De Canarias al Caribe, pasando por París: ¿Qué hacen tantos fisios españoles en Francia?
Más de 4.000 fisioterapeutas españoles trabajan en Francia, muchos en territorio de ultramar. Con más de 2 millones de sesiones diarias, el sistema francés se ve obligado a reclutar profesionales en otros países
Héctor Sánchez (i), un fisioterapeuta canario de 29 años, en la isla de Guadalupe, donde trabaja. (Cedida)
El lunes, como cada semana, el fisioterapeuta Héctor Sánchez, se levantó a las 6 de la mañana –"aquí a esa hora ya es de día", apunta—, y se puso en ruta, para atender, en sus domicilios, a 13 pacientes; "la mayoría, señoras mayores", cuenta por teléfono a El Confidencial. Este fisio canario de 29 años que trabaja en la isla de Guadalupe –un territorio francés de ultramar en el Caribe— envía fotos por WhatsApp de las carreteras bordeadas por cocoteros y cielos azules que recorre de camino.
Por las mañanas, hace un circuito con las casas de sus pacientes, y lunes, miércoles y viernes por la tarde, va a la clínica, donde atiende en sesiones de 20 minutos. Como autónomo, "ganas una cantidad bestial de dinero", asegura. De los 11.000 euros brutos que factura al mes, un 30% es para el dueño y tras impuestos, le quedan algo más de 5.000 euros netos, en el bolsillo.
No es el único fisio de España en este archipiélago. "Si te encuentras a un español aquí, o es fisio o es dentista", espeta.
Héctor Sánchez junto a un grupo de fisioterapeutas españoles, en Guadalupe (cedida).
Más de 4.000 fisios españoles en Francia
Como Héctor, un 10% de los 113.004 fisioterapeutas que hay en activo en Francia proceden de otros países de la Unión Europea, según datos de abril de 2026 del Consejo Nacional de la Orden de masajistas-fisioterapeutas francés, el organismo que regula la profesión en el país. Actualmente, trabajan en Francia, 101.597 fisios franceses y 11.407 procedentes de otros países de la UE. De estos, 4.136 fisios son españoles.
Cada año, se gradúan en España unos 5.000 nuevos fisioterapeutas y hay más de 68.000 fisios colegiados en el territorio español, según CSIF. Sin embargo, solo una pequeña parte desarrolla su labor en el Sistema Nacional de Salud. Aunque el sistema sanitario público español ofrece el servicio de Fisioterapia, "el problema radica en que hay muy pocas plazas de profesionales", matizan desde el Sindicato de Enfermería español (SATSE). Este déficit provoca esperas de semanas y meses; posibles empeoramientos de los problemas de salud y elevados costes económicos.
Para los profesionales recién graduados, supone "combinar contratos temporales precarios en la pública, si le es posible –que en muchos casos no lo es—, con trabajos en el sector privado, muchas veces como falsos autónomos", lamentan desde SATSE. Algunos intentan conseguir una plaza, "pero dada las pocas, a corto plazo, es prácticamente imposible", puntualiza.
A su vez, "cuando algunos profesionales miran a Francia, muchas veces no lo hacen por rechazo a España, sino por interés en conocer otros sistemas sanitarios, adquirir experiencia internacional y desarrollarse en un mercado complementario dentro del espacio europeo", afirma el presidente de la Asociación Española de Fisioterapeutas, D. Fernando Ramos.
Por esto y una mayor movilidad laboral en la UE, sumado al deseo de aventura, algunos dan el salto a Francia, con gran demanda de fisioterapeutas en todo el país,incluidos los territorios de ultramar franceses: Guadalupe, Martinica y Guayana –en el Caribe— y Reunión y Mayotte –en el océano Índico—.
De Canarias a Guadalupe, pasando por la periferia parisina
Tras graduarse en 2018, en las Palmas, Sánchez cursó un máster en fisioterapia deportiva en Barcelona, y volvió a Las Palmas, donde trabajó en un club deportivo. Después, llegó el covid-19.
En Canarias, había escuchado "que había alguna isla francesa en el Caribe que yo ni conocía, en la que había trabajo de fisioterapia y se ganaba bien". Se trataba de "un amigo de un amigo que estaba en Martinica, haciendo mucho dinero". "Y, dije: quiero enterarme". Se informó y así, llegó hasta ‘Fisio en Francia’, una asociación creada por un español que orienta a otros fisios españoles para trabajar en clínicas francesas.
Durante varios meses, Sánchez estudió, a fondo, el francés y a través de la asociación, encontró prácticas, en un hospital de Saint-Denis, a las afueras de París, "un barrio que no tiene muy buena fama y, donde hay franceses que no quieren ir a trabajar, pero mi experiencia fue magnífica", puntualiza.
Los cuatro meses de prácticas, cobró 500 euros al mes. Pagaba 450 euros por un estudio de 30 metros cuadrados, "así que esos cuatro meses, tiré de ahorros", admite. Después, le contrataron en el hospital, por 2.500 euros al mes, con un horario de 9 a 4 de la tarde, con hora y media para comer. Lo compara con su primer trabajo en España, con horario partido, de 8 a 12 y de 4 a 8, por 1.000 euros; "nada que ver".
José Ramón PérezFotografía: Sergio BeleñaVídeo: Pablo PorcunaVídeo: Marta Abascal
El trabajo en el hospital de París "era muy tranquilo, con 8 o 10 pacientes al día, y "encima haces puntos para la bolsa en España si quieres volver". Pero él quería dar el salto a trabajar de liberal –como autónomo—, "que es donde se gana dinero, de verdad, en Francia". Y encontró trabajo en Guadalupe.
¿Por qué hay tanta demanda de fisios en Francia? "Es muy sencillo, porque el coste de la fisioterapia se reembolsa y como es gratis, todo el mundo va al fisio",resuelve Rafael Valencia, un fisio y emprendedor gaditano, creador de ‘Fisio en Francia’.
"En España, si te haces un esguince de tobillo y cobras 1.500 euros, es difícil que te gastes 350 euros en sesiones de fisioterapia", continúa. Sin embargo, en Francia, el médico de cabecera, te deriva al fisio que, a su vez, cobra un 60% de la seguridad y el resto, lo reembolsa la mutua al paciente, casi íntegramente. Entonces, "tanto en odontología como en fisioterapia, el paciente recibe una cobertura muy elevada", continúa Valencia.
El mecanismo de reembolso
En Francia, la Fisioterapia no funciona exactamente como un servicio prestado por el Estado, en el sentido clásico, sino como una prestación dentro del sistema de Assurance Maladie –el sistema público de salud que reembolsa los gastos médicos—, matiza a El Confidencial, D. Fernando Ramos, presidente de la Asociación Española de Fisioterapeutas. Una de sus particularidades, explica, es que "una parte muy relevante de la asistencia se realiza en consultas privadas concertadas o bajo tarifas reguladas con financiación pública y mecanismos de reembolso".
Una fisioterapeuta aplica la técnica de vendaje neuromuscular sobre una paciente. (EFE/Elvira Urquijo A.)
Así, el modelo francés "combina provisión liberal con cobertura sanitaria universal", continúa Ramos, mientras que, en España,responde a una arquitectura distinta, "más cercana al modelo Beveridge, donde la asistencia se articula principalmente a través de servicios públicos de salud financiados vía impuestos". Por lo que la diferencia principal entre ambos países "no es el reconocimiento sanitario de la Fisioterapia, que existe en ambos sistemas, sino el nivel de accesibilidad, cobertura y modelo organizativo", asevera.
Esto implica que, en Francia haya un mayor acceso en el ámbito ambulatorio y un mayor uso de la red privada integrada en la financiación pública, mientras que, en España, el acceso dependa de la dotación de los servicios públicos.
Entonces, "la cantidad de trabajo que hay en Francia, es enorme", continúa Valencia. Dice que, a esto se suman las condiciones, con horarios hasta las cuatro de la tarde y en muchos casos, ocho semanas de vacaciones. En España, el 60,4% de enfermeros y fisioterapeutas se ha planteado abandonar la profesión por problemas de conciliación, según una macroencuesta realizada por SATSE.
"Francia era como una leyenda"
Desde la pandemia del Covid-19, el fisio y emprendedor Rafael Valencia ha ayudado a miles de fisios españoles a instalarse en Francia. Dice que todo empezó "de forma un poco casual" tras su experiencia, "trabajando un par de añitos en un hospital de Montpellier". Porque a él, le faltó un poco de acompañamiento "y terminé haciéndolo solo", admite a El Confidencial, desde Suiza, donde acaba de montar ‘Fisio en Suiza", tras el éxito de 'Fisio en Francia’, con más de 6.800 seguidores en Instagram.
"Francia era como una leyenda, te decían: allí todo es maravilloso, pero yo cuando vine, no sabía ni cuánto era mi sueldo; era como: allí se está muy bien, pero ve y compruébalo". Así que dice que empezó a usar las redes sociales para contar su experiencia y dar consejos a otros fisios españoles que buscaban trabajo en Francia. Y, sin proponérselo, empezó a gestar la que ahora es su agencia.
"En el momento en el que empiezas a meterte en este mundillo, las oportunidades van llegando", puntualiza. Y, tras la pandemia, se propuso emprender.
Lanzó el perfil público de la agencia en septiembre de 2021, y dice que recibieron "una avalancha que no me esperaba". "En seis meses, me habían escrito unas 300 personas". Después, en 2024, decidió dar el salto a Suiza.
Rafa Valencia, fundador de 'Fisio en Francia', con un grupo de fisioterapeutas españoles en Avignon, en octubre de 2025 (cedida)
Además, las formaciones son pagadas y, si trabajas en un hospital público, como es europeo, "la experiencia te permite conseguir puntos para la Bolsa de España", detalla. Así que, "desde que llegas empiezas a puntuar". Admite que "también está la parte del dinero". "En España, tienes un techo de cristal". Sin embargo, en Francia, si trabajas como autónomo, "puedes ganar mucho".
“Creo que es un tema de mentalidad”, afirma Sánchez. Dice que, en España, “aún hay quien piensa que el fisio es el masajista”, aunque “creo que está cambiando”. Pero dice que aún queda mucho que recorrer, sobre todo, en geriatría. En París, él trabajaba en el servicio de respiratoria “y todo el mundo sabía lo que hacía el fisioterapeuta” y también trabajaba con neonatos.
2 millones de sesiones al día en Francia
Esta gran demanda de fisioterapeutas en Francia se explica, "en primer lugar, por una evolución estructural de las necesidades de salud: la fisioterapia está hoy plenamente integrada en el recorrido asistencial de los pacientes", afirma a El Confidencial, Pascale Mathieu, presidenta del Consejo Nacional de la Orden de Masajistas-Fisioterapeutas de Francia. Dice que Francia ha comprendido "la importancia de la rehabilitación dentro del sistema de cuidados". Subraya que, en Francia, se registran más de 2 millones de sesiones de fisioterapia al día.
Es el caso de Florence, una paciente francesa, a la que, en mayo de 2024, entonces con 40 años, un cirujano le prescribió varias sesiones de fisioterapia tras romperse el ligamento cruzado anterior. Para poder volver a caminar, tuvo que hacer ejercicios de fortalecimiento muscular. "No podía doblar la rodilla", recuerda. Fue a fisioterapia durante casi ocho meses –de mayo a diciembre—, al principio tres veces por semana; luego, dos por semana y, finalmente, una. Unas 50 sesiones, en total. Pagaba 15 euros por sesión, una vez descontada la parte cubierta por Seguridad Social y su mutua le reembolsaba unos 7 euros.
"Habría ido a rehabilitación incluso sin el reembolso, pero sin duda habría ido menos", admite H., una francesa de 42 años, que entre septiembre y noviembre de 2025, asistió a ocho sesiones de fisioterapia, derivada por su médico de cabecera, tras sufrir una rotura de menisco. Costaba 45 euros por sesión, de los cuales la Seguridad Social reembolsó el 28 % (12,58 euros) y el seguro médico complementario el 19 % (8,39 €). Por lo que al final pagaba el 53 % (24,03 euros).
Universidades españolas y clínicas francesas
Paradójicamente, miles de fisios franceses estudian en España y regresan a Francia para trabajar. A su vez, miles de fisios españoles que estudian en España también se marchan. Así lo muestran las cifras, 76.154 fisios obtuvieron sus títulos en Francia mientras que 37.285 en otros países de Europa, "de los cuales 13.081 eran títulos españoles", matiza Mathieu. El dato es especialmente llamativo si se mira a la inversa: solo 17 personas de nacionalidad española que trabajan en Francia obtuvieron su diploma de fisioterapeuta en Francia.
Un fisioterapeuta y un paciente en una clínica de Alcalá de Henares (EFE/Fernando Villar)
Esta paradoja se debe a varios fenómenos que se superponen, continúa Mathieu. Por un lado, a que la demanda de atención está aumentando debido al envejecimiento de la población y al incremento de patologías crónicas, "lo que provoca tensiones de contratación en ciertos territorios, con baja densidad, e incluso de desiertos sanitarios en algunas regiones francesas" y, por otro lado, el número de plazas ofertadas en las pruebas de acceso a la formación en fisioterapia por parte del Ministerio de Sanidad de Francia, que "no crecen al mismo ritmo que las necesidades de salud, lo que lleva a algunos estudiantes franceses a elegir formaciones en el extranjero, especialmente en España, cuando no tienen plaza en Francia".
Trabajar fuera también implica sacrificios. La mayoría de la gente a la que asesora, tienen entre 22 y 31 años, explica Valencia. "Es un crecimiento vertical increíble", asegura, Dice que él, con 23 años, cuando llegó a Montpellier, "no sabía nada de la vida". Aunque no todo el mundo se adapta. Algunos se han vuelto. Como un chico que llegó un viernes, el sábado quedó con otros españoles en París en un bar, "lo metí en un grupo para jugar al fútbol, empezó a trabajar el lunes y el jueves me llamó y me dijo: echo mucho de menos a mi novia".
Desde una perspectiva técnica, "el debate no debería plantearse como ‘Fisioterapia pública sí o no’, porque en España ya existe como prestación sanitaria reconocida", asevera Ramos, sino que la cuestión estratégica es "cómo incrementar su capacidad resolutiva y su accesibilidad, especialmente ante retos demográficos y epidemiológicos muy claros: envejecimiento poblacional, aumento de la cronicidad, alta prevalencia de trastornos musculoesqueléticos, fragilidad, secuelas neurológicas y necesidad creciente de atención domiciliaria y comunitaria".
"Más que importar modelos de forma literal, España debe avanzar hacia un sistema en el que la Fisioterapia dentro del SNS tenga un peso proporcional a su valor clínico", concluye Ramos. En este contexto, "debería haber una mayor integración de la fisioterapia en la atención primaria a nivel europeo", conviene Aitor Carpio, secretario general de la Europe Region of World Physiotherapy. Y,"todo ello debería ir acompañado, necesariamente, de una mayor inversión pública".
En un continente cada vez más envejecido, sedentario y pegado a pantallas, las profesiones del futuro quizás no solo tengan que apostar por la IA, sino por la fisioterapia.
El lunes, como cada semana, el fisioterapeuta Héctor Sánchez, se levantó a las 6 de la mañana –"aquí a esa hora ya es de día", apunta—, y se puso en ruta, para atender, en sus domicilios, a 13 pacientes; "la mayoría, señoras mayores", cuenta por teléfono a El Confidencial. Este fisio canario de 29 años que trabaja en la isla de Guadalupe –un territorio francés de ultramar en el Caribe— envía fotos por WhatsApp de las carreteras bordeadas por cocoteros y cielos azules que recorre de camino.