COMERCIO Y SANIDAD, ACTIVIDADES CON MÁS MUJERES

Gonzalo, 'matrona'; Maite, piloto

El mapa de las ocupaciones en España tiene sesgos por sexo. "Estamos aquí como profesionales, no como hombres o mujeres", dice Gonzalo, matrona

Foto: El sector de la sanidad es uno de los que concentra el empleo femenino. (Reuters)
El sector de la sanidad es uno de los que concentra el empleo femenino. (Reuters)

La RAE, en su última edición, ha añadido ya a la entrada 'matrona' el masculino 'matrón', que designa no ya a la "mujer especialmente autorizada para asistir parturientas", sino a la "persona" con esas mismas capacidades. Gonzalo Mora prefiere, sin embargo, matrona: "Es lo que se usa, y, al fin y al cabo, tampoco existe periodisto", resume. Él tiene 34 años, es de Algeciras y como 'matrona' (o matrón, como se quiera) ha debido de asistir ya, calcula, a más de mil partos y cesáreas.

Hoy, 8 de marzo, es un buen día para reclamar a aquellas mujeres que están entrando en territorios tradicionalmente masculinos. Las que rompen el estereotipo de que sólo las corbatas pueblan las cúpulas directivas. Las que no agachan la cabeza en el deporte, en las ingenierías, en la construcción. Las que, como decía la piloto María de Villota, "no destacan por ser mujer, sino por su talento". Pero la igualdad en una sociedad también puede medirse en el sentido contrario, por la normalidad con la que los varones entran en campos supuestamente 'femeninos'. Por ejemplo, la de los 4.919 hombres que reclamaron el pasado año un permiso o prestación por hijo (1,7% del total de permisos). La de los que superan la media de 76 minutos que los españoles (varones; en ellas la media es de 127 minutos) dedican a las rutinas de la casa, según la OCDE. O la de los que, como Gonzalo, ocupan profesiones habitualmente consideradas 'de mujeres'.

Señalaba un estudio de Eurostar, de 2007, cómo seis sectores de actividad concentraban el 60% de las empleadas en Europa: la sanidad y los servicios sociales; el pequeño comercio, la educación, la administración pública, actividades de negocios y hoteles y restaurantes. En los hombres, la concentración era mucho menor (un 42% en seis actividades, encabezadas por la construcción). Así, ellas copaban el empleo, por ejemplo, en sanidad y servicios sociales (77%) y educación (70%), mientras que ellos dominaban la construcción (91,8%). La OCDE muestra que el empleo entre las españolas, en 2011, seguía centrado en el sector servicios, y los de la EPA del cuarto trimestre de 2013 siguen hablando de una agricultura, una industria y una construcción eminentemente masculinas, con las mujeres ocupadas centradas, entre otras, en el comercio al por menor, la educación o los servicios sociales y la sanidad. 

Gonzalo Mora.
Gonzalo Mora.
En este último ámbito el 77,4% de los ocupados son féminas. Entre el minoritario 32,6% de los varones está Gonzalo, quizá en la disciplina más 'femenina' del sector. Tenía claro, "desde chaval" que lo suyo era la salud, estudió enfermería y cuando supo que había oportunidades de irse a Reino Unido para formarse como matrona, no lo dudó. Allí le cogió el gusto a la profesión y a la obstetricia, muy diferente de la que se practicaba -y se practica, según él- en España, más tendente a "devolver el papel de la mujer en el parto y evitar el intervencionismo". 

Gonzalo, hoy en el Hospital de Fuenlabrada (Madrid) y defensor de la sanidad pública, se sigue emocionando en los partos. Lo que le gusta es, "como al del Equipo A, que las cosas salgan bien". E intenta animar, aportar fuerza a la mujer, "que es quien hace el trabajo duro. Si pariéramos los hombres, no habría ningún problema de población en el planeta, porque no nacerían tantos niños", ríe. 

"En medicina, la gente lo que quiere es que le traten bien. Y eso es lo que al final importa de este trabajo, en el que tratamos con algo tan delicado y con gente en un momento tan especial. Pero sí, al verme por vez primera, hay alguna mujer que se sorprende o se muestra al principio reticente". Sorprendidas porque, esperando una mujer-matrona, se encuentran un hombre de 1,80, melena y barba no pocas veces. ¿Y?

Maite Lumbreras.
Maite Lumbreras.
La misma pregunta puede hacerse a quienes aún se sorprenden al ver al frente de su avión a Maite Lumbreras, una de las 60 pilotos de Iberia (sobre 1.300), comandante de vuelo, ingeniera aeronáutica y responsable de seguridad operativa de la compañía. Maite soñaba con ser astronauta, pero, como le quedaba "un poco lejos" se metió, sin plantearse disquisiciones de género, en una ingeniería, y cuando tuvo delante la oportunidad de hacer formación como piloto, ahí que fue. Hoy, con 44 años, lleva 22 en la firma, unas 10.000 horas de vuelo, y cada mes viaja entre 10 y 15 días a capitales europeas, Moscú, Lagos, Tel Aviv... "Nunca me he planteado si mi profesión es masculina o femenina, pero sí entiendo que nos queda mucho por recorrer hasta el momento en que dejemos de pensar en el sexo de quien trabaja".

Añade Gonzalo: "Me gustaría que constase que en todas las ocupaciones debería estar tan normalizado como en la mío que ser de un sexo que no es el típico no significa nada. Ojalá las mujeres no tuvieran que demostrar mucho más en sus profesiones por una simple cuestión de sexo. Yo veo todos los días lo duras que son". Consta.

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