El Parkinson de Michael J. Fox se convierte en un arma electoral
  1. Sociedad

El Parkinson de Michael J. Fox se convierte en un arma electoral

Unos anuncios de apoyo al Partido Demócrata que muestran al actor Michael J. Fox sufriendo espasmos a causa del mal de Parkinson tienen a la sociedad

Foto: El Parkinson de Michael J. Fox se convierte en un arma electoral
El Parkinson de Michael J. Fox se convierte en un arma electoral

Unos anuncios de apoyo al Partido Demócrata que muestran al actor Michael J. Fox sufriendo espasmos a causa del mal de Parkinson tienen a la sociedad de EEUU enfrentada sobre la conveniencia de usar la enfermedad como arma electoral.

Las imágenes de la campaña hablan por sí solas: Fox sufre violentas convulsiones que apenas le dejan mantenerse dentro del plano mientras mira a la cámara y pide el voto para los demócratas porque éstos apoyan la investigación con células madre que podrían dar pie a una cura del mal que padece.

Los vídeos, que han llegado a superar el millón de espectadores a través de la página web 'YouTube', han agitado la polémica sobre la investigación genética en EEUU y han avivado el debate sobre los límites éticos de una campaña electoral. "Dicen que toda política es local, pero esto no siempre es así", dice Fox en un anuncio que pide el voto para la candidata al Senado por el estado de Misuri, Claire McCaskill. "Lo que hagáis en Misuri repercute sobre millones de americanos, americanos como yo".

El 7 de noviembre, en paralelo a las elecciones legislativas, se votará en Misuri una enmienda que sería la primera en proteger en un estado la investigación con células madre embrionarias de cualquier restricción por parte del Congreso.

Fox también ha rodado anuncios en favor de los candidatos demócratas en Maryland y Wisconsin, y planea hacerlo para los de Illinois y Nueva Jersey, todos ellos estados fundamentales en los comicios venideros.

Los críticos de la campaña aseguran que el actor muestra su enfermedad de una forma descarnada y en su peor momento. El actor, argumentan, no ofrece esa misma imagen en el resto de sus numerosas apariciones públicas ni en sus cada vez más esporádicas actuaciones en la pequeña pantalla.

Uno de los comentaristas radiofónicos más populares entre los conservadores, Rush Limbaugh, dijo esta semana que Fox "no había tomado su medicación o estaba actuando" cuando rodó los anuncios. Mientras, el adversario republicano de McCaskill en Misuri, Jim Talent, también tachó la publicidad como "falsa", a la vez que aseguró su respaldo a "la investigación con células madre que no conlleve la clonación o destrucción de un embrión".

Fox, de 45 años y popular por su aparición en las películas de Regreso al Futuro o la serie de televisión El Ala Oeste de la Casa Blanca, es desde hace tiempo un importante defensor del Partido Demócrata e intervino activamente en la campaña presidencial de John Kerry en 2004.

Además, parece que el asunto de la investigación genética parece no dejar indiferente a nadie en el mundo del star system. La cantante Sheryl Crow, superviviente de un cáncer de mama, también participa con un anuncio en favor de la enmienda que se vota en Misuri, aunque no llega a pedir el voto para ningún candidato.

Otro insigne 'gladiador' de la causa fue el fallecido actor de Superman Christopher Reeve, quien hasta el último día de su vida luchó desde su silla de ruedas por que los políticos aprobasen más fondos para la experimentación con células madre.

El debate barre incluso los muros partidistas, como lo demuestra el intenso apoyo a la investigación con células madre embrionarias de dos importantes republicanos: la ex primera dama estadounidense, Nancy Reagan, y la otrora estrella del cine y ahora gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.

Por ahora está claro que, al margen de consideraciones éticas, los anuncios de Fox han conseguido reactivar el debate sobre la manipulación genética. Hasta que no se decida lo contrario, millones de estadounidenses volverán a ver en las televisiones de sus casas el torso de Fox sacudiéndose, como ya sucedió el pasado sábado, cuando se estrenó el anuncio en medio del primer de los hasta siete partidos de la Serie Mundial de béisbol.