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Más allá de la pérdida de peso y la diabetes: el nuevo beneficio del 'ozempic' para el hígado
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Analizado en ratones

Más allá de la pérdida de peso y la diabetes: el nuevo beneficio del 'ozempic' para el hígado

Un estudio descubre que la semaglutida es capaz de mejorar el estado del hígado graso no alcohólico y no solo a través de la pérdida de peso

Foto:  Daniel Drucker, el investigador que ha dirigido el estudio. (Sinai Health/Colin Dewar)
Daniel Drucker, el investigador que ha dirigido el estudio. (Sinai Health/Colin Dewar)

Si escuchas medicamentos basados en GLP-1 o semaglutida, quizá no tengas claro de qué se trata. Sin embargo, si es Ozempic o Wegovy la cosa cambia. Estos fármacos se utilizan mediante una inyección bajo la piel con una pluma recargable. Aunque originalmente estaba pensado para tratar la diabetes tipo 2, también se está utilizando para adelgazar. Es más, el primer fármaco nombrado ya es la primera opción en los españoles para la pérdida de peso.

Más allá de eso, se ha investigado cómo pueden beneficiar en otras patologías. El último estudio que ha encontrado un beneficio más para la salud con estos ‘ozempics’ se ha publicado en la tarde de este martes. Investigadores de Toronto han descubierto que la semaglutida actúa directamente sobre un subconjunto de células hepáticas para mejorar la función de este órgano, independientemente de la pérdida de peso.

De esta manera se ha concluido que, en ratones, la semaglutida es capaz de mejorar el estado del hígado graso no alcohólico de manera independiente al peso. Los científicos consideran que podría transformar el tratamiento de las enfermedades hepáticas metabólicas.

El investigador que ha dirigido el estudio, Daniel Drucker, es uno de los científicos a la vanguardia de la investigación de los medicamentos GLP-1 desde la década de los 80, pues con sus hallazgos se consiguieron desarrollar las bases para luego crear estos fármacos. El científico afirma que en los ensayos clínicos se había observado que los pacientes que pierden muy poco peso experimentan las mismas reducciones en la inflamación hepática, la fibrosis y los niveles de enzima que aquellos que pierden mucho peso.

Foto: Residencia en Vallecas. (EFE/Chema Moya)

Con esta investigación, que se ha publicado en Cell Metabolism, ha revelado que la semaglutida actúa directamente sobre el hígado para reducir la inflamación y la cicatrización, de manera que se mejora la función del órgano.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo ha combinado dos “sofisticados” modelos de ratón con MASH —una forma grave de enfermedad del hígado graso en la que la acumulación de grasa, la inflamación y la cicatrización de los tejidos pueden provocar cirrosis e insuficiencia hepática— con análisis moleculares de células hepáticas. Y se consiguió identificar dos tipos de células que poseen receptores de semaglutida, que son las células endoteliales sinusoidales hepáticas (LSEC) y las células T inmunitarias.

Estas primeras apenas representan el 3% del volumen de las células hepáticas, pero demostraron ser el “factor clave” del beneficio hepático de estos fármacos. Según relatan los investigadores, las LSEC recubren los vasos sanguíneos más pequeños del hígado y están cubiertas por poros que les permiten actuar como un tamiz molecular y filtrar así las sustancias que pasan entre el hígado y el torrente sanguíneo.

María González Rellán, una de las investigadoras que forma parte del equipo, demostró que la semaglutida revirtió la MASH en ratones que carecían de los receptores cerebrales que controlan el apetito, lo que demuestra que la pérdida de peso no es necesaria para obtener beneficios hepáticos.

Foto: (REUTERS / Hollie Adams)

Además, los análisis moleculares mostraron que la semaglutida modifica la actividad genética en las células LSCE, lo que provoca que liberen moléculas antiinflamatorias que actúan sobre el entorno hepático en general.

Las implicaciones prácticas del estudio

Estos resultados pueden llevarse a la práctica, según sostiene Drucker: “Los medicamentos GLP-1 se han generalizado, pero su mecanismo de acción en el organismo, más allá de la supresión del apetito y el control del azúcar en sangre, aún no se comprende completamente. Saber que la semaglutida mejora la salud del hígado independientemente de la pérdida de peso podría influir en las decisiones de prescripción. Los médicos podrían optar por dosis más bajas que eviten los efectos secundarios asociados con las dosis más altas necesarias para una pérdida de peso significativa, lo que potencialmente también reduciría los costos para los pacientes”.

José Pablo Miramontes González, médico internista en el servicio de Medicina Interna del Hospital Río Hortega (Valladolid) y científico independiente de este estudio, afirma que la novedad más importante de este trabajo es que aporta una explicación biológica plausible y que su implicación más importante es conceptual, pues el beneficio de estos fármacos va más allá de medir el éxito de estos tratamientos solo por kilos perdidos. “Puede haber pacientes cuyo hígado mejore aunque la pérdida de peso sea modesta. Esto es clínicamente relevante”, sintetiza en declaraciones a SMC.

Foto: Foto: Reuters/George Frey.

Por otro lado, recuerda que se trata de un trabajo experimental en ratones: “En resumen, el mensaje correcto no es 'ya sabemos exactamente cómo funciona en pacientes', sino 'tenemos una explicación experimental muy sólida que ahora debe confirmarse en humanos'”.

El jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Jaén, Francisco Jesús Gómez Delgado, explica a la misma agencia SMC que, en su opinión, la principal implicación es que no se debería medir el éxito terapéutico solo en kilos perdidos. “La enfermedad metabólica hepática puede mejorar aunque la pérdida de peso no sea especialmente significativa. Eso es especialmente relevante en una enfermedad como la enfermedad metabólica hepática, donde lo que realmente nos preocupa no es solo la grasa hepática, sino la inflamación, la cicatrización y el riesgo de progresión a fibrosis avanzada o cirrosis”, defiende.

Si escuchas medicamentos basados en GLP-1 o semaglutida, quizá no tengas claro de qué se trata. Sin embargo, si es Ozempic o Wegovy la cosa cambia. Estos fármacos se utilizan mediante una inyección bajo la piel con una pluma recargable. Aunque originalmente estaba pensado para tratar la diabetes tipo 2, también se está utilizando para adelgazar. Es más, el primer fármaco nombrado ya es la primera opción en los españoles para la pérdida de peso.

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