Un informe europeo revela los graves fallos que están provocando el aumento de las ITS
El documento alerta de estrategias desactualizadas, barreras económicas y legales para hacerse pruebas y una preocupante falta de datos en buena parte de los países de la UE
A pleno rendimiento en la cadena robotizada de serología en Zaragoza. (EFE / Javier Cebollada)
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) siguen creciendo con fuerza en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, mientras las políticas públicas para frenarlas avanzan de forma desigual y, en muchos casos, desactualizada. Así lo advierte un nuevo informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), que identifica importantes lagunas en el acceso a las pruebas, la prevención y la recopilación de datos en los países europeos.
Uno de los datos más preocupantes del informe es el fuerte incremento de la gonorrea. Entre 2014 y 2023, la tasa de notificaciones aumentó cerca de un 300% entre hombres que tienen sexo con hombres. Pero el fenómeno ya no se limita a este grupo.
En los últimos años, se han registrado subidas muy pronunciadas entre jóvenes, especialmente mujeres de entre 20 y 24 años, donde los casos de gonorrea casi se triplicaron entre 2021 y 2023. Para el ECDC, estas cifras apuntan a la necesidad urgente de respuestas nacionales más sólidas, inclusivas y adaptadas a los cambios recientes en los comportamientos sexuales.
Estrategias envejecidas frente a una realidad cambiante
Aunque la mayoría de los países reconoce el problema, las políticas no siempre acompañan. De los 29 países que participaron en el informe, solo 18 cuentan con una estrategia nacional de prevención y control de las ITS. Muchas de ellas se centran correctamente en los grupos más afectados, como jóvenes de 15 a 24 años y hombres que tienen sexo con hombres.
Sin embargo, buena parte de estos planes están desfasados. Solo diez países han actualizado su estrategia en los últimos cinco años, lo que significa que muchas no incorporan ni los cambios posteriores a la pandemia ni las tendencias epidemiológicas más recientes.
Barreras económicas y legales para hacerse pruebas
El acceso al diagnóstico sigue siendo uno de los principales obstáculos. En 13 de los 29 países analizados, las pruebas básicas de ITS implican costes directos para los pacientes, un factor que puede disuadir especialmente a jóvenes y colectivos vulnerables.
A esto se suman barreras legales y de privacidad: en siete países, los menores de 18 años necesitan el consentimiento de sus padres para acceder a las pruebas, una exigencia que, según el informe, puede desincentivar a adolescentes sexualmente activos a buscar atención médica.
Falta de datos y prevención insuficiente
El informe también alerta sobre la escasez de datos fiables para evaluar el impacto real de las políticas públicas. Muy pocos países recopilan información sobre la cobertura de la prevención o el tratamiento, y solo cuatro pudieron aportar datos sobre el porcentaje de mujeres embarazadas que se someten a pruebas de sífilis, a pesar del riesgo grave que supone la infección congénita.
Las carencias también se extienden a la vacunación. Aunque muchos países han aprobado políticas para vacunar frente al mpox, la cobertura es baja. De media, solo el 13,2% de los hombres que tienen sexo con hombres están completamente vacunados.
El ECDC pide mantener una vigilancia elevada y garantizar el acceso a la vacunación en un contexto de transmisión activa, tras la detección reciente de casos autóctonos de mpox de clado Ib en Europa.
Llamamiento a reforzar la respuesta pública
El ECDC concluye que frenar el avance de las ITS en Europa exige medidas urgentes y medibles: actualizar las estrategias nacionales, eliminar barreras al diagnóstico, mejorar la vigilancia epidemiológica y reforzar la recopilación de datos sobre prevención y tratamiento.
Sin una respuesta coordinada y adaptada a la realidad actual, advierte el organismo, las epidemias de infecciones de transmisión sexual seguirán avanzando, con un impacto creciente en la salud pública europea.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) siguen creciendo con fuerza en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, mientras las políticas públicas para frenarlas avanzan de forma desigual y, en muchos casos, desactualizada. Así lo advierte un nuevo informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), que identifica importantes lagunas en el acceso a las pruebas, la prevención y la recopilación de datos en los países europeos.