El "patito feo" de la sanidad: muy pocos dentistas en la pública, sin especialidades y demasiados graduados
Los odontólogos piden la creación de un examen como el MIR para hacer realidad especialidades como cirugía dental, odontopediatría o prótesis estomatológica
En 2024 había 42.860 dentistas en España y era el quinto de la Unión Europea con mayor densidad de profesionales por población. Sin embargo, es el único país de los 27 en el que los odontólogos no se pueden especializar de forma oficial. Así lo asegura el Consejo General de Dentistas que a principios de esta semana anunciaba que Andalucía y Castilla y León se unían al conjunto de comunidades autónomas que avalan la tramitación y reconocimiento oficial de dichas especialidades.
En total, ya son nueve las CCAA que apoyan el cumplimiento del Real Decreto 589/2022, que regula la creación de nuevas especialidades en Ciencias de la Salud. Dicha norma explica que para la justificación de necesidad de una especialidad la deben “acreditar al menos siete Consejerías de Sanidad y aceptarla la mayoría de ellas”.
Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, lamenta que en su profesión todavía no existan las especialidades. “Pedimos un equivalente al MIR, pero que se llame OIR, Odontólogo Interno Residente. Ya tenemos el apoyo necesario para solicitarlo”, explica a este periódico.
Igualmente, añade que cada año se gradúan unos 3.000 compañeros y que es un número que el mercado laboral español “no puede asumir”. Tal y como indican desde el Consejo, en 2024 había 13 universidades públicas que ofertaban 880 plazas, mientras que las 14 facultades privadas disponían de 1.862.
“En España apenas existen 1.200 plazas dentro de la sanidad pública. Las franquicias, las compañías de seguros y la vertiente privada no son capaces de absorber todos estos egresados. Esto lleva al desempleo, a la emigración o a la búsqueda de otras alternativas laborales. La odontología siempre ha sido el patito feo de la sanidad”, justifica el profesional.
Una vez que estos alumnos recién graduados deciden irse a otro país se encuentran con que su título es de odontólogo general, aunque hayan cursado un máster de alguna de las disciplinas que componen la odontología, como, por ejemplo, la cirugía bucal. “Esto conlleva que estén en franca inferioridad respecto a sus homólogos de otros países. No pueden acreditar una formación aunque tengan un título. Además, esos másteres a veces tienen precios abusivos con la falsa promesa de que en su momento los convalidarán con el título de especialista”, aclara.
Al mismo tiempo, comenta una situación que para él es “completamente paradójica”: “Los únicos españoles que se pueden titular como especialistas aquí en España son los que la han cursado en terceros países”.
Ahora que ya cuentan con el apoyo de las suficientes comunidades y el aval de varias sociedades científicas, como la Sociedad Española de Cirugía Bucal o la Sociedad Española de Ortodoncia, pueden empezar a recorrer el camino para llegar hasta las especialidades.
Respecto a cuáles solicitan, Castro manifiesta que la periodoncia, cirugía bucal, ortodoncia, ortopedia dentofacial, prótesis estomatológica, endodoncia u odontopediatría. “Tienen suficiente contenido y profesionales que se dedican a ellas que podrán ser especialidades. Esto mejorará la calidad asistencial hacia los pacientes. Cuantos más especialistas haya, problemas más complejos se tratarán”, afirma.
Aun así, recuerda que no se debe olvidar de la odontología general. “No hay que ser excluyentes porque serán como los médicos de familia, que unifican todo el conocimiento y podrán mandar al especialista. Esa será la profesión del futuro”, dice.
Acerca de los pasos que deben seguir, declara que el primero es ver las necesidades para crear el modelo. Ahora la Comisión de Especialidades del Consejo General de Dentistas elaborará un documento para que las sociedades científicas puedan solicitar su creación al Ministerio de Sanidad. “Una vez que esto sea factible y entre dentro de la maquinaria administrativa, habrá que coordinar con alguna comisión nacional de especialidades y de capacitaciones específicas. Nos toparemos con otra paradoja porque se llama dentista al odontólogo y al estomatólogo, es decir, este último no puede ser especialista en otra cosa”, reseña.
Por último, destaca que el Gobierno autorizó el reparto de 68 millones de euros para la ampliación de la cartera bucodental del Sistema Nacional de Salud el pasado mes de julio. “Es insuficiente para mejorar la salud dental de los más de 49 millones de españoles. Si no se crean nuevas plazas ni recursos, poco podemos hacer. Como los presupuestos en materia de sanidad no son infinitos, hay que priorizar en los planes de prevención de los niños”, concluye.
En 2024 había 42.860 dentistas en España y era el quinto de la Unión Europea con mayor densidad de profesionales por población. Sin embargo, es el único país de los 27 en el que los odontólogos no se pueden especializar de forma oficial. Así lo asegura el Consejo General de Dentistas que a principios de esta semana anunciaba que Andalucía y Castilla y León se unían al conjunto de comunidades autónomas que avalan la tramitación y reconocimiento oficial de dichas especialidades.