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El experto de la ONU que defendió la secesión de Cataluña pide comprensión para Putin
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ALFRED DE ZAYAS, ABOGADO DE EEUU

El experto de la ONU que defendió la secesión de Cataluña pide comprensión para Putin

Después de apoyar la independencia de Cataluña, criticar la fundación de Israel y acusar a Churchill de genocidio, De Zayas apunta y dispara contra la OTAN

Foto: El abogado estadounidense Alfred de Zayas. (A. Z.)
El abogado estadounidense Alfred de Zayas. (A. Z.)
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Alfred de Zayas (1947) nació en La Habana, pero su pasaporte dice que es ciudadano de Estados Unidos. Creció en Chicago y se formó como abogado e historiador en Harvard, justo antes de marchar a Gottinga, Alemania, para doctorarse en Historia con una beca Fulbright.

Después de pasar por algunos bufetes legales, De Zayas ha sido experto independiente de Naciones Unidas entre 2012 y 2018, secretario del Comité de Derechos Humanos y jefe del Departamento de Peticiones. Su paso por allí fue polémico desde el primer momento, ya que la web UN Watch denunció que algunas de sus opiniones podían no encajar en el 'savoir faire' de Naciones Unidas. Concretamente, recordaron que De Zayas dijo que Israel "emergió del terrorismo contra la población indígena", que los Juicios de Núremberg fueron "un ejercicio de hipocresía oficiado por un tribunal fariseo" o que Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt perpetraron "una forma de genocidio" contra los nazis.

"Es un abogado internacional y un relator brillante pero, de un modo u otro, siempre acaba en el lado de los malos", dice un analista español sobre De Zayas. En España, se hizo conocido a partir de 2017, cuando fue uno de los pocos altos cargos de Naciones Unidas que reconocieron el derecho de Cataluña a la autodeterminación. Hoy, con una crisis geoestratégica en Ucrania que amenaza la paz de todo el continente, preguntamos a De Zayas qué ha sucedido y cómo podemos salir de esta espiral violenta. Sus opiniones, como cabía esperar, chocan frontalmente con el relato occidental.

En línea con las ideas prorrusas, De Zayas considera que la culpa del conflicto en Ucrania la tiene el bloque occidental: "Como lo ha constatado el profesor John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, la mayor culpa cae sobre los EEUU y la OTAN, que no han hecho otra cosa que amenazar a Rusia en los últimos 30 años, y que han roto acuerdos orales de no expansión hacia el eeste. Ha sido una provocación constante, y luego la OTAN quiere aparecer inocente. Recordemos lo que aprendimos de niños: tirar la piedra y esconder la mano. Cabe recordar que el artículo 2 (4) de la Carta de Naciones Unidas prohíbe no solamente el uso de la fuerza, sino también la amenaza", dice.

Con todo, el relator reconoce que Rusia no tiene derecho a agredir a Ucrania, pero cree que la génesis del conflicto está en la caída del presidente ucraniano Victor Yanukóvich, a quien tilda de "democráticamente electo", pese a que hay indicios que apuntan al fraude electoral. "Han pasado ocho años desde la guerra en Donbás. Ocho años de violaciones de los Acuerdos de Minsk por parte de Ucrania. Repito: eso no justifica la agresión militar, pero lo pone en perspectiva. No hay nada más vulgar que un golpe de eEstado financiado y apoyado por los EEUU y la Unión Europea", continúa.

Su principal objetivo, como ha mostrado en las respuestas anteriores, es la OTAN: "La OTAN ha dejado de ser una alianza defensiva. Es una organización sin razón de ser. Una vez se desbanda el Pacto de Varsovia, lo lógico es que la OTAN se hubiera disuelto. Yo viví esos años, el 89, 90, 91, con el entusiasmo de que se acababa la Guerra Fría. Nos ilusionamos con que todos esos millones que se dedicaron a la carrera armamentística ahora fueran a parar a la educación y la sanidad. Sin embargo, la OTAN no solo no disminuyó, sino que creció. Y para seguir teniendo sentido como organización, busca constantemente enemigos externos, que en este caso es Putin".

Según su relato, fue el excesivo buenismo de Mihail Gorbachov, que se conformó con la promesa de EEUU de reducir su alianza militar, lo que dejó las puertas abiertas a los halcones de la Casa Blanca para imponer su orden mundial: "Gorbachov abrió una ventana de oportunidad que Estados Unidos, liderados por el grupo 'neocon', cerró de golpe. Alrededor de Dick Chaney, Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz intentan dar paso a una 'pax americana' que busca convertir la OTAN en una organización que reemplace Naciones Unidas. La OTAN se transformó en un órgano de amenaza contra cualquiera que no quiera jugar el juego del neoliberalismo norteamericano", explica a este periódico.

El artículo 2 (4) de la Carta de Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza y la amenaza

"Esto no solo lo digo yo: el reputado diplomático norteamericano George Kennan dejó por escrito que era un error que la OTAN se expandiese hacia el este, ya que se corría el riesgo de crear un enemigo artificial. Esa era la idea: producir armamento, buques de guerra y carros de combate es una fuente de creación de riqueza, y contra alguien habrá que utilizarlos", continúa.

Para De Zayas, que habla como ciudadano americano y en primera persona del plural, es la industria armamentística de Estados Unidos la que favorece la creación de conflictos, siempre lejos de sus fronteras, para alimentar sus balances: "Es nuestro presidente Dwight Eishenhower, cuando se retira en enero de 1961, el que dice que 'la mayor amenaza a la democracia es el 'military-industrial complex'. Es ese monstruo financiero y militar el que quiere la guerra, porque vive de la guerra. La OTAN cada día es mayor y necesita más armas, lo que nos deja a las puertas de una guerra nuclear, porque Rusia ya no es la Unión Soviética, pero las armas nucleares siguen ahí".

La OTAN política

En lo que es una posición compartida con el relato antioccidental, De Zayas estima que la OTAN ha dejado de ser una alianza militar defensiva para convertirse en una herramienta evangelizadora de los valores del bloque atlántico." Sabemos desde los años noventa, cuando la OTAN se mete en los problemas internos de Yugoslavia, que la cuestión defensiva ha pasado a un segundo término. Allí conculcaron el principio de integridad territorial que ahora invocan en Ucrania. Ese principio se rompe cuando la OTAN ataca Serbia. ¡Y no me digan que eso era por razones humanitarias! Yo era el jefe de Peticiones de las Naciones Unidas por entonces, era plenamente consciente de los crímenes de ambas partes. No fue solo Serbia: los croatas y los bosnios cometieron atrocidades contra los serbios también. Con todo, era un conflicto relativamente pequeño: hubo 3.000 muertos en 10 años de conflicto. Eso son los muertos de República Democrática del Congo en una tarde", explica. "El bombardeo salvaje de Berlgrado no tenía justificación ninguna. Ahí la OTAN se transformó en una organización de fuerza, de amenaza, que comete crímenes de lesa humanidad con total impunidad. Y ahí tenéis mucha culpa los medios de comunicación".

Los medios de comunicación son siempre un frente en las guerras. Después de que los gobiernos europeos vetasen a RT y Sputnik, en Occidente es complicado acceder a la versión de los invasores. Al respecto, De Zayas cree que la falta de información favorece un panorama de blancos y negros, sin matices. "Yo estoy muy contento de cómo los medios están condenando el ataque de Rusia a Ucrania, estoy por completo de acuerdo con ellos. Sin embargo, no se plantean una pregunta: ¿por qué Rusia se permite hacer esto? Porque Putin sabe muy bien que hay precedentes. En el 67, Israel ocupa los Altos del Golán, ataca a buena parte de sus vecinos árabes (Líbano, Egipto) y se va de rositas. En 1974, Turquía invade Chipre sin ninguna provocación. Ocupan un 37% de la isla y expulsan a 200.000 chipriotas griegos y matan a decenas de miles. Saquean monsterios, museos... Hasta se podían comprar los frescos en las galerías. Y no pasó nada", sentencia. "Y luego está la invasión de EEUU a Irak en 2003. Aquella fue la violación del derecho internacional más obscena desde la II Guerra Mundial. Allí dejaron un millón de muertos, usando agente naranja y fósforo blanco, torturando y desapareciendo suníes. Sin reproche".

"Con todo esto sobre la mesa", continúa el experto en relaciones internacionales, "Putin puede alegar en cualquier momento que lo que hace él es menos que lo que hicieron George W. Bush o Bill Clinton en su momento. Esto no justifica su actitud en Ucrania, pero sí ayuda a entender el marco en el que se maneja".

placeholder De Zayas, junto al expresidente de EEUU Jimmy Carter. (Cedida)
De Zayas, junto al expresidente de EEUU Jimmy Carter. (Cedida)

A falta de un árbitro neutral en estos conflictos, De Zayas considera que deben ser los medios de comunicación quienes expongan las dos versiones en crudo para que los ciudadanos se hagan una composición equilibrada de la situación: "Existe una cultura de impunidad que debilita el derecho internacional y que no está denunciando el periodismo. En los medios hay una parcialidad potente y sostenida en el tiempo. Si te informas a través de CNN, 'New York Times', BBC, no te enteras de qué está pasando, se omiten las partes que no encajan con el relato y se potencian las que lo refuerzan. El lector tiene que complementar esta información con RT, Sputnik, The Real News Network, y desarrollar una síntesis. Todos son propaganda, la idea es conocer todos los puntos de vista".

"Pero los políticos norteamericanos, a quienes conozco bien, solo leen sus propios medios, chapotean en su propia propaganda. Yo crecí en Chicago y he tardado décadas en librarme del lavado de cerebro que recibí. Si algo es un dogma en la cultura norteamericana, es que nosotros somos los buenos y los demás no. Putin es el malo en este asunto y no cabe cuestionarse nada más. Lea sus medios ahora mismo y lo verá", afirma el relator.

Los norteamericanos están dispuestos a pelear contra Rusia hasta el último ucraniano

Abordamos ahora una paradoja que se da en todos los conflictos desde la Prehistoria: cada uno de los implicados está convencido de que es el bueno. El bando elegido por su dios, el que está llamado a imponer la paz en el mundo. "Eso es verdad, pero solo los norteamericanos consideran que tienen una misión: llevar su punto de vista por todo el mundo y, si no lo aceptan por las buenas, tendrán que aceptarlo por las malas. Mira, yo tengo una amplia experiencia como relator en Naciones Unidas y hago una media de tres entrevistas semanales con medios de todo el mundo. ¿Tú crees que a mí me llaman de Estados Unidos? No, porque no quieren escuchar lo que tengo que decirles. Prefieren a otros relatores cuya versión les suena mejor. Y con Naciones Unidas, algo similar.

El camino hacia la paz

Junto a otros expertos en geoestrategia y diplomacia, De Zayas ha firmado un libro de ruta hacia la paz que incluye la mayoría de las reivindicaciones rusas, entre las que destacan los referendos en el Dombás y Crimea, que pertenecen a Ucrania pero tienen una mayoría social rusa. "Europa ha de comprender que, para mantener la paz, también tiene que preocuparse por los conflictos internos, atajarlos antes de que lleguen a un punto de no retorno. Crimea nunca ha tenido nada que ver con Ucrania. Es una región rusa que Jrushchov adjudica a Ucrania, pero que apenas se nota, porque en la Unión Soviética todas las regiones dependían de Moscú. Si, al caer la URSS, Europa hubiera tenido criterio, habría organizado referendos en todas las repúblicas que se querían independizar. En Crimea, en 1991, todos habrían votado a favor de Rusia, y seguirán haciéndolo. Lo sé porque ese año fui representante de la ONU para las elecciones parlamentarias y presidenciales de Ucrania en 1994. Recorrí el país entero y, desde luego, me fue evidente que había unas partes del país que se sentían rusas. No pasaba nada, siempre que la convivencia fuese posible, pero eso cambió radicalmente", sostiene.

placeholder De Zayas, en la sede de Naciones Unidas. (Reuters)
De Zayas, en la sede de Naciones Unidas. (Reuters)

De nuevo, De Zayas se abona a la versión de Moscú, que afirma que el conflicto armado que hoy vivimos comenzó en 2014, después del Euromaidán. El experto insiste en señalar que el movimiento social estuvo financiado por las potencias occidentales, capaces de todo con tal de sacar del poder al prorruso Yanukóvich: "Todo cambia con el golpe de Estado del 22 de febrero, financiado por EEUU y Europa. Ese día empezó la guerra de Ucrania que vivimos hoy. Se forma un parlamento de golpistas que empieza a aprobar legislación xenófoba y elitista contra su propio pueblo. ¡Se llegó a prohibir hablar ruso a los ciudadanos ucranianos, cuando en muchas ocasiones era la única lengua que conocían! Europa no hizo nada. Y tampoco Naciones Unidas, donde urge más política de prevención, adelantarse a los acontecimientos que se ven venir, como esta guerra. Y lo mismo digo con Cataluña, que la mencionaba antes: deben ser los catalanes los que decidan su futuro, así lo dice el artículo 19 del Pacto relativo a los Derechos Civiles y Políticos. Y España ha violado muchos de estos apartados no permitiendo el referéndum de autodeterminación. Sé que esta opinión no es popular entre los españoles, pero diré algo que les gustará más: es lógico que España exigiese, para ganar esa consulta, una participación de al menos el 80% de los catalanes y que el sí solo se impusiera ganando 2/3 de los votos.

Terminamos la conversación preguntando por nombres propios. Putin: "Putin solo quería que lo dejaran tranquilo, se ve que no está cómodo en el rol de enemigo del mundo. Ha intentado ponerse de acuerdo con el oeste durante ocho años y ha sido ignorado. Ahora parece que está perdiendo la guerra, pero eso no está tan claro. Lamentablemente, no creo que Putin tenga ya otro remedio que terminar lo que ha empezado. Se le ha provocado constantemente".

Los observadores que deberían ser independientes, las instituciones, están vendidos al poder

¿Justifica esa presunta provocación la 'operación militar especial' que ha lanzado Rusia? "No, pero la violencia es una de las consecuencias de la intimidación. A Putin no le gusta que una organización que básicamente se montó contra Rusia, con potencias nucleares, esté a unos kilómetros de Moscú. ¿Es raro? No le gusta que se muevan tropas en sus fronteras. Ni que se prohíba el ruso en Ucrania. Hace menos de un mes, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Jens Stolterberg, secretario general de la OTAN, dijo: 'El señor Putin quiere menos OTAN. Pues le diré algo: tendrá más OTAN'. ¿Eso no es una provocación? Imagínese que alguien amenace así a Estados Unidos. ¡Uy!", se lamenta De Zayas.

Zelenski. "El avance ruso es lento y eso da ciertas esperanzas, pero no significa que Ucrania vaya a poder defenderse a largo plazo. Creo que en poco tiempo caerá Járkov, y después Kiev. Si yo fuera Zelinski, ahorraría a mi pueblo este terrible sufrimiento. Yo habría declarado Ucrania neutral, lo que le hubiera permitido mantener relaciones con las dos partes implicadas, pero creo que el presidente se ha dejado utilizar como un peón de los americanos. Y ya sabe que los norteamericanos estamos dispuestos a pelear contra Rusia hasta el último ucraniano. La posición de mi país es ideal: sufren los rusos y los ucranianos, pero Estados Unidos se erige como el defensor del derecho internacional. Repito: pase lo que pase, siempre somos los buenos".

Alfred de Zayas (1947) nació en La Habana, pero su pasaporte dice que es ciudadano de Estados Unidos. Creció en Chicago y se formó como abogado e historiador en Harvard, justo antes de marchar a Gottinga, Alemania, para doctorarse en Historia con una beca Fulbright.

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