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La científica que busca la longevidad en el reino animal toma esta pastilla para llegar a los 100 y "en 2 años estará disponible"
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Entrevista a Vera Gorbunova

La científica que busca la longevidad en el reino animal toma esta pastilla para llegar a los 100 y "en 2 años estará disponible"

La rusa, que es una de las voces actuales más influyentes en la biología del envejecimiento, estudia a mamíferos casi "inmortales" para entender por qué algunos animales apenas enferman y cómo podríamos acercarnos a algo parecido en humanos

Foto: Vera Gorbunova. (EFE/Víctor Elena)
Vera Gorbunova. (EFE/Víctor Elena)
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Vera Gorbunova, nacida en 1971 en Leningrado (actual San Petersburgo), es una de las voces actuales más influyentes en la biología del envejecimiento. La científica estudia a mamíferos casi “inmortales” para entender por qué algunos animales apenas enferman y cómo podríamos acercarnos a algo parecido en humanos.

Profesora de Biología y Medicina en la Universidad de Rochester y codirectora del Rochester Aging Research Center (ambos en EEUU), se ha especializado en entender por qué algunos mamíferos viven mucho más que otros y apenas desarrollan cáncer o enfermedades asociadas a la edad. Su trabajo combina genética, biología celular y comparación entre especies para desentrañar los mecanismos que hacen posible una vida más larga y, sobre todo, más sana.

Formada en la Universidad Estatal de San Petersburgo y en el Instituto Weizmann de Ciencias (Israel), Gorbunova dio el salto a Estados Unidos, donde dirige un laboratorio de referencia mundial en biología comparada del envejecimiento. Allí estudian animales tan poco glamourosos como el o tan majestuosos como la ballena de Groenlandia, modelos extremos de longevidad que desafían las reglas habituales de la biología.

Su investigación se centra en cómo las células reparan el ADN a lo largo de la vida, en los mecanismos de resistencia al cáncer en especies longevas y en por qué algunos animales parecen protegerse mejor frente a la inflamación crónica y la neurodegeneración. Más recientemente, su grupo también ha incorporado murciélagos y otros mamíferos extraordinariamente resistentes a virus y enfermedades, buscando pistas aplicables a patologías humanas como el cáncer o el alzhéimer.

Foto: rata-topo-desnuda-fertilidad

Gorbunova se encuentra en Madrid para participar en la tercera edición del encuentro Molecular and Cellular Hallmarks of Aging que organiza el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en el marco del Caixaresearch Frontiers Meetings. La científica se sienta con El Confidencial para charlar sobre los animales que guardan los secretos de la “eterna juventud” y la píldora que nos podría hacer vivir 100 años, entre otras cuestiones.

PREGUNTA. Cuando observa el reino animal, desde pequeños roedores subterráneos hasta grandes ballenas, ¿dónde diría que se esconde de verdad “la eterna juventud”? ¿En qué especies mira con más atención cuando piensa en longevidad extrema?

RESPUESTA. Hay especies muy longevas. Algunas lo son simplemente porque, en general, viven mucho tiempo. Por ejemplo, la ballena boreal, que puede vivir más de 200 años, o el tiburón de Groenlandia, que llega a superar los 500 años. Y luego hay especies que son extraordinariamente longevas para su tamaño. En general, los organismos pequeños tienden a vivir menos, pero tenemos excepciones como la rata topo desnuda, un pequeño roedor que vive más de 40 años, lo cual es muy excepcional: pensamos en ratones que viven dos o tres años, y aquí tenemos un animal que vive más de diez veces más. También hay muchas especies de murciélagos que pueden ser muy pequeños, de apenas unos gramos, y aun así vivir entre 20 y 40 años.

Todas estas son especies excepcionalmente interesantes. Y hay otras mucho más comunes, como las ardillas: la ardilla gris americana puede vivir 24 años, quizá más, y es del tamaño de una rata. Están por todas partes, pero aún no entendemos qué les confiere esta longevidad tan excepcional.

P. Más allá de la metáfora, ¿cómo imagina que encontraremos esa “eterna juventud”? ¿Será cuestión de identificar unos pocos genes clave, de controlar mejor la inflamación, de reparar el ADN… o de algo que todavía no sabemos nombrar?

R. Estamos viendo que la reparación del ADN suele estar mejorada en los animales longevos; de hecho, en todos los casos en los que hemos mirado, desde roedores hasta ballenas. Ahora también estamos estudiando murciélagos y encontramos de nuevo una reparación del ADN mejorada.

En cuanto a la inflamación, publicamos un estudio en el que analizamos la expresión de múltiples genes en más de 20 especies diferentes de animales, y lo que vimos fue que, en las especies más longevas, los genes relacionados con la inflamación son menos activos. Así que suprimir la inflamación parece ser una estrategia general para mantener la juventud.

placeholder Vera Gorbunova. (EFE / Víctor Lerena)
Vera Gorbunova. (EFE / Víctor Lerena)

P. Muchos lectores se preguntarán: ¿cuándo tendremos una pastilla con compuestos inspirados en estos animales que de verdad alargue la vida y la salud de forma demostrada? Hablamos de décadas, de finales de este siglo, es ciencia ficción pensar en fechas…

R. De hecho, en el primer estudio comparativo en roedores que publicamos, en el que vimos que la reparación de las roturas del ADN está mejorada en las especies longevas, también lo vinculamos a una proteína llamada sirtuina 6 (SIRT6). Esta proteína era una enzima más activa, más potente, en los animales longevos. A partir de ahí empezamos a buscar activadores de SIRT6 y encontramos una molécula que es un compuesto natural. Ya se había descrito antes que activaba SIRT6, pero solo un tipo de actividad. Más tarde, cuando estudiamos a personas longevas, vimos que otro tipo de actividad enzimática también puede estar aumentada en humanos longevos. Así que empezamos a buscar moléculas que activaran ambas actividades, y encontramos que esta era la única. Por supuesto, queremos encontrar más, pero la que identificamos es muy interesante porque es un producto natural de las algas pardas.

La gente consume algas como alimento, especialmente en países como Corea del Sur o Japón; es algo que forman parte de la dieta diaria. Y la población de esos países tiene una esperanza de vida muy larga, así que sabemos que el alga es segura de usar. El compuesto específico de estas algas se llama fucoidán y activa SIRT6 de forma muy potente.

Ahora mismo, en colaboración con Andrea Meyer, en Singapur, que es médica clínica, estamos realizando un ensayo clínico con fucoidán en hombres mayores. Probamos antes el fucoidán en ratones y vimos que beneficiaba tanto a machos como a hembras, pero el efecto fue más fuerte en los machos, así que decidimos empezar el ensayo clínico con hombres. Están tomando el suplemento de fucoidán y después mediremos los biomarcadores de envejecimiento.

Si todo va bien, quizá en los próximos dos años podamos tener ya este suplemento disponible. Y se basará directamente en nuestro descubrimiento en roedores longevos.

P. Entonces sí que cree que realmente será posible que una gran parte de la población, y usted misma, se convierta en centenaria con una simple pastilla como esta…

R. Por supuesto, aunque no sabemos hasta qué punto podrá extender la esperanza de vida. En ratones, la extensión de la esperanza de vida fue de aproximadamente un 10% en los machos. Y en términos humanos, bueno, eso podrían ser entre 8 y 10 años más, lo cual no está nada mal. Si la gente viviera 80 o 90 años, podría llegar a los 100. Así que es un efecto significativo.

Pero, por supuesto, lo que vemos en ratones no siempre sabemos exactamente cómo se traducirá en humanos. Aun así, somos optimistas y veremos qué ocurre. Es algo muy emocionante. Y, por supuesto, habrá otros estudios basados en otros descubrimientos procedentes de animales longevos. Puede que no lleve demasiado tiempo: yo diría que dentro de 5 a 10 años definitivamente tendremos intervenciones.

P. ¿Usted está tomando algún suplemento para vivir más? Como puede ser el fucoidán que comenta...

R. Sí, precisamente estoy tomando fucoidán, porque pensé: “Si estoy haciendo un ensayo clínico, también tengo que tomarlo yo misma”. No tomo muchos otros suplementos, porque me gustaría primero probar cada uno individualmente antes de combinar muchos de ellos. Pero, en general, intento comer de forma saludable y hacer ejercicio.

P. En su campo se ha avanzado mucho en prolongar la vida de ratones y otros modelos animales. ¿Tiene sentido hablar también de revertir el envejecimiento, especialmente el del cerebro, o el objetivo realista es frenar y retrasar el deterioro más que dar marcha atrás?

R. Bueno, puede que sea posible revertirlo. Por supuesto, es un objetivo más ambicioso, pero realmente depende del mecanismo, de cómo funciona la intervención. Mencioné SIRT6: es un regulador epigenético.

¿Qué significa “epigenético”? Nuestro ADN dentro de la célula es como una hebra muy larga que contiene toda la información sobre la célula. Pero es tan, tan larga que necesita estar envuelta y empaquetada de una forma que no sea caótica. A medida que envejecemos, esa estructura se desenrolla y se vuelve desordenada, enredada. El trabajo de SIRT6 es mantener ese empaquetamiento correcto.

Lo que hemos visto es que, si damos dosis extra de SIRT6 a las células, el ADN vuelve a una conformación mucho más parecida a la de las células jóvenes. Así que yo diría que no solo estamos deteniendo el daño, sino que incluso estamos revirtiendo parte del daño que se ha acumulado con la edad. Por eso creo que sí, que es posible revertir.

Foto: Maria Branyas junto a Manel Esteller. Foto: Instituto Josep Carreras

P. Entonces, ¿cree que realmente podremos tener un tratamiento capaz de rejuvenecer el cerebro humano, o es un órgano especialmente difícil y el objetivo realista es solo frenar el envejecimiento?

R. puede haber distintos desafíos en el cerebro, pero creo que, por lo que sabemos sobre la biología del envejecimiento, parte del daño sí puede revertirse. No se trata solo de “congelar” la edad a la que empezamos el tratamiento.

Por ejemplo, en el cerebro se produce una acumulación de varias proteínas, y esas proteínas pueden eliminarse. También se producen cambios en ese empaquetamiento del ADN dentro de la célula, y ese empaquetamiento también puede revertirse. Así que soy optimista.

De nuevo, no podemos prometer que una persona de 70 años se vaya a convertir en alguien de 20, pero sí que podemos revertir el daño hasta cierto punto.

P. Se habla de “democratizar el centenarismo”, que cumplir 100 años deje de ser algo excepcional para todo el mundo, no solo un privilegio de las élites…

R. Es muy importante para nosotros que todo lo que desarrollemos esté disponible para todo el mundo. Y el ejemplo que acabamos de comentar, el del suplemento de algas, es muy ilustrativo: no es caro. Así que, en principio, estará bastante disponible para la mayoría de la gente.

P. Para terminar, ya que hemos estado hablando de “la píldora de la eterna juventud” y sus distintas investigaciones: si pudieras diseñar la píldora perfecta, inspirada en la rata topo desnuda y otros animales de vida muy larga, ¿qué tres efectos tendría que producir para que pudieras considerarla un verdadero éxito científico y no solo un producto de marketing?

R. Lo más importante, por supuesto, es que intentamos hacer lo que ya hemos comentado: revertir el daño y mejorar la función de la célula a nivel celular. Ese sería el primer gran efecto.

En segundo lugar, la prueba definitiva tiene que ser siempre un ensayo clínico: que la gente tome esa píldora y pueda reportar, de manera objetiva, que se siente mejor.

Y, en tercer lugar, que veamos una mejora clara en diferentes parámetros fisiológicos que normalmente empeoran con el envejecimiento y que, gracias al tratamiento, podamos observar que efectivamente mejoran.

Vera Gorbunova, nacida en 1971 en Leningrado (actual San Petersburgo), es una de las voces actuales más influyentes en la biología del envejecimiento. La científica estudia a mamíferos casi “inmortales” para entender por qué algunos animales apenas enferman y cómo podríamos acercarnos a algo parecido en humanos.

Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) Investigación
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