La 'vendetta' de la forense que se equivocó
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DIVISIÓN EN LA POLICÍA POR LA DECLARACIÓN DE JOSEFINA LAMAS

La 'vendetta' de la forense que se equivocó

"Va a morir matando. Ella ha dicho que sí, que la cagó. Pero que la culpa no es solo suya". Un policía de la Comisaría General

Foto: La 'vendetta' de la forense que se equivocó
La 'vendetta' de la forense que se equivocó

"Va a morir matando. Ella ha dicho que sí, que la cagó. Pero que la culpa no es solo suya". Un policía de la Comisaría General de Madrid muy próximo a Josefina Lamas, la antropóloga forense que identificó como animales los huesos hallados en la hoguera de José Bretón, advertía a principios de semana que la perito preparaba una auténtica bomba en su declaración judicial en la Audiencia Provincial de Córdoba. "Acabo de hablar con Josefina Lamas. Está tranquila y va a contar toda la verdad sobre el caso Bretón. Tiene todo nuestro apoyo", escribía en Twitter el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José María Benito. Lamas pertenece a este sindicato.

"La verdad os hará libres", era el estado de Whatsapp que tenía Josefina Lamas en su móvil el mismo día en que declaró ante el jurado popular que juzga a José Bretón, el padre de Ruth y José, acusado de asesinarles. El día antes, cuando comparecieron dos docenas de policías que participaron en la investigación y que contradijeron todo lo declarado anteriormente por Lamas -como que trabajó bajo presión o que le exigían un resultado para detener a Bretón- la forense escribía en su estado de Whatsapp: "esclava de mis palabras, dueña de mis silencios"

"He oído que los huesos se fueron de copas", dijo la forense durante el juicioLamas será esclava de sus palabras. Para sus compañeros -salvo los responsables del SUP- la declaración del miércoles de Lama es una vendetta, una venganza ante los mandos policiales que la han castigado y señalado con el dedo como única responsable del error policial: "He oído que los huesos se fueron de copas", así contestó la antropóloga forense a una pregunta del abogado defensor de José Bretón, José María Sánchez de Puerta. Según su versión, escuchó un rumor en la Comisaría General de la Policía Nacional de que alguien sacó los huesos de Las Quemadillas de las instalaciones policiales y quedó con el forense Francisco Etxeberria en un bar para mostrárselos. "Eso es un disparate", contestó, indignado, desde el fondo de la sala este forense, profesor de la Universidad del País Vasco, que resolvió el caso en agosto de 2012 al apuntar, "sin ningún género de duda", que los huesos eran humanos.

Acusaciones "muy graves"

"¡Usted está lanzando acusaciones muy graves!", gritaba la fiscal del caso Bretón, María de los Ángeles Rojas. "Ahora mismo me va a decir el nombre y el número de los policías que le han dicho eso", clamaba el juez. "No lo recuerdo, es algo que he escuchado...", respondía la forense. El juez le recordaba que o lo decía o se enfrentaba a un delito de falso testimonio. "Me lo dijo un compañero de la Policía Científica de Córdoba, pero no recuerdo su número", acertó a decir, titubeante, la forense.

Tras esta palabras de Lama, el Tribunal ha ordenado la investigación de un presunto delito de injurias y/o calumnias a funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos. No obstante, las acusaciones -que de confirmarse podrían tumbar toda la instrucción del caso Bretón- han hecho saltar por los aires las relaciones entre los compañeros policías de Josefina Lamas. Muchos de ellos seguían defendiéndola estos días. Antes de su declaración, insistían en que su error no era achacable exclusivamente a ella, sino que habían fallado los protocolos policiales. "Siempre hay que pedir una segunda opinión", sostienen las fuentes. "No se debió cerrar la hipótesis de la hoguera con sólo un informe apuntando a que los huesos eran de animales. Había que haber preguntado a otros forenses". Sin embargo, estos policías están ahora muy molestos por lo insinuado por Lamas. "Estamos hablando de rumores. Es una locura", insisten.

Pero Lamas sigue teniendo quien la defienda. El ahora presidente de honor del SUP, que hasta la semana pasada fue su secretario general, José Manuel Sánchez Fornet, sigue dando la cara por ella. "Josefina Lamas es más honesta que los polis de la "pringe" que lo hicieron todo mal y que los periodistas secuaces que los enmascaran", escribió también en Twitter. "Asco de esos compañeros que se reunieron para pactar su declaración contra Josefina Lamas y de lo/as periodistas que los encubren", añadió.

Posible sanción

Sin embargo, lo dicho por Lamas tampoco ha sentado bien entre los militantes del propio SUP en Córdoba, que han sentido como un ataque a sus compañeros lo insinuado por la forense, acusando a un policía de científica de esta provincia. "Es injusto y además no es verdad", dicen agentes de Córdoba. "Es una barbaridad, sencillamente".

El trance de la perito puede, incluso, que no acabe en sede judicial. Tras constatar su error, Lamas reiteró ante el jurado que se equivocó y que los restos de la hoguera son humanos, de dos niños, a la forense se le abrió un expediente informativo. Según declaró ella misma ante el tribunal, el expediente está cerrado y caducado sin que se haya resuelto sanción alguna en su contra. Según fuentes de la Policía Nacional, este expediente sancionador está "en stand by", a la espera de lo que dijera en el juicio a Bretón. "Es probable que ahora sí que se enfrente a una importante sanción. Veremos", apuntan las fuentes.

Lamas abandonó el juzgado de Córdoba protegida, precisamente, por policías nacionales de esta provincia. La protegían de la prensa. Trataban de evitar que su rostro se hiciera público. "Sigue trabajando en tareas de máxima seguridad", insisten las fuentes. "Pero a más de uno se le quitaron las ganas de protegerla", bromea otro agente. "Pero somos profesionales y no lo dudamos".