La primera ministra de Suecia renuncia al cargo ocho horas después de su investidura
  1. Mundo
  2. Europa
La primera (y última) mujer en el cargo

La primera ministra de Suecia renuncia al cargo ocho horas después de su investidura

El nombramiento de Andersson constituía un hito histórico por ser la primera mujer en acceder al cargo, pero el nuevo gobierno sueco ha caído en un tiempo récord

Foto: La ex primera ministra sueca, Magadalena Andersson. (Reuters/Erik Simander)(
La ex primera ministra sueca, Magadalena Andersson. (Reuters/Erik Simander)(

Menos de ocho horas después de hacer historia como la primera mujer en convertirse en primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson ha dimitido del cargo. La renuncia llega tras la derrota parlamentaria de los presupuestos presentados por el Gobierno de coalición en minoría liderada por los socialdemócratas, y la posterior aprobación de los presupuestos de la oposición. Los Verdes anunciaron inmediatamente su salida del acuerdo de coalición, lo que a su vez forzó la renuncia de Andersson.

"Un gobierno de coalición debe dimitir si un partido decide abandonar el gobierno", ha afirmado Andersson tras dimitir. Los Verdes, el socio minoritario de la coalición que había apoyado el nombramiento de Andersson por la mañana, anunciaron su adiós al gobierno sueco después de que el parlamento aprobara un presupuesto presentado por la oposición y negociado junto al partido de ultraderecha Demócratas de Suecia. "No quiero dirigir un gobierno en el que pueda haber motivos para cuestionar su legitimidad", ha añadido la ya ex primer ministra.

La crisis comenzó después de que el Partido de Centro retirara su apoyo a los presupuestos presentados por el gobierno. La rápida reacción de la oposición puso a Andersson ante la tesitura de gobernar con unos presupuestos que incluían a los Demócratas de Suecia y reducían sustancialmente las partidas destinadas a reformas sociales y ecológicas en favor de una reducción de impuestos. En lugar de renunciar, la ex primer ministra se mostró dispuesta a gobernar con las cuentas de la oposición, lo que provocó que los Verdes retiraran su apoyo a Andersson. No obstante, el partido ecologista se ha mostrado dispuesto a volver a gobernar con los socialdemócratas si logran adoptar un nuevo marco presupuestario que no incluya a la extrema derecha. "Queremos poder mirar a nuestros votantes a los ojos", explicó el portavoz verde Per Bolund.

Las reglas para la aprobación del presupuesto y el nombramiento de un primer ministro son diferentes en Suecia. En una votación presupuestaria, gana la propuesta con más votos a favor, independientemente de que alcance o no la mayoría. A la hora de elegir al líder del Ejecutivo, el candidato que se presenta es ratificado mientras la mayoría del Parlamento no vote en su contra. El ‘Riksdag’ sueco cuenta con 349 escaños. De entre ellos, solo 117 legisladores habían votado a favor de Andersson, mientras que 174 rechazaron su nombramiento, 57 se abstuvieron y un legislador estuvo ausente.

Su nombramiento supuso un —breve— hito para Suecia, un país considerado como uno de los países más progresistas de Europa en materia de igualdad de género, pero que en toda su historia no había contado con una mujer al frente del Ejecutivo.

Suecia