Las 7 razones para hacerte una revisión médica completa antes del invierno
Después de los excesos del verano llegan las rutinas del otoño. Un momento ideal para evaluar nuestro estado de salud e integrar los hábitos de vida más adecuados en cada caso
Hay dos veces al año en que la mayoría de la gente se plantea mejorar su vida, algo que suele concretarse en comer más frutas y verduras, reducir el consumo de ultraprocesados, hacer más ejercicio y dedicar más tiempo a cuidar las relaciones sociales. Uno de esos momentos, sin duda, enero, el mes de los buenos propósitos por antonomasia.
El otro momento del año en el que sentimos la necesidad de hacer una especie de “borrón y cuenta nueva” es septiembre. A la vuelta de las vacaciones de verano “muchas personas activan el "efecto reinicio" (fresh start effect). Somos más proclives a fijar metas y mantenerlas cuando arranca el curso o regresamos a la rutina”, señala el doctor Ignacio Barbolla, especialista en Medicina Interna y médico adjunto del Servicio de Medicina de Familia del Hospital Ruber Internacional.
El doctor considera que “aprovechar esta época del año para realizar un chequeo completo de salud -selectivo y guiado- es una estrategia sensata y eficaz para trazar una línea de base, pactar objetivos alcanzables y programar un seguimiento que sostenga los hábitos en el tiempo”.
Y es que, a pesar de que según la Encuesta de Salud de España 2023, el 74 % de la población dice sentirse bien o muy bien, el informe también recoge que el 55 % de los adultos tiene exceso de peso y un 16,6 % fuma a diario. Esto significa que, aunque ‘nos sentimos bien’, estamos conviviendo con riesgos silenciosos que pueden prevenirse si los abordamos a tiempo”, apunta Barbolla.
Elegir las pruebas que necesitas, no más
En ese “si los abordamos a tiempo” que afirma el experto es donde aparecen los chequeos médicos como la herramienta más útil que tenemos para adelantarnos a los síntomas de muchas enfermedades. “Al volver de vacaciones es más fácil parar, revisar y tomar decisiones. Una revisión bien hecha permite saber cómo está tu corazón, si corresponde hacer alguna prueba de detección precoz de cáncer, y qué puedes hacer para vivir más y mejor”, asegura el doctor.
Además, y esto es muy interesante, “no se trata de hacerse muchas pruebas, sino de elegir bien cuáles necesitas según tu edad, tus antecedentes y cómo te encuentras. Con una sola visita puedes tener una idea clara de tu salud y marcar objetivos sencillos que realmente tengan impacto”, concluye.
Pero, ¿por qué en septiembre?
Realizar esa visita preventiva a la vuelta de las vacaciones puede ser una buena idea, ya que “el verano suele alterar nuestros hábitos: peor descanso, más desorden en la alimentación, menos actividad física”, remarca el doctor. Por eso, al volver a la rutina “conviene revisar la presión arterial, el colesterol, el azúcar, el peso y el estado general”.
No se trata de hacerse muchas pruebas, sino de elegir bien cuáles necesitas según tu edad
Además, “también conviene prestar atención a síntomas que hayas podido pasar por alto y que merecen ser comentados con tu médico, para ayudar a detectar precozmente problemas de salud que se pueden agravar con el tiempo”, advierte Borbolla.
Adelantarse a los síntomas es clave
Más allá de los beneficios generales que tiene hacerse una revisión médica de forma periódica, el doctor Javier Taboada, jefe de Servicio de Medicina de Familia, y colega del doctor Borbolla en el Hospital Ruber Internacional, resume en siete puntos las razones principales por las que septiembre es especialmente interesante para hacerse ese chequeo:
- Porque el verano pasa factura, aunque no lo parezca. Cambiamos horarios y rutinas comemos más veces fuera de casa, dormimos peor.... Esos pequeños desajustes, acumulados, pueden impactar directamente en la salud.
- Porque septiembre es un nuevo comienzo, también para tu salud. Al volver al trabajo o a las rutinas, se puede aprovechar este reset natural del año para plantearnos objetivos de salud claros, realistas y sostenibles en el tiempo. No es cuestión de cambiarlo todo, sino de empezar con pequeñas cosas que marquen la diferencia.
- Porque te ayuda a saber cómo estás de verdad. Podemos sentirnos bien y, sin embargo, tener la tensión descontrolada, estar ganando peso sin darnos cuenta o no descansar de forma adecuada. Una revisión es la forma más sencilla de tener una imagen objetiva y real de nuestra salud.
- Porque lo importante es adelantarte, no reaccionar tarde. Muchas enfermedades graves aparecen sin previo aviso. Un chequeo correctamente orientado puede detectar a tiempo problemas de salud como una obstrucción de una arteria del corazón o la presencia de un tumor en una fase inicial, y ayudar a evitar complicaciones mayores.
- Porque salir del chequeo con un plan siempre es mejor que seguir con dudas. Una correcta revisión no solo te dice cómo estás, sino qué puedes mejorar y cómo hacerlo. Permite tener un mapa claro y personalizado, además del impulso necesario para empezar a cuidarte con criterio.
- Porque vivir más está bien, pero vivir mejor es lo más importante. No se trata solo de sumar años, la verdadera meta es mantener la salud, la energía y la independencia el mayor número de años posible. Una revisión médica permite detectar a tiempo los factores que, si no se controlan, pueden restar calidad de vida con los años. Cuidarse ahora es una forma de asegurarse una vida más larga, sí, pero, sobre todo, una vida mejor.
- Porque no hay nada más valioso que ganar tiempo. Un chequeo no es solo una revisión, es una forma de adelantarse. Detectar a tiempo lo que no da síntomas permite actuar con margen, con calma y con opciones.
Hay dos veces al año en que la mayoría de la gente se plantea mejorar su vida, algo que suele concretarse en comer más frutas y verduras, reducir el consumo de ultraprocesados, hacer más ejercicio y dedicar más tiempo a cuidar las relaciones sociales. Uno de esos momentos, sin duda, enero, el mes de los buenos propósitos por antonomasia.