestros productos y hacerlo de la mano de los consumidores


P. También es conocedor de cómo ha ido aumentado la responsabilidad medioambiental de cada uno. ¿Usted también ha cambiado sus hábitos para cuidar el planeta?

R. Sí, desde luego. Como ciudadano, me veo en la obligación de cuidar mi planeta, y como directivo, de ser socialmente responsable en todas las decisiones que tomamos. No tenemos un planeta B en el que habitar: o cuidamos el que tenemos o veremos que dentro de unos años quienes nos sucedan nos señalarán con el dedo como culpables de una catástrofe que podíamos haber evitado. Si hace unas décadas el reciclaje podría ser algo ajeno a mi vida diaria, hoy debo admitir que soy responsable de mis actos y que un hecho sencillo como reciclar a diario tiene una gran trascendencia. Han cambiado en este sentido, y mucho, mis hábitos. Pero también han cambiado los hábitos de quienes me rodean, plenamente conscientes de la importancia de cuidar nuestro entorno.

P. ¿Cree que las empresas españolas han comenzado a tiempo a apostar por la economía circular?

R. Creo que las empresas españolas estamos entrando con fuerza en la rueda de la economía circular. Es tiempo de estar en ella y acelerar los ritmos para, entre todas, tomar como ejemplo el modelo cíclico de la naturaleza, aprovechando los recursos que disponemos para poner en el mercado productos pensando en su posterior aprovechamiento. Lo debemos tener en mente cada vez que lancemos un producto al mercado, utilizando herramientas innovadoras y materiales que minimicen el impacto medioambiental y favorezcan su reciclaje. Las empresas de gran consumo que no tengan la sostenibilidad medioambiental como un pilar de su estrategia serán penalizadas por los consumidores y por la sociedad.

P. Aparte de su cargo en Idilia, forma parte del consejo de administración de Ecoembes, la organización que se dedica al reciclaje de envases. ¿Cuáles son los retos a medio plazo en este ámbito?

R. En mi trayectoria profesional, durante varios años trabajando y viviendo en diversos países, observo con satisfacción que España está avanzando significativamente y ya somos el sexto país en materia de reciclaje de envases en Europa. Así lo demuestran los últimos datos recientemente publicados, que demuestran que la colaboración de los ciudadanos con el reciclaje en el contenedor amarillo y azul se ha disparado un 12%. Es una enorme satisfacción ver cómo la ciudadanía está evolucionando enormemente en este ámbito, y desde aquí quiero darles las gracias por su implicación.

Xavier Orriols. (F. Cardenal)
Xavier Orriols. (F. Cardenal)

Pero, para seguir mejorando y alinearnos todos en un objetivo común, es urgente que consigamos armonizar en toda Europa los datos del reciclaje. Los bailes de cifras generan descrédito y solo consiguen desenfocarnos de su mejora continua que, repito, es el objetivo de todos. Si queremos tender a una economía circular, deberíamos contar con una metodología común que pueda medir objetivamente los datos para saber dónde estamos en cada país, dónde queremos llegar y sobre todo acertar con el cómo hacerlo.

P. Volviendo a Idilia Foods, ¿qué pasos está llevando a cabo la compañía para apostar por la economía circular?

R. La mayoría de las empresas estamos trabajando arduamente en proyectos que redunden en la mejora de la reciclabilidad de nuestros envases. Como decía anteriormente, cada vez que pensemos en lanzar un producto al mercado debemos tener esto en cuenta, analizando soluciones innovadoras que permitan valorar opciones de segunda vida de nuestros envases. Por ejemplo, Idilia Foods y Ecoembes colaboramos en el desarrollo del nuevo Cola-Cao Shake, un formato 'on go' en cuya fase de diseño se integró la reciclabilidad como clave de ecodiseño. La etiqueta de este envase es separable del vaso con una 'cremallera' para que el consumidor pueda reciclarla correctamente: el vaso de plástico, al contenedor amarillo, y la etiqueta de papel, al azul. Además, en la etiqueta incorpora información para que el consumidor sepa cómo reciclar, correctamente, el envase. Es un claro ejemplo de la importancia que tiene informar al ciudadano para fomentar el reciclaje.

Cada vez que pensemos en lanzar un producto, debemos analizar soluciones que permitan valorar opciones de segunda vida de nuestros envases

P. Dado que ha pasado 30 años en PepsiCo, seguro que puede contarnos también los objetivos en materia medioambiental de esta compañía.

R. PepsiCo, en 2006, incorporó la sostenibilidad en su estrategia de negocio, de forma que pudiéramos conseguir sólidos resultados financieros de una forma responsable con las necesidades de la sociedad. Por aquel entonces ya teníamos claro que el éxito de PepsiCo estaba intrínsecamente ligado a la sostenibilidad del mundo que nos rodea. En 2016, después de 10 años de recorrido, y orgullosos de lo alcanzado hasta el momento pero conscientes de que quedaba mucho por hacer, establecimos nuevos objetivos para los 10 años siguientes en nuestra agenda de sostenibilidad 2025. Estos están enfocados a que PepsiCo contribuya a un sistema alimentario más sostenible y a la prosperidad de las comunidades allí donde opera. En materia de medio ambiente, esto se traduce en objetivos concretos: impacto positivo en agua, reducción de emisiones de carbono, suministro sostenible de materias primas, cero residuos a vertedero, reducción del desperdicio alimentario y reciclabilidad de los envases.

P. ¿Algún ejemplo concreto de economía circular de PepsiCo?

R. Si nos centramos en el ámbito de los envases y, en particular, en el plástico, PepsiCo está trabajando con el objetivo de que ningún plástico se convierta en residuo. Los pilares en los que se basa esta estrategia son: reducir la cantidad de plástico; reciclar y reutilizar el plástico utilizado, y reinventar los envases de plástico. Por ejemplo, la botella de plástico de 500 mililitros de Pepsi ahora es un 25% más ligera que años atrás, y antes de 2030 el 50% de esta botella será de plástico reciclado. Además, se están buscando soluciones que vayan más allá de la botella, como es SodaStream o Drinkfinity, para hacerte tu propia bebida refrescante en casa sin necesidad de la botella de plástico de un solo uso. Tenemos que reinventar la forma en que ponemos en el mercado nuestros productos y hacerlo de la mano de los consumidores, entendiendo muy bien hasta dónde están dispuestos a renunciar en lo que respecta a la practicidad y conveniencia que ofrece el plástico.

P. Ambas compañías han participado en campañas para acabar con el desperdicio alimentario, ¿qué medidas se pueden tomar para combatir el problema?

R. Uno de los objetivos de la agenda de sostenibilidad de PepsiCo es reducir residuos en sus operaciones, por una parte, evitando que los residuos lleguen a vertedero y, por otra, reduciendo significativamente el desperdicio alimentario. La planta de PepsiCo de 'snacks' en Burgos, por ejemplo, ya ha conseguido el objetivo de 0% residuos a vertedero. El 100% de los residuos se valoriza gracias a un importante foco y robustos planes de acción, incluyendo involucración de equipos y sensibilización. Asimismo, tanto en PepsiCo como en Idilia hemos colaborado desde hace muchos años con los Bancos de Alimentos dando salida a excedentes o participando en acciones extraordinarias como el Día de la Alimentación Solidaria, el 8 de junio.

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