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Bruselas y el Brexit sin su arquitecto: "Boris Johnson está cada vez más cerca de su salida"
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Entrevista a Inmaculada Rodríguez Piñero

Bruselas y el Brexit sin su arquitecto: "Boris Johnson está cada vez más cerca de su salida"

Con su llegada a la presidencia del Parlamento Europeo, la familia socialdemócrata se queda sin cabeza visible en el liderazgo de las tres grandes instituciones comunitarias

Foto: Inmaculada Rodríguez-Piñero.
Inmaculada Rodríguez-Piñero.

La eurodiputada socialista Inmaculada Rodríguez Piñero (1958, España) analiza con entrevista a El Confidencial el futuro de las relaciones con Reino Unido si Boris Johnson se ve obligado a dejar Downing Street y la polémica en torno a los postulados antiabortistas de la nueva presidenta de la Eurocámara, la maltesa Roberta Metsola. Con su llegada a la presidencia del Parlamento Europeo, la familia socialdemócrata se queda sin 'cabeza' visible en el liderazgo de las tres grandes instituciones comunitarias, Parlamento, Comisión y Consejo. Además, pasa revista a los encontronazos con el Partido Popular sobre la gestión y reparto de los fondos europeos.

[Si quieres leer la serie de entrevistas a eurodiputados sobre los temas clave que enfrenta la UE, pincha aquí]

PREGUNTA. Roberta Metsola se ha convertido esta semana en la presidenta del Parlamento Europeo con los votos de su familia, los Socialdemócratas. ¿Por qué no presentaron ustedes candidato?

RESPUESTA. Todo tiene su origen en el inicio de la legislatura, cuando hubo un acuerdo sobre un reparto institucional y en el que se acordó que la presidencia del Consejo iría a Renovar Europa, la de la Comisión para los Populares y el Parlamento se dividía en dos periodos, como es la tradición. El acuerdo se tiene que cumplir o debe haber una posibilidad de acuerdo alternativo. No la había. Y, por tanto, lo que procede es cumplir con el acuerdo existente, que marca que le toca al PPE. Es a ellos a quien le corresponde elegir a su candidato. Nosotros no hubiésemos aceptado jamás que otro grupo político nos impusiera un candidato. Y el tiempo ha demostrado que nuestro querido compañero, ahora fallecido, David Sassoli fue la persona adecuada.

La nueva presidenta tiene ahora un periodo de dos años y medio para demostrar y responder a los compromisos que ha adquirido. Hay que subrayar que en ningún momento ha habido una carta en blanco. Hay compromisos acordados.

Foto: Roberta Metsola, nueva presidenta del Parlamento Europeo. (EFE/Julien Warnard)

P. ¿Qué ganan ustedes? ¿Qué garantías han acordado?

R. El conjunto de un acuerdo programático, en el que hay medidas concretas sobre nuestras prioridades. El acuerdo es a tres, pero las líneas fundamentales para nosotros están. En materia de valores, en preservar los derechos fundamentales y luchar por el Estado de Derecho, que la presidenta Metsola lo ha hecho desde el minuto uno. En materia de salud es muy importante que los populares se hayan unido y respalden la Unión Europea de Salud. Es muy importante. En materia económica, es fundamental transformar las reglas fiscales. Hemos visto el gravísimo error de la anterior crisis, que mantuvo las reglas fiscales, lo que iba en contra de la necesidad de la ciudadanía. Los ciudadanos estaban al servicio de las reglas fiscales. Y no al revés. Es necesario una reforma que permita mantener e impulsar la inversión pública y mantener la inversión privada para que Europa recupere el gal tecnológico que ha perdido y vuelva a tener la capacidad de ser más competitiva, productiva e innovadora.
También muy importante, y que ha sido objetivo de debate, es el respeto a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La presidenta ya no es una persona que pertenece a un grupo político, sino que representa a una institución. Y, por tanto, los ciudadanos tienen que tener claro que esto es parte de un proceso democrático. Un proceso muy complicado de votos para que la institución quede representada por todos los grupos políticos. Y la presidenta tiene que representar a todos ellos y solo puede defender las resoluciones aprobadas por esta cámara.

P. Metsola se ha escudado, precisamente, en el hecho de que defenderá la voz de la mayoría. Sin embargo, su aterrizaje en la institución más democrática de la UE llega en un momento complicado para las mujeres en países como Polonia. Algunos apuntan que va en contra del legado de Simone Veil. ¿Se puede permitir la UE contar con una presidenta de la Eurocámara claramente antiabortista?

R. El Parlamento Europeo es el templo de la democracia. Y la democracia está en ejercer la representación que ostentas en función de los votos. Y los votos hablan claro: presidir el Parlamento significa defender las resoluciones apoyadas por la mayoría. Ahora, la presidenta no volverá a la tribuna a defender un dossier o una regulación. Es una figura que representa a la máxima institución democrática europea. Y, por tanto, quedan al margen sus opciones ideológicas. Aquí hemos tenido presidentes hombres antiabortistas y nadie provocó el debate que se ha producido ahora.

Y si hay algo donde se identifica el Partido Socialdemócrata es por su defensa de la igualdad de género y los derechos de las mujeres. Tienen derecho a elegir qué quieren hacer con su cuerpo. Una de las vicepresidentas que hemos puesto es la presidenta de la comisión de Igualdad. Las mujeres pueden estar tranquilas, este Parlamento seguirá defendiéndolas. Y los socialdemócratas las apoyarán hasta el final. Siempre.

Foto: Varias mujeres acuden en 2017 a una manifestación en el primer aniversario del 'Black Protest' contra los planes para cambiar las leyes del aborto. (Reuters)

P. ¿Entiende las críticas que les afean no haber alzado a una candidata conservadora y no a una de las progresistas (Alice Bah Kuhnker de Los Verdes o Sira Rego de Izquierda Unitaria), esta última miembro de su Gobierno de coalición?

R. No, en absoluto. Porque la esencia de la democracia son los consensos. Desde el minuto uno, en el Parlamento Europeo no ha habido ningún grupo con mayoría absoluta. Se ha avanzado a lo largo de la historia gracias a los consensos. Nos hubiera encantado que Verdes e Izquierda se hubiesen sumado, que tampoco lo hicieron cuando el presidente Sassoli. Ahora le alaban, pero entonces no lo apoyaron. Ahora tenían una oportunidad de darse cuenta del error que cometieron en su momento. Tienen todo el derecho a tomar sus decisiones, faltaría más. Pero no pueden decir que esto no es progresista. Lo que no es progresista es unirse a un consenso donde estamos la mayoría. Esto permite que sea mucho más plural. Y hay que recordar que las vicepresidencias de Los Verdes y de la Izquierda han salido gracias al apoyo socialdemócrata.

P. Le voy a leer un tuit que ha causado revuelo. Es de Javier Solana, una de las voces de referencia en asuntos europeos. Ha dicho: "Ni el Consejo, ni la Comisión, ni el Parlamento están en manos socialistas. En algún momento las cartas no se jugaron bien". La socialdemocracia ha recuperado capitales como Berlín, el hecho de que no lidere ninguna de las instituciones comunitarias, ¿da la razón a Solana?

R. Creo que no es justo porque Solana sabe muy bien que cuando se hizo la negociación al inicio de la legislatura, la socialdemocracia no tenía los Gobiernos que tiene ahora. Afortunadamente hemos crecido y nos hemos fortalecido durante estos dos años. Y vuelvo al inicio, los acuerdos están para cumplirlos. Y no es posible modificar esa situación. Aunque sí que es cierto que no parece razonable que habiéndose pronunciado los votantes en ciertos Estados, los socialdemócratas tengamos tan poca representación. Pero esto lleva a la conclusión de necesidad de una modificación de las normas. Si el Parlamento decide que a mitad de legislatura debe haber una nueva negociación, se debería hacer lo mismo en la Comisión y en el Consejo. No se pueden cambiar las reglas de juego en mitad de la partida, pero para la próxima partida hay que repensar y dar flexibilidad a la representación de las instituciones para que reflejen los cambios que se producen cada cinco años. No vamos a hacerlo anualmente, eso sería una inestabilidad absoluta, pero a mitad de legislatura es razonable. Y a día de hoy sería más equilibrado.

P. Mencionaba las reglas fiscales, llamado a ser el gran debate de los próximos meses aquí en la UE. España está alineado con Francia o Italia, pero más dura es la línea alemana. Scholz acaba de visitar Madrid. ¿Podemos contar con un aliado en Berlín en esta materia?

R. Scholz apoya una reforma de las reglas fiscales para darles más flexibilidad porque como decía, deben estar al servicio de las necesidades de los ciudadanos. Y eso quiere decir que en un momento en el que se necesita gran inversión en políticas sociales, sanitarias o tecnológicas y combatir la desigualdad y la pobreza, necesitas más recursos. Pero Scholz es fruto de una coalición. Y en ella están los liberales, que tienen una posición diferente. Pero hay que dar tiempo a esa coalición que acaba de empezar a andar para que se estabilice. A que se cree confianza mutua entre las partes. Y soy optimista. Hace dos años y medio nadie nos iba a decir que tendríamos un plan de recuperación y una deuda pública cofinanciada por todos o unos impuestos a las grandes sociedades que acaben con los paraísos fiscales. Avanzamos.

P. Hablaba de ese fondo de recuperación. España ha sido el primer país de la UE en recibir la primera remesa, pero hay un debate en marcha en la política española sobre su gestión y reparto.

R. Es inaudito. En ningún Estado miembro existe un grupo político de la oposición que tenga ese comportamiento en contra de los intereses de su país. No olvidemos que con esto, lo que demuestra el PP español es que está en contra de los españoles. En Bruselas, a la que reconocen como lo que es: una institución seria y rigurosa, han puesto de ejemplo a España. La Comisión ha dado una bofetada al PP porque le ha dicho que no hay ninguna causa para pensar que exista un reparto de los fondos que vulnere el acuerdo. No tienen razón, tienen sinrazón adoptando una posición con la que piensan que podrán gobernar. Pero yo confío en los españoles. ¿Cómo se puede confiar en un partido que antepone sus intereses a los de tu país? Es una barbaridad. No existe comparativa en ningún país europeo. Solo Trump se parece.

Foto: El canciller alemán, Olaf Scholz, saluda al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. (EFE/Mariscal)

P. Le pregunto ahora por un tema completamente diferente. Es usted miembro de la comisión para las relaciones con el Reino Unido. El Brexit ya no abre portadas. ¿Pero hacia dónde va la relación, con ese protocolo de Irlanda que pende de un hilo y con un Boris Johnson en caída libre?

R. La situación actual lo que genera es una falta de confianza entre las partes. Y la clave es ahora recuperar esa confianza. Pero, ¿cómo se hace? Diálogo, diálogo y diálogo. El Reino Unido tiene que ser consciente de que hay un acuerdo firmado. Y vuelvo a lo mismo: los acuerdos están para cumplirlos, no para modificarlos. Para cambiarlos solo hay una vía: hablar con todos. Es fundamental para ambos que tengamos una relación como lo que somos: amigos y vecinos. La transitoriedad de un gobierno y de un primer ministro no puede llevar a romper esa situación. Boris Johnson está cada vez más cerca de su salida. Si viene una persona más seria, que cumple su palabra y busca consensos, será positivo. El escenario, necesariamente, debe ir a mejor.

La eurodiputada socialista Inmaculada Rodríguez Piñero (1958, España) analiza con entrevista a El Confidencial el futuro de las relaciones con Reino Unido si Boris Johnson se ve obligado a dejar Downing Street y la polémica en torno a los postulados antiabortistas de la nueva presidenta de la Eurocámara, la maltesa Roberta Metsola. Con su llegada a la presidencia del Parlamento Europeo, la familia socialdemócrata se queda sin 'cabeza' visible en el liderazgo de las tres grandes instituciones comunitarias, Parlamento, Comisión y Consejo. Además, pasa revista a los encontronazos con el Partido Popular sobre la gestión y reparto de los fondos europeos.

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