Es noticia
Valores y propósito vital: la clave psicológica del sentido de la vida
  1. Salud
Salud mental

Valores y propósito vital: la clave psicológica del sentido de la vida

Identificar y vivir de acuerdo con lo que realmente importa a cada persona favorece el bienestar, la coherencia y ayuda a afrontar el sufrimiento, según la psicología moderna

Foto: (istock)
(istock)

El sentido de la vida está unido a los valores que son los objetivos de vida de cada individuo, lo que tiene importancia para él.

La psicología define "sentido de la vida" como "el grado en que un individuo da sentido y ve importancia en su vida, y cree que tiene un propósito general". En el sentido de la vida se interpretan dos concepciones: a) El sentido que la gente da a la vida, lo que quiere transmitir a los demás con su existencia. Sería la cualidad cognitiva del sentido de la vida; y b) Lo que la gente trata de hacer y aspira a lograr. Ha sido definida como "propósito". Generalmente, tener un claro sentido de la vida se asocia a cualidades positivas como mayor bienestar psicológico, menor frecuencia de trastornos psiquiátricos, así como mayor resiliencia y fortaleza de carácter.

El sentido de la vida va asociado a los valores, que son los objetivos vitales que tiene una persona en la vida, lo que es importante para ella, aquello por lo que le gustaría ser recordado tras su muerte. Los valores nunca nos sacian, dando calidad y sentido a nuestros actos. Muchas personas nunca han reflexionado sobre los valores. Sin embargo, cualquiera de nuestras acciones, para que se mantenga en el tiempo (por ejemplo, realizar una conducta saludable o prosocial), no pueden realizarse de forma aislada, sin un sentido global. Cualquier acción, si va a perdurar, debe estar anclada en los valores del individuo. Es frecuente que unos padres dejen de fumar por el bienestar de sus hijos (el valor supremo para muchas personas), pero no lo harían sólo por su propia salud.

Lo importante no es tener unos valores u otros; todos son valiosos, y la relevancia que cada individuo le otorga es un tema personal. De hecho, un terapeuta que trabaje con valores debe tener buen cuidado en no modificar los valores del individuo ni, menos aún, inducir al cliente a que adopte los suyos. Lo relevante es que el individuo pueda identificar sus valores y tener clara la importancia que tiene cada uno de ellos en su vida, para poder ser congruente con ellos.

Foto: El psiquiatra Javier García Campayo. (Cedida)

Una medida fiable de congruencia es el tiempo que se dedica a un valor. Si para nosotros cierto valor es muy importante, lo congruente es que dediquemos bastante tiempo a él. Un ejemplo de incongruencia es el progenitor que afirma que su valor más importante son los hijos, pero luego apenas dedica tiempo a estar con ellos, porque emplea todo su tiempo en trabajar. La ausencia de sentido de la vida y la incongruencia en los valores constituye una importante causa de sufrimiento. Es típica la persona que, cuando llega al final de su vida, es consciente de que ha dedicado todo su tiempo al valor que no era el más importante. Siguiendo con el ejemplo anterior, el anciano que es consiente que ha estado toda la vida trabajando y se ha perdido la infancia y adolescencia de sus hijos y, ahora, ya es tarde y no se puede hacer nada por recuperarlas.

Existe una gran diferencia entre actuar en base a valores o en base a objetivos. Cuando actuamos sobre la base de los valores, los objetivos son flexibles, no pasa nada si no se consiguen, porque pueden sustituirse por otros, que también son importantes y que nos acercan a los valores, proporcionándonos bienestar. Un ejemplo puede ser la elección profesional.

Foto: navidad-depresion-soledad-estres-emociones-1hms

Los objetivos de la mayor parte de las personas no están anclados en valores y por eso no son flexibles, sino cerrados, por lo que no pueden ser sustituidos por otros. En el caso de la elección profesional, el objetivo suele estar centrado en una única profesión y solo querría estudiar, por ejemplo, medicina o enfermería. Si por la razón que sea, no puede estudiar estas carreras, este hecho puede convertirse en una fuente importante de frustración y sufrimiento, siendo frecuente este tipo de quejas en consultas de psicología y psiquiatría. Por el contrario, si actúo por valores, soy consciente de que mi valor principal es querer ayudar a la gente, aspiración que puede vehiculizarse estudiando cualquiera otra profesión de ayuda o colaborando en una ONG o una institución similar. Si actuamos por objetivos, el sufrimiento está asegurado; mientras que, si actuamos por valores, la felicidad es más posible.

Un claro sentido de nuestra vida nos permitirá relativizar y dar sentido al sufrimiento que inevitablemente experimentaremos. Y, en el momento de la muerte, independientemente de nuestras creencias sobre lo que hay después de la vida, haber sido coherente con nuestros valores supondrá en un enorme consuelo.

El sentido de la vida está unido a los valores que son los objetivos de vida de cada individuo, lo que tiene importancia para él.

Psicología Salud mental Felicidad Consultas Externas