La madre del Cuco hizo a su marido lavar el coche donde pudo trasladarse el cadáver
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ROSALÍA GARCÍA, INCREPADA AL LLEGAR A LA AUDIENCIA

La madre del Cuco hizo a su marido lavar el coche donde pudo trasladarse el cadáver

La última sesión del juicio por la muerte de Marta del Castillo ha tenido como protagonista a la madre del Cuco, Rosalía García. Los padres de

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La madre del Cuco hizo a su marido lavar el coche donde pudo trasladarse el cadáver

La última sesión del juicio por la muerte de Marta del Castillo ha tenido como protagonista a la madre del Cuco, Rosalía García. Los padres de Marta esperaban que, por fin, esta mujer desvelara lo que su hijo le pudo decir sobre el paradero del cadáver de la joven sevillana. Se mantenía aún el delgado hilo que une la impotencia de la esperanza ante el testimonio de alguien que, como recuerda Eva Casanueva, madre de la víctima, es la última persona de las que tienen que declarar que mantiene una relación estrecha con los principales protagonistas de los hechos que rodearon el crimen.

La madre del Cuco asegura que se enteró de la desaparición de Marta el día después de su muerte, sobre el mediodía, aunque no recuerda cómo su hijo le comentó el hecho. Sobre las cinco de la tarde del sábado, 25 de febrero, de 2009, el día del crimen, Rosalía vio a su hijo “con la bici y no lo volví a ver hasta el domingo por la noche”. Posteriormente, llegó a su casa “sobre las una y media o dos y algo de la madrugada” y no habló con su hijo “porque estaba dormido; le di un beso, cerré la puerta del dormitorio y me fui para el mío”. Según el relato general de los hechos, a la hora en que Rosalía vio a su hijo en casa fue cuando supuestamente los acusados estaban retirando el cuerpo de la victima para hacerlo desaparecer.

Una colección de navajas y el teléfono pinchado

La testigo asegura que el Cuco tenía una colección de navajas pero no recuerda si entre ellas había una tipo mariposa, como la que se encontró en relación con el crimen, y fue ella misma la que “después de un tiempo” las hizo desaparecer. La noche de autos, al llegar a su casa, dejó las llaves de su coche en la entrada de su piso, en el mismo llavero de las de la casa, y el día después le dijo a su marido que lo llevara a lavar. Este vehículo es, según una de las versiones del caso, el que pudo haberse utilizado para hacer desaparecer el cuerpo de Marta

A preguntas del fiscal sobre la posibilidad de que el Cuco haya sido presionado por la Policía en sus declaraciones, Rosalía asegura que “le decían las cosas y no se fiaba de decirlo cuando estaba la Policía delante”; reconoce que ha sido amenazada con una llamada de teléfono, “sí, era una voz masculina”, y que le advirtió a su hijo que   los teléfonos estaban pinchados, que tuviera cuidado.

En silla de ruedas, con el rostro cubierto

La madre del Cuco llegó a la Audiencia en taxi y con el rostro cubierto, despertando una gran expectación entre cámaras de televisión y decenas de personas que le increpaban. Su aparición en el plató de “La Noria”, de Tele 5, y el cobro de diez mil euros por su declaración en el programa, ha creado un caldo de cultivo contra Rosalía, que aumentó el pasado lunes cuando dejó plantados a los jueces aduciendo un esguince, hasta el punto de haber sido conminada por el presidente del tribunal, Jaime González, para que compareciera hoy como testigo si no quería ser acusada de un delito contra la Administración de Justicia. Ha sido necesario incluso la opinión de los forenses, que han considerado que el esguince que la madre del Cuco dijo padecer para no asistir al primer requerimiento del tribunal no es razón suficiente para no prestar declaración en la Audiencia. La madre del Cuco entró en la sala en silla de ruedas, con la pierna escayolada, como queriendo dar fe de su lesión.

Antes de Rosalía ha declarado su esposo y padrastro del Cuco, Ángel Romero, cuyo testimonio no ha aportado nada significativo al caso. No obstante, los padres de Marta del Castillo, Antonio y Eva, entienden que el hecho de que Rosalía haya querido declarar después de su esposo se debe a que quería saber lo que iba a decir Ángel Romero ante el tribunal.

El papel del Cuco

Las sospechas que planean sobre Javier García, el Cuco, le relacionan con la muerte y presunta violación de Marta del Castillo, así como con la desaparición del cadáver. La declaración del último testigo, el taxista sevillano que trasladó a Javier Delgado, hermanastro de Miguel Carcaño, autor confeso de la muerte, desde su bar al domicilio de León XIII donde se produjo el crimen, ha dejado sobre el ambiente un dato no aclarado. Cuando el taxista terminó la carrera en la calle León XIII, a las doce y media de la madrugada, y dejó allí a Delgado, había un coche estacionado en doble fila, que podría ser el vehículo en el que, con la colaboración del Cuco, se trasladó el cuerpo de Marta para hacerlo desaparecer. No obstante, el taxista, testigo de la Fiscalía, no recuerda la marca ni color del vehículo junto al que aparcó su coche la noche del crimen.