CINCO MADRILEÑOS CREAN 'KUBUKA' EN ZAMBIA

¿Españoles, jóvenes, emprendedores y solidarios? O cómo crear tu propia ONG

Tienen entre 24 y 26 años. Ellas tres son recién licenciadas en Medicina y ellos dos, economistas. Se fueron a Zambia con una mochila, todos sus ahorros y un sólo objetivo: crear una ONG

Foto: Foto de familia de la ONG Kubuka
Foto de familia de la ONG Kubuka

Tienen entre 24 y 26 años. Ellas tres son recién licenciadas en Medicina y ellos dos, economistas. El pasado septiembre se subieron a un avión en el aeropuerto de Barajas con una mochila a los hombros, todos sus ahorros encima y un solo objetivo: crear una ONG en Zambia. Planearon y soñaron durante meses su desembarco en África y aterrizaron en el sur del país, en la ciudad de Livingstone, donde la temperatura ronda cada día los 35 grados.

Zambia es uno de los países más olvidados por la cooperación internacional. Su territorio no ha sufrido atroces guerras civiles como las de Angola o Kenia, pero sigue siendo uno de los grandes azotados por el drama africano: la pobreza. Este ‘abandono’ fue uno de los motivos por el que estos cinco españoles lo escogieron para desarrollar su proyecto social. Elena, una de las integrantes, conocía bien el terreno: desde hace siete años colabora en la comunidad de Mwandi, una de las más pobres de todo Livingstone. Pero quería hacer mucho más. Y así nació Kubuka.

Los inicios no fueron fáciles, “sobre todo el lío burocrático”, cuentan estos jóvenes a El Confidencial. Lo primero, registraron Kubuka como empresa sin ánimo de lucro. Allí tuvieron que contratar un contable local para redactar los estatutos y arreglar el papeleo. Y en sólo cinco meses ya están desarrollando varios proyectos, aunque insisten en que “queda muchísimo por hacer”. No están solos, un equipo de voluntarios les ayuda cada día desde Madrid. Hace sólo un par de semanas recaudaron junto con su ‘ONG hermana’, Más Por Ellos, más de 8.000 euros en una fiesta benéfica celebrada en la capital española.

Sus señas de identidad son la educación y el emprendimiento, pilares en los que sustentan el proyecto. La idea que tienen de una ONG no es “poner el dinero y punto”. Son muy jóvenes, pero tienen claro que su ayuda tiene que servir para contribuir a un cambio “real y estructural”. Por eso están empeñados en desarrollar actividades que a largo plazo sirvan para constituir una comunidad “autosostenible”. Para Kubuka, los niños son el desarrollo de toda comunidad. El primer plan que pusieron en marcha fue el apadrinamiento de 60 pequeños en Mwandi para que pudieran cursar su educación secundaria durante los cinco años que dura, porque al ser de pago muchos niños zambianos no pueden permitírselo y acaban dedicándose a la venta ambulante en un intento por sobrevivir. La secundaria les abre las puertas a mayores oportunidades de empleo e incluso a estudiar un curso de formación profesional o una carrera universitaria. Pero, sin educación, tienen poco futuro.

Además, aprovechando los conocimientos que las licenciadas en Medicina pueden aportar, otra de sus iniciativas son los talleres sanitarios tanto en Mwandi como en la comunidad de Maramba. Allí enseñan a voluntarios locales nociones básicas sobre nutrición, educación sexual, primeros auxilios y otros temas de su interés. El objetivo es que los voluntarios aprendices africanos sean capaces de impartirlos después a otras personas y así se cree una red de conocimiento y concienciación.

En las localidades colindantes a Livingstone la prevalencia de VIH es del 30% y están presentes otras muchas enfermedades relacionadas con la malnutrición como son hipertensión o diabetes

Cualquier noción médica tiene especial importancia en un lugar como Livingstone, cuya frontera une Zambia con Zimbabue y Botsuana y el movimiento de sus gentes es constante. En las localidades colindantes a la ciudad la prevalencia de VIH es del 30% y están presentes otras muchas enfermedades relacionadas con la malnutrición como son hipertensión o diabetes, que causan grandes estragos en la sociedad al no recibir un tratamiento diario y controlado. Por eso “la labor de concienciación es fundamental para prevenir y tratar estas dolencias”, explican.

Los niños apadrinados por Kubuka en la puerta del colegio
Los niños apadrinados por Kubuka en la puerta del colegio

Además de estas iniciativas educacionales, la actividad de los madrileños en Livingstone es también económica. El emprendimiento es para ellos la llave para el “desarrollo sostenible”, otro de sus grandes objetivos en Zambia. Y lo llevan a cabo a través de dos planes de actuación. Por un lado, la dación de microcréditos a personas de las comunidades que tienen ideas de negocio pero les falta financiación para poder despegar. Además, elaboran para estos emprendedores un estudio de mercado y les dan una pequeña formación personalizada. Por el otro, la implantación de ‘empresas sociales’ que empleen parte de sus ingresos en los proyectos sociales que Kubuka desarrolla y conseguir una ‘autosostenibilidad’ para cerciorarse de que la ayuda externa como la suya no será imprescindible para el desarrollo futuro de las comunidades. Otro de sus proyectos en estos cinco meses ha girado en torno a la reactivación de una granja en la localidad de Maramba. Nada menos que un terreno de 3.000 metros cuadrados lleno de malas hierbas que ha vuelto a dar beneficios a la localidad.

Kubuka significa en tonga (primera tribu que se estableció en Zambia) “levantarse, empezar a caminar”. Justamente lo que estos jóvenes españoles quieren para la sociedad zambiana. Un proyecto aún pequeño que para muchos es ya una inmensidad.

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