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Más casos, ¿relajar restricciones? "Si hay un país que puede cambiar de estrategia, es Portugal"
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Pico de confinados

Más casos, ¿relajar restricciones? "Si hay un país que puede cambiar de estrategia, es Portugal"

A pesar de llevar una semana registrando máximos históricos de covid-19, algunos expertos portugueses sugieren que es momento de acortar los periodos de aislamiento y redirigir recursos a otras enfermedades

Foto: Un hombre con mascarilla, entre los vagones de un tranvía en Portugal. (Reuters/Pedro Nunes)
Un hombre con mascarilla, entre los vagones de un tranvía en Portugal. (Reuters/Pedro Nunes)

En su tradicional mensaje de Nochevieja, el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, reiteró una idea a todos sus compatriotas: este es el año en que Portugal tiene que “pasar página” en la pandemia de covid-19. “Estamos encaminados, pero aún falta el final del final. De enero a marzo viviremos meses cruciales”, agregó.

En efecto, se trata de meses decisivos. Las autoridades sanitarias lusas estiman que el pico de nuevos contagios de covid-19 seguirá creciendo hasta llegar a 37.000 casos diarios en enero, y que el número de portugueses confinados por haber estado en contacto con casos positivos o por ser portadores podría llegar hasta 600.000 personas, el 6% de la población del país. Los números pueden parecer sombríos, pero los expertos se muestran optimistas. Coinciden en que Portugal reúne todas las condiciones para ser uno de los primeros países del mundo en implementar un “cambio de enfoque” ante el covid-19 y, muy especialmente, ante la variante ómicron.

Foto: Un trabajador sanitario israelí enseña un vial de vacunación en Tel Aviv. (Reuters/Ammar Awad)

La semana pasada, uno de los asesores del Área de Salud de la Cámara Municipal de Lisboa, Pedro Simas, reflejó a viva voz el debate que muchos países están ahora trayendo de nuevo a la mesa. ¿Es el momento de relajar restricciones, disminuir cuarentenas e incluso "dejar al virus diseminarse", en palabras del asesor portugués? ¿Y está Portugal, como también ha sostenido Simas, entre los países mejor "posicionados para cambiar de estrategia" con el coronavirus? Las palabras de Simas han provocado en tierras lusas un acalorado debate y hasta un pedido de explicaciones por parte del Partido Socialista (en el Gobierno) al municipio lisboeta (presidido por el centro derecha), pero la idea empieza a permear.

Factor ómicron

Para Bernardo Gomes, médico y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oporto, Portugal presenta tres condiciones que le darían margen para implementar nuevos enfoques ante el covid-19: altos índices de vacunación (89% de la población con pauta completa), una gran obediencia cívica y una constante realización de test para detectar el covid.

“Los portugueses confían mucho en la salud pública. Nuestra tasa de vacunados está entre las mayores del mundo. Hay además una alta adhesión a las medidas no farmacológicas, como el uso de mascarillas en espacios cerrados y abiertos. Y la obligatoriedad de presentar un test negativo para acceder a restaurantes o cines, impuesta antes de Navidad, ayudó a prevenir nuevos contagios”, afirma Gomes a El Confidencial.

placeholder Una trabajadora vestida de Santa Calus entretiene a niños que van a ser vacunados en Lisboa. (Reuters/Pedro Nunes)
Una trabajadora vestida de Santa Calus entretiene a niños que van a ser vacunados en Lisboa. (Reuters/Pedro Nunes)

A estos se les suma un cuarto factor apuntado por el microbiologista Carlos Cortes: la llegada de la variante ómicron en noviembre de 2021, caracterizada por tener una mayor transmisibilidad y —al menos según los datos preliminares ofrecidos por Sudáfrica— menor gravedad sintomática, trajo un aumento exponencial en los contagios, pero no así de ingresos en los hospitales.

De acuerdo a Cortes, quien es además director del Servicio de Patología Clínica del Hospital Médio Tejo, “el impacto de esta variante sobre las personas, desde un punto de vista sintomático, ha sido bastante leve. Actualmente, ómicron representa más del 90% de los infectados en Portugal, pero en mi hospital solo hemos tenido un caso de ingreso por causa de esta variante, y aun así el paciente tuvo una rápida recuperación”.

Los datos de la Dirección General de Salud portuguesa (DGS) corroboran la apreciación de Cortes. Si el 1 de enero de 2020 Portugal registró 7.000 nuevos casos y contaba cerca de 3.000 personas ingresadas en hospitales, este 1 de enero registraba 23.000 nuevos casos, pero apenas 1.165 personas ingresadas. “Esta es otra pandemia, una en la que hay cada vez más portadores del virus, en lugar de enfermos”, resume Cortes, por lo que —afirma— hay espacio para proponer un cambio de enfoque.

¿Dejar al virus diseminarse?

Aunque la idea de dejar al virus diseminarse sigue siendo considerada arriesgada, los expertos sí coinciden en que en Portugal es seguro repensar la duración del periodo de cuarentenas preventivas, y exigirlas solo para personas con comorbilidades. Paralelamente, los médicos piden comenzar a “redireccionar” los recursos para tratar a los enfermos postergados por el covid-19.

“Estamos ocupando a muchos de nuestros profesionales en el rastreo de casos, tal como se hizo en el inicio de la pandemia. En el inicio, eso era importante porque un paciente contagiado significaba, potencialmente, un paciente internado en cuidados intensivos. En este momento, sabemos que no es así”, asevera Cortes, quien añade que hay que concentrar esfuerzos en quienes “no han asistido como debían a hospitales y consultas médicas. Enfermos cardiovasculares, diabéticos y pacientes oncológicos que no han sido detectados a tiempo, son ellos los que en este momento están comenzando a sobrecargar los servicios de urgencia”.

Foto: Panel de vuelos en el aeropuerto de San Francisco. (EFE/John G. Mabanglo)

Para Gomes, aunque aún se debe esperar para ver cuál será el impacto real de la variante ómicron en Portugal, ya es posible reenfocar la estrategia anticovid en dos aspectos: reducción del periodo de aislamiento y repensar su número.

Este último punto no es menor. Según las estimaciones del matemático Óscar Felgueiras, uno de los consejeros técnicos del Gobierno, el elevado número de contagios y las actuales medidas de contención lusas aislamiento preventivo de 10 días para pacientes de covid-19 y para sus 'contactos estrechos'— podrían llevar a que durante este mes se registren 600.000 personas en confinamiento. Un cálculo que se queda corto en comparación al hecho por el Instituto de Salud Pública de la Universidad de Oporto y publicado por el diario 'Expresso', que estimó en 800.000 los posibles confinados. Es decir, el 8% de la población portuguesa. Algo que para los especialistas no se corresponde con el actual estado de la pandemia ni el menor periodo de incubación que presenta ómicron.

“Tenemos que pensar si vale la pena aislar preventivamente a tantas personas, y durante cuánto tiempo. Reconsiderar estas nociones, cuidando que el impacto hospitalario sea el adecuado, y procurando no afectar a la sociedad en general”, asevera Gomes.

Elecciones a final de mes

En esta línea de limitación de las cuarentenas, una medida que ya han tomado países como Estados Unidos, Reino Unido o la propia España, el pasado 30 de diciembre la DGS anunció que se reducirá el periodo de aislamiento preventivo para contactos de riesgo y para portadores asintomáticos de 10 a siete días, pero de acuerdo al doctor Cortes, la medida aún no ha sido puesta en práctica. Aunque el especialista aún espera que el Gobierno elabore directrices para retomar el tratamiento de otras enfermedades, sí celebra este esfuerzo por aliviar el impacto social de los confinamientos. “Yo soy un médico, y me ocupo de qué es lo mejor para las personas desde un punto de vista de la salud. Pero esta medida es bienvenida. Además de ayudar a la economía, es también una que respeta lo que dice la ciencia”, concluye.

Este verano, Portugal llegó a recuperar los niveles de empleo que tenía antes de la llegada del covid-19, sumando incluso más de 36.000 empleados frente al segundo trimestre de 2019. Una buena noticia que todavía no ha sido opacada por los aumentos de contagios en las últimas dos semanas de 2021. El Gobierno ya anunció que los primeros 10 días de enero serán de “recogimiento” y teletrabajo obligatorio, pero aún falta saber si estas medidas afectarán al empleo durante el invierno. Todo esto, a las puertas de las elecciones legislativas agendadas para este 30 de enero, que elegirán nuevo Ejecutivo.

Por ahora, el próximo desafío portugués es evitar otro alto porcentaje de abstención en sus elecciones legislativas de este 30 de enero. En las últimas elecciones presidenciales de enero de 2021, el 60,7% de los portugueses no llegó a emitir su voto. Para enfrentar este escenario, las autoridades locales han anunciado que reforzarán los mecanismos de voto anticipado y de recogida de votos a domicilio.

En su tradicional mensaje de Nochevieja, el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, reiteró una idea a todos sus compatriotas: este es el año en que Portugal tiene que “pasar página” en la pandemia de covid-19. “Estamos encaminados, pero aún falta el final del final. De enero a marzo viviremos meses cruciales”, agregó.

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