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Los MIR exigen a Mónica García una auditoría externa y depurar responsabilidades tras el polémico examen
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Los MIR exigen a Mónica García una auditoría externa y depurar responsabilidades tras el polémico examen

Esta madrugada, la Asociación MIR España ha registrado formalmente un escrito ante el Ministerio de Sanidad exigiendo responsabilidades y solicitando una auditoría independiente del proceso MIR/FSE 2025/2026

Foto: (EFE / Fernando Villar)
(EFE / Fernando Villar)

La crisis del examen MIR 2026 no empezó el día de la prueba. Para miles de médicos que aspiran este año a una plaza de formación sanitaria especializada, la incertidumbre arrancó meses antes. El verano pasado dimitió en bloque el comité de expertos encargado de elaborar el examen; después llegaron los retrasos en la publicación de listados, errores en las calificaciones académicas y cambios sucesivos en el calendario oficial. Lo que debía ser un procedimiento reglado y previsible se convirtió, según denuncian los aspirantes, en un proceso marcado por la improvisación.

En ese contexto, la Asociación MIR España (AME) ha registrado formalmente en la madrugada de este jueves un escrito ante el Ministerio de Sanidad en el que exige una auditoría externa e independiente del proceso MIR/FSE 2025/2026 y la depuración de responsabilidades políticas y administrativas. Un documento al que ha tenido acceso El Confidencial.

“No se puede normalizar la improvisación ni la inseguridad jurídica en el mayor proceso selectivo sanitario del país. Continuaremos trabajando por una formación digna”, resumen desde la asociación sobre la intención de este texto.

El escrito, dirigido a la ministra Mónica García, lleva por asunto la “Exigencia de responsabilidades y solicitud de auditoría independiente del proceso MIR/FSE 2025/2026 y del modelo de gobernanza de la FSE”. En él, el presidente de la asociación, Jesús Francisco Arzúa Moya, detalla una sucesión de incidencias que, a su juicio, han generado inseguridad jurídica y una pérdida de confianza en el sistema.

Foto: Foto de archivo de las pruebas de acceso al MIR. (EFE/Xoán Rey)

Entre los hechos expuestos, la AME recuerda que la orden ministerial de la convocatoria se publicó en el BOE el 21 de agosto de 2025, fijando un calendario reglado de solicitudes, listados y examen. Sin embargo, denuncia que desde el inicio se produjo una “ruptura progresiva del calendario oficial” sin resoluciones motivadas que justificaran los cambios.

El plazo de inscripción, previsto inicialmente del 1 al 12 de septiembre, tuvo que ampliarse por incidencias técnicas. La empresa adjudicataria para tareas críticas relacionadas con los listados no formalizó el contrato hasta el 6 de noviembre, lo que, según la asociación, desplazó el calendario y aumentó el riesgo de incumplimientos. Los listados provisionales no se publicaron hasta el 15 de diciembre, más de tres meses después de la orden, incorporando además errores en el baremo académico que obligaron a miles de aspirantes a presentar subsanaciones.

Foto: Mónica García atiende a los medios antes del inicio del MIR 2026. (Europa Press/Jesús Hellín)

La publicación de los listados definitivos llegó el 15 de enero de 2026, a escasos días del examen del 24 de enero. Según el escrito, el cierre del censo se produjo con margen “materialmente insuficiente” para interponer recursos eficaces y, además, se permitió examinarse a personas inicialmente no admitidas mientras se tramitaban recursos de alzada.

A las incidencias administrativas se sumaron problemas materiales durante la propia prueba. La asociación recoge que el día del examen se detectaron cuadernillos grapados incorrectamente, defectos de maquetación, imágenes pixeladas o erratas que condicionaban la interpretación de algunos enunciados. Unos fallos que, en su opinión, vulneran el principio de igualdad en una prueba que exige meses —incluso años— de preparación intensiva.

El documento también alude a una “gobernanza opaca” de la Formación Sanitaria Especializada, mencionando la dimisión en bloque del comité de expertos del MIR en 2025 y auditorías docentes limitadas y sin criterios públicos homogéneos. Asimismo, recuerda el cese de la directora general de Ordenación Profesional, Celia Gómez, tras el examen, sin que se haya hecho público un informe de evaluación del proceso.

Foto: Pruebas de acceso a una de las 11.607 plazas de formación sanitaria especializada. (EFE)

Ante este escenario, la Asociación MIR España solicita, en primer lugar, la realización inmediata de una auditoría externa, independiente y pública que analice el cronograma real de decisiones, el fallo del sistema de inscripción, la contratación administrativa, la gestión de listados y baremo, la logística del examen y las incidencias materiales detectadas. También pide la publicación íntegra del informe resultante y la comparecencia pública de los responsables, así como la depuración de responsabilidades y la adopción de medidas correctoras verificables.

Además, reclama un calendario futuro “vinculante” que impida modificaciones unilaterales sin resolución motivada, la revisión del modelo de contratación de servicios críticos y una moratoria de innovaciones estructurales —como la descentralización del examen o la incorporación de una ECOE— hasta que existan garantías homogéneas y evaluación independiente.

“La Asociación MIR España no puede aceptar que un proceso que condiciona la vida profesional y personal de decenas de miles de médicos se gestione mediante improvisación estructural, opacidad administrativa y ausencia de responsabilidades”, concluye el escrito registrado este 12 de febrero.

La crisis del examen MIR 2026 no empezó el día de la prueba. Para miles de médicos que aspiran este año a una plaza de formación sanitaria especializada, la incertidumbre arrancó meses antes. El verano pasado dimitió en bloque el comité de expertos encargado de elaborar el examen; después llegaron los retrasos en la publicación de listados, errores en las calificaciones académicas y cambios sucesivos en el calendario oficial. Lo que debía ser un procedimiento reglado y previsible se convirtió, según denuncian los aspirantes, en un proceso marcado por la improvisación.

MIR (Médico Interno Residente)
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