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¿Está Rusia incinerando "despojos" de sus soldados en las fundiciones de Rostov?
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ASÍ LO DENUNCIA MARK FEYGIN

¿Está Rusia incinerando "despojos" de sus soldados en las fundiciones de Rostov?

El Ejército ruso, al contar con más bajas de las que sus crematorios móviles pueden procesar, estaría usando las instalaciones industriales más próximas a la frontera ucraniana

Foto: Cuerpos sin identificar encontrados y fotografiados en un crematorio cerca de Kyiv. (Thomas Peter/Reuters)
Cuerpos sin identificar encontrados y fotografiados en un crematorio cerca de Kyiv. (Thomas Peter/Reuters)
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El Ejército ruso estaría incinerando los restos humanos no identificados de soldados muertos en combate en las fundiciones de factorías situadas en la ciudad de Rostov, en vista de que los crematorios móviles que acompañaban a sus tropas no son suficientes para desembarazarse de ellos. La revelación ha sido realizada en declaraciones a El Confidencial por el activista de derechos humanos y opositor ruso Mark Feygin. "Es una información que nos ha llegado de fuentes procedentes de la propia ciudad de Rostov", asegura.

Que Moscú está utilizando crematorios móviles para desembarazarse de los restos de cadáveres "no es una información clasificada o que hayan tratado de ocultar. Hay fotos de ellos en internet, aunque el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa no haya confirmado su uso en la zona de combate". En palabras del abogado y exdiputado ruso, lo que se desconocía hasta la fecha es que "las incineradoras móviles están funcionando bien, pero no pueden hacer todo el trabajo".

Foto: La legión organiza en Kiev ejercicios militares para civiles. (Reuters/Serhii Nuzhnenko)

Como no hay otras instalaciones en las localidades fronterizas con Ucrania, se estarían transportando, literalmente, los "despojos" de los soldados muertos hasta Rostov, una ciudad portuaria situada a 180 kilómetros al este de Mariúpol, ya en territorio ruso. "De hecho, es que hay muy pocas incineradoras en Rusia", dice el político represaliado por el régimen de Putin. La tecnología utilizada para quemar vísceras, extremidades y fragmentos de los muertos ha sido, según afirma, importada de Occidente.

Mark Zajarovich Feygin ocupó un asiento como diputado en la Duma estatal desde enero de 1994 hasta diciembre de 1995. En 2011 y 2012, Feygin anunció que planeaba crear un partido de oposición. Tras su salida de la política defendió como abogado a, entre otros, el grupo Pussy Riot o la prisionera de guerra ucraniana Nadiya Sávchenko, hasta que el 24 de abril de 2018 fue inhabilitado por publicar unos tuits que el Colegio de Abogados ruso juzgó como "inapropiados".

¿Por qué se están incinerando esos restos en lugar de repatriarlos o, llegado el caso, sepultarlos en fosas comunes?, preguntamos al opositor, cuya suerte ha sido análoga a la de muchos de quienes han tratado de socavar el poder de Putin.

"Es peligroso sepultar partes del cuerpo en Rusia porque los familiares y los periodistas podrían enterarse de los entierros. Por lo tanto, los restos de los cuerpos son destruidos. Así también se ahorran futuras exhumaciones", aclara. Feygin insiste en que están quemando los restos, no los cadáveres completos que pueden ser devueltos y sepultados de la forma ordinaria. Y eso vale también para los crematorios portátiles, en contra de lo que se sostenía en algunas de las informaciones divulgadas hace algunas semanas. "Es imposible almacenarlos porque son solo partes del cuerpo, como una cabeza o una extremidad. ¿Qué queda, por ejemplo, de un recluta que ha sido alcanzado por la artillería ucraniana dentro de un tanque? Les resultaría mucho más caro y tomaría más tiempo realizar exámenes genéticos para confirmar su identidad, qué fragmento es de quién, de modo que incineran a los no identificados y registran a los muertos como desaparecidos".

Foto: El cuerpo de una mujer en una calle de Bucha. (Reuters/Zohra Bensemra)

Tal y como afirma Feygin, "el número de víctimas durante la operación especial en Ucrania —nombre con el que Moscú designa la invasión— es información clasificada, protegida por secretos de Estado. Así es la ley. Sin embargo, el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa hizo pública una cifra de 1.350 muertos. La mayoría de la población cree en la veracidad de ese dato. Desafortunadamente, la propaganda del Gobierno y la amenaza de represalias afectan a las personas. Temen y creen", dice el opositor. "Seguramente, esto es un fenómeno colectivo porque pueden obtener información fiable sobre la cantidad real de bajas de fuentes independientes en internet. Sin embargo, los rusos están desaprovechando esta oportunidad".

En opinión del activista, "las cifras que proporciona la parte ucraniana acerca de los caídos rusos son muy próximas a las reales. El número de militares muertos, considerando la intensidad de las batallas y todos los derramamientos de sangre, debe contarse en muchos miles". El Ejército de Kyiv estimaba en 17.500 la cifra de ocupantes fallecidos en el último parte difundido el 29 de marzo, aunque no descartaba que "la cantidad total de bajas de los orcos sea incluso superior".

Foto: Soldados ucranianos se calientan en una hoguera en las inmediaciones de Kiev. (EFE/Alisa Yakubovych)

"La mayoría de los padres de los reclutas que murieron en Ucrania no conocen ni siquiera el destino de sus seres queridos", añade Feygin. "Esta información está en manos de los líderes rusos, por lo que la magnitud de las pérdidas no está clara. Sin embargo, esto se irá sabiendo poco a poco". En su opinión, esas bajas cuantiosas no podrán ser ocultadas durante mucho tiempo porque los féretros se acumulan y se organizan decenas de funerales de un lado a otro de Rusia, desde Buriatia hasta el Cáucaso.

Por otro lado, el opositor afirma que todavía pueden manipular la información sobre los reclutas llamados a combatir retocando las cifras, pero no hay forma a la larga de esconder que alguien ha muerto porque hay un registro oficial, una familia que se interesa por los caídos y, llegado el caso, algunos pagos y compensaciones. A Feygin no le consta que se haya abonado nada hasta la fecha a familiares de las víctimas. Al menos, no a los de los reclutas. Según el opositor, la sociedad rusa sigue culpando todavía a los ucranianos de lo acaecido. Claro que, en su opinión, es probable que con el tiempo comience a preguntarse por qué fueron enviados allí, tal y como ya ocurrió en Afganistán.

El Ejército ruso estaría incinerando los restos humanos no identificados de soldados muertos en combate en las fundiciones de factorías situadas en la ciudad de Rostov, en vista de que los crematorios móviles que acompañaban a sus tropas no son suficientes para desembarazarse de ellos. La revelación ha sido realizada en declaraciones a El Confidencial por el activista de derechos humanos y opositor ruso Mark Feygin. "Es una información que nos ha llegado de fuentes procedentes de la propia ciudad de Rostov", asegura.

Conflicto de Ucrania Vladimir Putin
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