"Sin médicos no hay sanidad. Y sin condiciones seguras, no hay atención segura". Estas son las palabras de Sanidad Pública Segura en un comunicado en el que ha afirmado que, a dos días de la manifestación nacional convocada en Madrid este sábado 14 de febrero y a cuatro del inicio de la huelga médica prevista para el lunes 16, el movimiento Sanidad Pública Segura ha alcanzado un récord de movilización ciudadana: 60.000 firmas en solo una semana contra el nuevoEstatuto Marco del personal sanitario.
La iniciativa, lanzada el 4 de febrero y liderada por la médica intensivista Tamara Contreras, solicita a los grupos parlamentarios que no apoyen la tramitación del texto firmado el pasado 27 de enero y que se abra una "negociación real con los representantes mayoritarios de la profesión médica". Sus impulsores advierten de que legislar sin consensopuede derivar en un conflicto prolongado que afecte directamente a la sostenibilidad y seguridad del sistema sanitario público.
El núcleo del desacuerdo, según el movimiento, no es salarial, sino estructural. Denuncian que el anteproyecto ignora las especificidades de la profesión médica: guardias de 24 horas, jornadas que pueden superar las 60 y 70 horas semanales, responsabilidad clínico-legal diferenciada, falta de protección real para la formación continuada y ausencia de reconocimiento del tiempo de disponibilidad. Además, señalan que el texto ha sido firmado sin contar con los médicos, ya que no tiene el respaldo de sindicatos médicos mayoritarios como CESM o AMYTS.
Sanidad Pública Segura sostiene que el sistema actual se apoya en una “épica del sacrificioˮ que ya no es sostenible y que está acelerando el éxodo de profesionales hacia la sanidad privada, al extranjero o fuera de la profesión. “Estamos avanzando hacia una sanidad sin médicos. No es una metáfora, es una tendenciaˮ, alerta Tamara Contreras.
El movimiento defiende la creación de un marco normativo propio, el Estatuto del Médico, que reconozca las particularidades de la profesión médica y garantice condiciones laborales seguras como condición imprescindible para proteger a los pacientes. “No pedimos privilegios, pedimos seguridad clínica y sostenibilidad del sistemaˮ, explican.
La petición está dirigida a todos los grupos parlamentarios, que deberán posicionarse cuando el texto llegue al Congreso en las próximas semanas. Sus promotores subrayan que la decisión que se adopte ahora marcará el modelo sanitario de las próximas décadas.
"Sin médicos no hay sanidad. Y sin condiciones seguras, no hay atención segura". Estas son las palabras de Sanidad Pública Segura en un comunicado en el que ha afirmado que, a dos días de la manifestación nacional convocada en Madrid este sábado 14 de febrero y a cuatro del inicio de la huelga médica prevista para el lunes 16, el movimiento Sanidad Pública Segura ha alcanzado un récord de movilización ciudadana: 60.000 firmas en solo una semana contra el nuevoEstatuto Marco del personal sanitario.