Es noticia
Los profesionales que se dedican a curar el cáncer también lo padecen: "Mi trato con los pacientes ha cambiado"
  1. Salud
Día de la Investigación de la enfermedad

Los profesionales que se dedican a curar el cáncer también lo padecen: "Mi trato con los pacientes ha cambiado"

Jesús es oncólogo especialista en cáncer de pulmón y ha padecido un linfoma de Hodgkin. Laura ha trabajado toda la vida en la rama oncológica de la industria farmacéutica y ha pasado por un tumor de mama

Foto: Laura Prieto. (Cedida)
Laura Prieto. (Cedida)

Laura Prieto ha dedicado su vida laboral a la industria farmacéutica, en concreto, los últimos 24 años al campo de la oncología. En 2023, hicieron una reestructuración en su empresa y se vio en el paro, aunque en tres meses encontró un nuevo trabajo.

Estaba a tan solo unos días de empezar su nueva aventura cuando se notó un bulto en el pecho. En marzo de 2024 ya tenía diagnóstico: un cáncer de mama triple negativo. “Tuve que obviar todos mis compromisos laborales. La enfermedad estaba en estadio inicial, no tenía metástasis ni ganglios afectados, pero el grado de proliferación era muy grande”, explica a este periódico.

Empezó entonces con la quimioterapia y la inmunoterapia, respondió bien, el tumor se redujo a un centímetro y entró a quirófano para extirparlo a finales de septiembre de ese mismo año. Después, participó en dos ensayos clínicos, uno de biopsia líquida y otro de inmunoterapia, en el que recibió otros once ciclos. El pasado mes de junio terminó con todos los tratamientos y ahora tiene que acudir a revisiones cada tres meses.

En cuanto a cómo se ha tomado todo el proceso, confiesa que ha vivido “las dos caras de la misma moneda”: “Mis conocimientos me han dado más tranquilidad, conocía los riesgos, pero también las oportunidades”.

Foto: Un estudio en inglaterra muestra que el riesgo de padecer un segundo cáncer tras un cáncer de mama en fase inicial es bajo. (iStock)

En 2019 a Jesús Corral, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera, le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin. El especialista en cáncer de pulmón y tumores torácicos recuerda que su diagnóstico fue “muy complicado”. “Me generó mucha incertidumbre y miedo a afrontar lo que me esperaba. Los mensajes que recibía del equipo médico que trataba de diagnosticarme me hacía sentir cada vez más vulnerable”, cuenta a este periódico.

Y eso generó en el oncólogo “bastante desconfianza” inicialmente por la lentitud y dificultad del procedimiento. “Hasta que no empecé a mejorar clínicamente, no desarrollé esa confianza en el equipo médico”, apunta.

Igualmente, narra cómo su vivencia personal ha transformado su mentalidad de oncólogo: “Mi manera de tratar a los pacientes en la consulta ha cambiado y, ahora que tengo la suerte de ser jefe de servicio, cuido también de la agenda de mis compañeros. Me di cuenta de que quizá nuestra profesión se había robotizado demasiado, sin dar tiempo, lugar y forma a resolver las dudas de pacientes y familiares”.

Foto: entrevista-ramon-reyes-presidente-aecc-diagnostico-cancer

Continúa diciendo que el ambiente y el espacio de la primera consulta tiene que ser tranquilo. “Hay que dedicar el tiempo suficiente para poder resolver las necesidades de estas personas”, sostiene. Además, comenta la importancia de los psicooncólogos, psiquiatras y enfermeras especializadas en oncología: “Yo les necesité durante mi proceso y ahora trato de que los pacientes tengan un acceso rápido. Lucho por la figura de la enfermera de práctica avanzada que pueda brindar ese soporte emocional y científico”.

El también presidente de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) opina que cuidar los espacios sería importante, ya que algunas instalaciones de esta especialidad “son mejorables”. “Muchos servicios siguen estando en sótanos de hospitales, con ausencia de luz y sin remodelar. La espera de resultados también hay que cuidarla desde el punto de vista emocional en los espacios físicos”, destaca.

Más investigación

Este miércoles se conmemora el Día Internacional de la Investigación contra el Cáncer, enfermedad que se diagnosticará a 296.103 personas en 2025, tal y como adelantaba a principios de año la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) en un informe. Esto supone un 3,3% más que en 2024, un incremento que esta institución atribuye al crecimiento poblacional, al envejecimiento y a la exposición a factores de riesgo, como el tabaco, alcohol, obesidad y sedentarismo.

Por su parte, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), tiene como objetivo alcanzar una supervivencia del 70% en 2030. “La investigación es una herramienta imprescindible, junto a la prevención y el diagnóstico temprano. La asociación es la mayor red de investigación en cáncer de nuestro país, consta de 146 centros repartidos por 38 provincias que cuentan con la participación de más de 2.300 investigadores e investigadoras”, aseguran.

Laura Prieto ha dedicado su vida laboral a la industria farmacéutica, en concreto, los últimos 24 años al campo de la oncología. En 2023, hicieron una reestructuración en su empresa y se vio en el paro, aunque en tres meses encontró un nuevo trabajo.

Salud Cáncer
El redactor recomienda