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Por qué las bebidas calientes pueden provocar sensibilidad dental
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Por qué las bebidas calientes pueden provocar sensibilidad dental

Bajo el esmalte se encuentra la dentina, un tejido atravesado por miles de túbulos microscópicos que conectan con la pulpa dental, donde se sitúan las terminaciones nerviosas

Foto: Una mujer sostiene una taza de café. (Getty Images/Matthew Horwood)
Una mujer sostiene una taza de café. (Getty Images/Matthew Horwood)

El café o una infusión muy caliente pueden desencadenar un dolor punzante y breve en los dientes que muchas personas identifican como “sensibilidad”. Aunque no se trata de una enfermedad en sí misma, los odontólogos advierten de que sí es una señal de alerta: detrás de esa molestia suele haber un desgaste del esmalte o una exposición excesiva de la dentina.

La explicación está en la estructura interna del diente. Bajo el esmalte se encuentra la dentina, un tejido atravesado por miles de túbulos microscópicos que conectan con la pulpa dental, donde se sitúan las terminaciones nerviosas. Cuando el esmalte se debilita o la encía se retrae, esos conductos quedan más expuestos y reaccionan con mayor intensidad ante cambios de temperatura. El cerebro interpreta entonces esa señal como dolor.

“La sensibilidad dental no aparece de forma repentina. Suele ser el resultado de una suma de factores”, explica Antonio Longo, del equipo Asistencial y de Calidad Clínica de Sanitas. Entre las causas más habituales menciona el desgaste progresivo del esmalte, un cepillado demasiado agresivo o tratamientos estéticos mal indicados. Los cambios bruscos de temperatura actúan como detonante cuando la barrera protectora del diente ya está comprometida.

El contraste térmico intensifica el problema. Pasar de una bebida fría a otra muy caliente —o inhalar aire frío justo después— somete al diente a procesos rápidos de contracción y dilatación que favorecen la activación de los túbulos dentinarios y aumentan la percepción dolorosa, incluso en personas sin patologías bucodentales aparentes.

Foto: Consulta de un dentista. (Reuters)

La dieta también influye. El consumo frecuente de alimentos y bebidas ácidas, como cítricos, refrescos o vinagres, debilita progresivamente el esmalte. A ello se suma un hábito muy extendido: cepillarse inmediatamente después de ingerir estos productos. Los expertos recomiendan esperar entre 20 y 30 minutos antes de hacerlo, ya que en ese momento el esmalte se encuentra especialmente vulnerable.

Desde el punto de vista preventivo, optar por pastas dentífricas específicas para dientes sensibles, utilizar cepillos de filamentos suaves y acudir a revisiones periódicas son medidas que pueden marcar la diferencia. En casos de bruxismo, además, una evaluación odontológica permite adoptar medidas de protección para evitar un desgaste mayor.

Los especialistas insisten en un mensaje clave: la sensibilidad dental no debe normalizarse. Si el dolor aparece con frecuencia, conviene consultarlo para identificar la causa y evitar que el problema avance.

El café o una infusión muy caliente pueden desencadenar un dolor punzante y breve en los dientes que muchas personas identifican como “sensibilidad”. Aunque no se trata de una enfermedad en sí misma, los odontólogos advierten de que sí es una señal de alerta: detrás de esa molestia suele haber un desgaste del esmalte o una exposición excesiva de la dentina.

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