ASÍ LO HA CONSEGUIDO

Adiós a regar con agua de mar: Castellón recupera 579 millones de litros en dos años

La sobreexplotación de un acuífero hizo que en Castellón se llegase a usar agua de mar para los regadíos. Por suerte, ya se ha conseguido volver al agua dulce.

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De entre las mil y una cosas que podemos destacar de la Comunidad Valenciana, seguramente sus naranjas sean de las más conocidas. Y el agua para su regadío en zonas como La Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, se obtiene del subsuelo desde hace décadas.

Sin embargo, la provincia se fue encontrando en los últimos años con un serio problema: la explotación creciente del agua. Y si a eso le sumamos la cercanía del mar, el resultado era evidente: el agua salada había ido comenzando a penetrar en los regadíos, salinizando los acuíferos de la franja costera.

Así se sobreexplota un acuífero

El drama de los acuíferos sobreexplotados tenía sus motivos. Los acuíferos son bolsas de agua subterráneas que, en ocasiones, se emplean como fuente para el regadío. El problema es que, cuando están cerca del mar, su uso intensivo puede ocasionar que baje su nivel y se infiltre agua salada.

Las consecuencias de esto son imaginables: cuando el agua salada se filtra, las condiciones del acuífero empeoran significativamente, con lo que el agua que contiene ya no se puede utilizar para regar los campos de la zona.

Por su cercanía al mar, el uso de los acuíferos los sobreexplotaba y los llenaba de agua salada

Por ello, las consecuencias para muchos agricultores fueron devastadoras: sus cultivos se arruinaron y tuvieron que abandonar la actividad, acabando así con su única forma de vida.

La situación planteaba poco menos que una catástrofe medioambiental: ¿cómo uno de los baluartes de la gastronomía española podía sufrir de esa manera? ¿Cómo se podía revertir la situación?

579 millones de litros en dos años

La solución empezó a llegar en 2013. Fue entonces cuando surgió un proyecto con un claro objetivo: recuperar el agua malgastada e incorporarla a uno de los acuíferos más sobreexplotados de La Vall d'Uixó en aquella época.

Promovida por WWF y Coca-Cola junto con la Universidad Jaume I de Castellón, el Instituto Geominero Español, la Comunidad de Regalles de La Vall d'Uixó, Aguas del Mediterráneo (ACUAMED) y la Confederación Hidrográfica del Júcar, esta iniciativa recurrió a la inyección artificial de agua reciclada para recargar los acuíferos al mismo tiempo que se empujó la salada hacia el mar evitando que penetrase, dentro de un proyecto piloto de investigación que permitía avanzar en este sector.

Con el tiempo, el plan que constaba de tres fases, ha supuesto la infiltración de más de 312 millones de litros en 2013 y 265 millones en 2014. En total, 579 millones de litros de agua recuperados en dos años para un acuífero que servía de fuente de regadío a cerca de 4.000 agricultores de la provincia de Castellón.

Merced a este proyecto, el acuífero de La Vall d'Uixó ha visto aumentar su niveles de agua dulce, a la vez que el agua salada se ha vuelto a derivar al mar. De este modo se ha conseguido mejorar la calidad del agua y, con ella, la situación socioeconómica de la zona, ya que los agricultores han podido volver a vivir de sus cultivos y continuar con su actividad.

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