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La última misión de los pacientes en el final de su vida: "Antes de irme al cielo quiero dar una familia a mis animales"
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¿quién se queda con mi mascota?

La última misión de los pacientes en el final de su vida: "Antes de irme al cielo quiero dar una familia a mis animales"

En la Fundación Animal Rescue no solo cuidan de los animales, también de las personas. Además, el Hospital Universitario Infanta Leonor realiza encuentros entre los pacientes terminales y sus mascotas

Foto: Fran y María junto con Beethoven. (Cedida)
Fran y María junto con Beethoven. (Cedida)
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"Buenos días. Soy Susana. Estoy ingresada en el hospital desde hace unas semanas; me han detectado de un día para otro un cáncer de pulmón muy agresivo. Tengo cinco perros, tres gatos y un caballo, están en una residencia, pero antes de irme al cielo quiero darles una familia que los mate a besos".

Este fue el correo que recibió Fran Díaz, presidente de la Fundación Animal Rescue, hace unos meses. Allí trabajan desde hace más de 15 años en la protección de los animales abandonados y maltratados en España. Cuentan con un refugio en las afueras de Madrid, donde acogen a perros, gatos, equinos y otros animales.

Hace unos tres años, fruto de todas las peticiones de pacientes que, como Susana, se encontraban en el final de su vida, le pusieron nombre a una acción que llevaban años haciendo: Proyecto Hogar. “Sabemos que muchos perros y gatos acaban en perreras tras el fallecimiento de sus propietarios, al no tener con quién dejarlos o porque sus familiares no quieren cuidarlos. Nuestro objetivo es dar protección a todos esos animales que quedan desamparados tras el fallecimiento de su familia humana”, explica la fundación. Actualmente, reciben unas cinco o seis solicitudes de ayuda a la semana.

Fran añade que las personas que no tienen familia o no se relacionan con ella designan a la protectora como beneficiaria para cuidar a su mascota. “En el caso de Susana fue justo antes de morir. Recogimos sus animales doce días antes de fallecer y esas semanas fuimos como su familia, hasta tengo sus cenizas en mi casa”, expresa a este periódico.

Describe que en Animal Rescue no solo cuidan de los animales. Beethoven y Egidia tuvieron que separarse cuando ella entró a una residencia, Fran adoptó al perro y a día de hoy la sigue visitando: “Celebro los cumpleaños con ella”. Por último, aclara que desde la protectora se desplazan a cualquier lugar a buscar a las mascotas, pero las donaciones son siempre en Madrid.

En hospitales

La doctora María Herrera Abián, vocal de comunicación de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal), reconoce en sus pacientes una “necesidad” de volver a casa para estar con sus animales: “Es inseguro porque están muy malitos. Yo nunca he tenido y es algo que me llama muchísimo la atención”.

Por esa razón, desde su hospital, el Universitario Infanta Leonor, decidieron empezar a hacer encuentros entre los pacientes y sus mascotas: “Fue hace unas navidades con un paciente relativamente joven en situación de final de vida y quería ver a sus gatitos. Al traerlo, mejoró clínicamente y redujimos los tratamientos que teníamos para el dolor, fueron momentos muy alegres. En general, vemos que esos días no piden el rescate de morfina y descansan mejor”. Además, añade que los días previos a la visita, “son ilusionantes” porque solo la idea de que los van a ver, les relaja “muchísimo”.

Desde entonces, estos encuentros los realizan en una zona del centro que está poco transitada por el público general. “Eso ha sido una clave perfecta porque si el paciente se puede mover hasta ese trozo de pasillo, tienen un espacio enorme. Allí no es peligroso o contagioso para nadie”, asegura la coordinadora del equipo de paliativos.

Foto: Rocío Marín entrena a Eureka para que pueda ayudar a personas con movilidad reducida. (P. P.)

Existen algunas publicaciones científicas que trazan programas de visitas a hospitales de mascotas con el objetivo de preservar el vínculo entre humanos y animales durante enfermedades crónicas, críticas o terminales.

Además, el Centro de Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) tiene publicadas unas directrices para animales en los servicios de salud. “Tradicionalmente, los animales en centros sanitarios se han limitado a laboratorios y áreas de investigación. Su presencia en áreas de atención al paciente es ahora más frecuente, tanto en centros de cuidados intensivos como de larga estancia, lo que ha llevado a considerar la posible transmisión de patógenos zoonóticos de animales a humanos en estos entornos”, dicen. Sin embargo, detallan que “faltan estudios científicos formales para evaluar los riesgos potenciales de transmisión de zoonosis en entornos de atención de salud fuera del laboratorio”.

No obstante, la experta en paliativos continúa relatando su experiencia: “Algún perrito pequeño se ha acostado encima del paciente cuando ya está en sedación y no ha habido ninguna incidencia nunca”.

¿Con quién se quedará mi mascota?

Esther Martín Molpeceres, directora del Equipo de Atención Psicosocial del mismo hospital, confiesa que, pese a que se le llaman mascotas, “son parte de la familia”. Igualmente, expone que en el centro hacen otra iniciativa para otorgar la tutela del animal, pero de una manera “linda”: “La necesidad de continuidad en el ser humano es muy importante. Todo el mundo sabe que a un hijo, nieto, marido o esposa se le va a cuidar, pero el dueño de ese animal tiene la duda de quién se hará cargo de él”.

Habla también de la tranquilidad que da a las personas poder delegar esa función de una manera simbólica a la familia. “Había una paciente que compraba vestidos y gorros a su yorkshire y pidió a sus hijos y a su marido que intentaran mantener esa tradición”, finaliza.

"Buenos días. Soy Susana. Estoy ingresada en el hospital desde hace unas semanas; me han detectado de un día para otro un cáncer de pulmón muy agresivo. Tengo cinco perros, tres gatos y un caballo, están en una residencia, pero antes de irme al cielo quiero darles una familia que los mate a besos".

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