El auge del autocuidado impulsa las ventas de "productos sanitarios" naturales en España
Ocho de cada diez españoles considera que al autocuidado es muy relevante para su salud
El autocuidado está a la orden del día y cada vez son más los que insisten en incorporarlo para conseguir un mayor bienestar. En España, ocho de cada diez personas consideran que es muy relevante para su salud y esto tiene repercusiones no solo a nivel personal. Precisamente, este concepto es uno de los responsables en el aumento de venta de ciertas industrias, como la de los denominados "productos sanitarios", especialmente los naturales, un término que también está muy de moda últimamente. En primer lugar, ¿qué es un producto sanitario? Son todos aquellos aparatos, instrumentos o materiales utilizados en personas con fines específicos, que no ejercen su acción principal por medios farmacológicos, inmunológicos ni metabólicos. Como ejemplo, algunos jarabes para calmar la tos u otros que alivian el reflujo, sin que ninguno de estos sea un medicamento.
La coordinadora del máster universitario en Economía de la Salud de la Universidad Internacional de La Rioja (Unir), Isabel Díaz Planelles, explica el aumento notable de la demanda de productos sanitarios naturales en los últimos años: "Se debe a un cambio cultural hacia la prevención y el autocuidado, especialmente en poblaciones con mayor poder adquisitivo y educativo, que buscan soluciones seguras y eficaces para problemas de salud comunes como tos, irritaciones, reflujo, hemorroides…". Y esto se estima que continuará creciendo, pues "su regulación europea y el marcado CE [que simboliza que cumple los requisitos de seguridad, sanidad y protección del medio ambiente exigidos por la Unión Europea] los respaldan como opciones fiables dentro del autocuidado, lo que asegura que mantendrán una posición sólida en el mercado". Pese a ello, el mayor crecimiento se observa en otros productos naturales de carácter nutricional, como los complementos alimenticios y los nutricosméticos.
"Los productos sanitarios naturales son opciones más seguras o con menos eventos adversos que los medicamentos de síntesis. Un ejemplo claro son los productos sanitarios antiácidos, que actúan creando una barrera mecánica y pueden utilizarse incluso durante el embarazo, mientras que los medicamentos antiácidos de síntesis solo deben emplearse bajo estricta prescripción médica", añade. Para diferenciar un término de otro, la farmacéutica explica que el primero actúa por mecanismos físicos o de soporte, mientras que en el segundo, por farmacológicos, inmunológicos o metabólicos. Por tanto, un medicamento de síntesis no es un producto sanitario y requiere autorización como fármaco antes de comercializarse.
El producto sanitario puede estar fabricado con sustancias de origen natural o sintético, pero recuerda que natural "no significa inocuo", por lo que cualquier principio activo, vegetal o químico, tiene efectos reales en el organismo "y debe emplearse con criterio profesional". Sea como fuere, ambas opciones pueden tener un efecto similar, pues lo que "realmente importa" no es el origen, sino la dosis y la regulación.
La empresa italiana que factura más de 50M en España
En un pueblo de la toscana italiana, de apenas 16.000 habitantes, y cuna del artista renacentista Piero della Francesca, nació hace casi 50 años Aboca, una empresa que tiene como principio la naturaleza y que produce tanto productos sanitarios basados en sustancias naturales, como complementos alimenticios. La facturación refleja la posición en el mercado de este tipo de productos sanitarios mencionada por la especialista, pues en 2023 obtuvieron una facturación total de 310 millones de euros, de los cuales, casi 52 millones procedían de nuestro país. Y es que aunque esté afincada en Sansepolcro, está presente en 25 países, bien sea por filiales o por distribuidoras. En este punto, nuestro país tiene especial relevancia, pues fue la primera del grupo en el exterior.
En total, con sus dos líneas de productos cubren 52 necesidades de salud diferentes y en el caso de los productos sanitarios naturales, los responsables aseguran que "satisfacen" numerosas enfermedades leves, afecciones crónicas, síndromes y trastornos funcionales relacionados con el tracto respiratorio superior, el gastrointestinal y el sistema metabólico.
La base, sea el producto que sea, es la misma: la naturaleza. Así lo resume Lucrezia Berellini, scientific PR & Press Office Specialist de Aboca, en las oficinas centrales que huelen a lavanda: "Desarrollamos productos naturales para la salud porque en la naturaleza podríamos encontrar las curas". Así llevan trabajando desde 1978 y actualmente cuentan con más de 1.600 hectáreas donde hay 95 especies diferentes de plantas cultivadas ecológicamente; parte de ellas pueden verse en la entrada de la sede de compañía y la mayoría del resto, alrededor del centro neurálgico de Aboca.
Una cuestión en la que insiste mucho la profesional es en que los productos sanitarios proceden de las plantas, pero eso no va en detrimento de contar con fundamento científico y los 23 estudios clínicos que este verano estaban puestos en marcha son prueba de ello.
Además, se apoyan en los criterios de la Medicina Basada en la Evidencia a sustancias naturales complejas e integran a los diferentes departamentos de investigación, como el histórico, botánico, agrícola, farmacéutico, metabolómico, biología de sistemas, preclínico o clínico y vigilancia, a través de las técnicas ómitas (genómica, transcriptómica, proteómica y metabolómica). Con esto tratan de describir la complejidad de las sustancias naturales que posteriormente utilizarán en los productos sanitarios, así como su interacción con las vías fisiológicas del cuerpo humano "según los principios de la Medicina de Sistemas".
Todo esto ocurre en las mismas oficinas, al lado de salas de reuniones y de administración, con las que se conectan a través de pasillos de madera decorados con dibujos infantiles donde el planeta y la naturaleza son los protagonistas. Al final, se encuentran estos espacios con maquinaria puntera con la que desarrollan las mejoras y los nuevos productos. "Las principales áreas para desarrollar los estudios son tres: área bioquímica, área celular y área molecular", relata mientras señala los cristales que permiten ver a los científicos a pleno rendimiento. En esta área son entre 20 y 30 personas, pero a nivel global tienen más de 60 investigadores ubicados en las diferentes sedes.
"No solo estudiamos el síntoma, sino que también intentamos comprender cuál es el mecanismo fisiológico implicado en el trastorno; por ejemplo, la tos no es solo un síntoma, sino también un mecanismo de defensa. A partir de ahí se hace una investigación diferente y se razona de forma más fisiológica. Tras la innovación del concepto, se identifican los complejos moleculares naturales capaces de ejercer una acción terapéutica sistémica para tratar la patología, reequilibrando las funciones fisiológicas del organismo".
¿Y qué pasa con el cambio climático?
En una empresa donde todo gira en torno a la naturaleza y donde controlan desde la semilla que se planta hasta la distribución del producto final, el cambio climático cobra especial relevancia, principalmente en el cultivo de las materias primas.
"Aboca intenta adaptarse al cambio climático en la medida que tiene un impacto en las plantas. Por ahora, hemos tenido suerte porque estamos en un entorno donde podemos seguir cultivando y gracias a los análisis que hacemos sobre la composición de las sustancias activas, hemos conseguido garantizar el cultivo. A lo largo de los años, podría tener un impacto mayor", concluye.
El autocuidado está a la orden del día y cada vez son más los que insisten en incorporarlo para conseguir un mayor bienestar. En España, ocho de cada diez personas consideran que es muy relevante para su salud y esto tiene repercusiones no solo a nivel personal. Precisamente, este concepto es uno de los responsables en el aumento de venta de ciertas industrias, como la de los denominados "productos sanitarios", especialmente los naturales, un término que también está muy de moda últimamente. En primer lugar, ¿qué es un producto sanitario? Son todos aquellos aparatos, instrumentos o materiales utilizados en personas con fines específicos, que no ejercen su acción principal por medios farmacológicos, inmunológicos ni metabólicos. Como ejemplo, algunos jarabes para calmar la tos u otros que alivian el reflujo, sin que ninguno de estos sea un medicamento.