La Organización Colegial Veterinaria (OCV) ha reiterado que el contagio de influenza aviar a humanoses "muy excepcional", ya que requiere una exposición "reiterada a ambientes contaminados por aves infectadas o sus excrementos".
A pesar de la circulación del virus H5N1 en distintos puntos del país, el riesgo para la población general es "muy bajo", motivo por el cual ha difundido un mensaje de "tranquilidad y pide evitar cualquier alarma social".
El grupo con mayor exposición continúa siendo el personal que trabaja directamente con aves, para quienes se recomienda utilizar equipos de protección individual y contar con la vacunación anual frente a la gripe humana, como medida complementaria que reduce la posibilidad de coinfecciones.
En cuanto a las recomendaciones de bioseguridad para las explotaciones avícolas, la OCV destaca el "aislamiento de las naves, uso de mallas para impedir el acceso de fauna silvestre, gestión correcta de estiércoles y residuos, protocolos estrictos de limpieza y desinfección, control del agua y la alimentación, y restricciones de acceso a zonas sensibles".
Ha recordado que estas medidas son aplicables también a pequeñas explotaciones de autoconsumo, "que deben extremar la precaución".
Asimismo, "no existe constancia científica de que la influenza aviar se transmita al ser humano por el consumo de carne de ave o de huevos correctamente cocinados, por lo que la ciudadanía puede mantener sus hábitos alimentarios con total normalidad".
No obstante, ha instado a evitar el contacto con aves enfermas o muertas que puedan aparecer en parques o en el campo, y a comunicar cualquier sospecha a los servicios veterinarios.
La Organización Colegial Veterinaria (OCV) ha reiterado que el contagio de influenza aviar a humanoses "muy excepcional", ya que requiere una exposición "reiterada a ambientes contaminados por aves infectadas o sus excrementos".