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El ‘broker’ que convierte los residuos del mar en gafas

C. Otto

Sea2See recoge los plásticos que acaban en las redes de los pescadores, los recicla y los convierte en monturas de gafas

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ace 20 años, François van den Abeele trabajaba en una gran empresa suiza como ‘broker’ marítimo, una profesión poco conocida pero frecuente en los ámbitos pesqueros. Con el paso del tiempo, fue probando en otros sectores, pero siempre manteniendo un punto de vista comprometido con el medioambiente y la sociedad.

El mar nunca se le ha ido de la cabeza y en torno a él han girado muchas de sus motivaciones solidarias. Hace 14 años se fue a vivir a Barcelona y siguió interesado por diversos proyectos e iniciativas que se dedicaban al reciclaje de materiales y residuos marítimos, pero siempre se encontraba con el mismo escollo: al consumidor necesita que se lo den todo masticado. Quizá no tenga una vocación innata de reciclaje pero sí opta por productos que contribuyan a la preservación y cuidado del medioambiente.

Fue así como, en 2016, François dio a luz a Sea2See, una empresa española que recurre a los residuos marítimos para producir gafas de sol y graduadas que se venden en ópticas de toda Europa.

La empresa recorre parte de los puertos de nuestro país, donde recoge casi 1.000 kilos diarios de residuos y plásticos que quedan abandonar en el mar y que, entre otras cosas, hacen peligrar la vida de los peces. Una vez recolectados, los plásticos se someten a un proceso de reciclaje y se incluyen como materiales para la elaboración de sus propias gafas, contribuyendo a mitigar la contaminación en nuestros mares.

El reciclaje tiene su propio proceso. La primera fase consiste en separarlos para poder reciclar plásticos de un mismo tipo. Después, se reciclan para conseguir una granza que se utiliza como materia prima para fabricar la montura de las gafas.

"Sea2See vende sus gafas en 1.000 ópticas de toda Europa y está presente en países como Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, España o Grecia"

Pese a llevar dos años y medio funcionando, el presente de Sea2See es más que favorable: “En enero tendremos nuestras gafas en 1.000 ópticas de toda Europa, y, además de España, ya estamos en países como Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia o Grecia”, nos cuenta François.

Y si el presente pinta bien, el futuro lo hace aún mejor: “El año que viene no solo aumentaremos los puntos de venta, sino que también abriremos nuestra propia planta de reciclaje. Además, queremos crear puntos de recogida de residuos en países en vía de desarrollo, donde también proporcionaremos a la gente servicios de salud visual”.

Apoyado por el Gobierno de Bélgica

En estos dos años, la labor socioempresarial de Sea2See no ha pasado desapercibida. El proyecto ha sido elogiado por personalidades públicas y también en la World Ocean Conference, organizada por las Naciones Unidas, por el viceprimer ministro del Gobierno de su país natal, Bélgica, que lo dio a conocer al resto de gobiernos allí reunidos.

François reconoce que aún quedan retos, pero es optimista: “Cuando miras los países que más y menos reciclan, ves que a medida que bajas al sur hay menos reciclaje. Los países nórdicos llevan el reciclaje en el ADN, mientras que en otros hay que dárselo un poco masticado. Hay gente que, si en una óptica ve unas gafas que han sido fabricadas con plástico reciclado, va a preferir comprar esas antes que otras”.

Además, la evolución de la mentalidad ciudadana parece ir progresando: “En los últimos años estamos viendo cifras mejores de concienciación; la gente se va convenciendo de la necesidad de reciclar y de proteger los mares”, asegura.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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