La dieta tiene repercusión directa en la salud de las personas y ahora un nuevo estudio ha mostrado una nueva asociación. En esta ocasión, los alimentos estrella son algunos quesos y la salud cerebral y es que un estudio sugiere que las personas que consumen algunos de estos lácteos tiene un riesgo “ligeramente” menor de sufrir demencia.
Así lo explica Emily Sonestedt, profesora asociada en epidemiología nutricional de la Universidad de Lund (Suecia) y una de las autoras del análisis, a El Confidencial: “Nuestro estudio sugiere que las personas que consumían más queso con alto contenido de grasa tenían un riesgo ligeramente menor de desarrollar demencia en etapas posteriores. Esto no demuestra que el queso prevenga la demencia, pero sí desmiente la idea de que los lácteos con alto contenido de grasa son perjudiciales para el cerebro. Para la mayoría de las personas, esto significa que disfrutar del queso en cantidades razonables, como parte de una dieta generalmente saludable, no parece ser perjudicial para la salud cerebral e incluso podría estar relacionado con algún beneficio”.
Para considerar que el queso es rico en grasa debe contener más del 20% de grasa.Algunos ejemplos podrían ser el cheddar, el brie y el gouda. En este caso, demostraron que aquellos que consumían 50 gramos o más a diario tenían un riesgo un 13% menor de sufrir demencia que los que comían menos de 15 gramos.
Pero, ¿por qué ocurre esto? Sonestedt comenta que el queso no es solo grasa saturada, sino que es un alimento fermentado con una combinación “única” de grasas, proteínas, minerales y vitaminas, como la K2. “La fermentación también produce péptidos bioactivos que pueden influir en las vías vasculares y metabólicas relevantes para la salud cerebral”, sostiene.
En este punto, la especialista recuerda que el queso alto en grasa era el tipo que se consumía en Suecia a principios de la década de 1990, cuando comenzó el estudio. El bajo en grasa era “menos común”, por lo que se consumía en cantidades “más pequeñas e irregulares”, lo que dificultaba el estudio.
“La falta de asociación con el queso bajo en grasa podría simplemente reflejar datos limitados sobre su consumo. Las personas que consumían más queso con alto contenido de grasa también tendían a tener perfiles más saludables en general. Ajustamos estas diferencias, pero en la investigación observacional nunca podemos separar completamente un alimento del estilo de vida que lo rodea. Por lo tanto, el queso con alto contenido de grasas podría formar parte de un patrón de alimentación saludable más amplio en esta población”, ahonda.
De esta manera, explica que se necesitan más estudios en otros entornos para comprender si el queso en sí mismo desempeña un papel protector.
Por otro lado, los investigadores también encontraron un menor riesgo de alzhéimer entre aquellos que comían más queso con alto contenido de grasa, pero solo entre aquellos que no portaban la variante el gen APOE e4, un factor de riesgo genético para la enfermedad de Alzheimer.
¿Cómo se hizo este estudio?
Para llevar a cabo este estudio, publicado este miércoles en Neurology, la revista médica de la Academia Americana de Neurología, han utilizado datos del Estudio de Malmö sobre la Dieta y el Cáncer, que incluyó a unos 28.000 adultos del sur de Suecia. Para medir la dieta se apoyaron en un diario de alimentación de una semana, un cuestionario y una entrevista con personal capacitado. En este caso, para la ingesta de queso se registró tanto en el diario (queso consumido en comidas cocinadas), como en el cuestionario (queso en pan, platos de queso y queso añadido a otros alimentos).
Se realizó un seguimiento de estos participantes durante un máximo de 25 años y los diagnósticos de demencia se identificaron mediante registros nacionales de pacientes. “Examinamos diferentes niveles de consumo de productos lácteos y su asociación con el riesgo de demencia, ajustando variables importantes como la edad, el sexo, la educación, el tabaquismo, la actividad física, el peso corporal, la presión arterial, el consumo de alcohol y la calidad general de la dieta”, detalla.
Además de analizar el queso, también analizaron la nata alta en grasas y apuntaron a que las personas que consumían 20 gramos o más de crema con alto contenido de grasas diariamente tenían un riesgo 16% menor de sufrir demencia que quienes no tomaban ninguna.
Limitaciones de los estudios
La agencia SMC ha recogido la valoración de otros dos científicos independientes de este estudio, los cuales han señalado varias limitaciones.Tara Spires-Jones, directora del Centro para el Descubrimiento de las Ciencias del Cerebro de la Universidad de Edimburgo, incide en que una de las mayores limitaciones es que el consumo de queso se registró a partir de un diario alimenticio y una entrevista realizada en un momento concreto.
“Es muy probable que la dieta y otros factores relacionados con el estilo de vida hayan cambiado en esos 25 años. Existen pruebas sólidas en todo el campo que indican que una dieta saludable, el ejercicio y las actividades que estimulan la cognición, como educación, trabajos o aficiones estimulantes, pueden aumentar la resistencia del cerebro a las enfermedades que causan demencia. No hay pruebas sólidas de que ningún alimento concreto proteja a las personas de la demencia”, comenta.
Tienda de quesos en Washington. (Reuters/Kevin Fogarty)
El catedrático de Medicina Cardiometabólica y médico consultor honorario de la Universidad de Glasgow Naveed Sattar, por su parte, afirma que no cree que exista una relación causal, ya que se trata de un estudio observacional y no de un ensayo controlado aleatorio. Además, recuerda que las personas que consumían más queso y nata con alto contenido en grasas tenían un mayor nivel educativo.
“Esto plantea la posibilidad de que exista una confusión residual, por la que otras características saludables asociadas a un mayor nivel educativo, y no el queso o la nata en sí, puedan explicar las menores tasas de demencia observadas”, concluye en declaraciones a SMC.
La dieta tiene repercusión directa en la salud de las personas y ahora un nuevo estudio ha mostrado una nueva asociación. En esta ocasión, los alimentos estrella son algunos quesos y la salud cerebral y es que un estudio sugiere que las personas que consumen algunos de estos lácteos tiene un riesgo “ligeramente” menor de sufrir demencia.