La polémica sobre el control del examen MIR 2026 suma un nuevo episodio. El pasado 24 de enero, detectaron en Santiago de Compostela que un aspirante utilizaba dispositivos tecnológicos para copiar, según informan fuentes del Ministerio de Sanidad a El Confidencial.
En concreto, el aspirante portaba gafas y un reloj inteligentes cuando fue sorprendido en plena realización de la prueba y los vigilantes le retiraron los dispositivos en el aula.
Desde la institución de Mónica Garcia precisan que el aspirante pudo continuar el examen, aunque su prueba fue posteriormente calificada con un cero, lo que en la práctica invalida su participación en la convocatoria.
Desde el Ministerio subrayan que el caso demuestra que “sí se vigila” durante la prueba y que los controles funcionan. El incidente fue detectado en el momento, dentro del aula, sin que trascendiera públicamente hasta ahora.
Por su parte, la Asociación MIR España relacionaba toda la polémica con lo ocurrido en Argentina, donde hubo un caso en el que 141 personas fueron pilladas copiando, y se cuestiona qué medidas se están tomando para que esto no pase aquí. Sin embargo, se muestran prudentes y felicitan a la número 1 “por su esfuerzo y a todas las anomalías estadísticas detectadas en los últimos dos años (con probabilidad inferior a que te toque la lotería)”.
Otras polémicas
Por el momento, todo se queda en meras acusaciones y en peticiones de auditoría para poner negro sobre blanco todas las polémicas que ha habido en los últimos meses. Todo comenzó el verano pasado, cuando el comité a cargo de preparar las preguntasdimitió en bloque, apenas un mes antes de que finalizase el plazo para desarrollar el banco de preguntas.
Posteriormente, algunos de los plazos establecidos por la orden de la convocatoria de FSE publicada en el Boletín Oficial del Estado “se han incumplido sistemáticamente”, según sostenía el presidente de la Asociación MIR, Jesús Arzúa, en una conversación con este periódico. Y señalaba que las listas definitivas de personas admitidas al examen para acceder a la FSE se publicaron nueve días antes de la prueba y cerca de las 22.30.
Una vez realizada la prueba, con respecto al test de medicina, los aspirantes señalaron que daba la sensación de que el examen no estaba tan cuidado como años atrás y también criticaban que se hubieran incluido referencias de academias privadas en la bibliografía del examen.
Con todo ello, la Asociación MIR registró un escrito ante el Ministerio de Sanidad en el que exige una auditoría externa e independiente y la depuración de responsabilidades. De hecho, según ha podido saber este medio, el próximo 25 de marzo se reunirán con el director general de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Máñez Ortiz, en la que tratarán el "caos administrativo de la FSE" que han denunciado.
La polémica sobre el control del examen MIR 2026 suma un nuevo episodio. El pasado 24 de enero, detectaron en Santiago de Compostela que un aspirante utilizaba dispositivos tecnológicos para copiar, según informan fuentes del Ministerio de Sanidad a El Confidencial.