El 'juego de tronos' de Rumanía que amenaza al Gobierno en el peor momento posible
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El 'juego de tronos' de Rumanía que amenaza al Gobierno en el peor momento posible

Una serie de traiciones internas y alianzas inesperadas amenazan con tumbar el Gobierno del primer ministro de Rumanía Florin Citu en un momento clave para el país

placeholder Foto: El primer ministro rumano, Florin Citu (c). (EFE)
El primer ministro rumano, Florin Citu (c). (EFE)

Cuando el pasado mes de diciembre los dos grandes partidos de centro liberal formaron Gobierno en Rumanía, muchos pronosticaron —esperanzados— cuatro años de estabilidad y reformas que permitirían acercar al país a los anhelados estándares del resto de Europa. Menos de nueve meses después, Rumanía está sumida en una crisis política que ya ha hecho saltar por los aires esta coalición y que puede acabar sepultando al Ejecutivo número 33 desde la caída del comunismo hace 32 años. Eso siempre que prospere la moción de censura presentada este jueves en el Parlamento.

La chispa que encendió la hoguera está relacionada con la guerra fratricida que se vive en el seno de la principal formación de Gobierno, el Partido Nacional Liberal (PNL), de centro-derecha, que el próximo 25 de septiembre elige a su líder entre el primer ministro, Florin Citu, y su antecesor en el cargo y actual presidente del PNL, Ludovic Orban.

Foto: Centro de vacunación en Rumanía. (Reuters)

El culebrón comenzó el 1 de septiembre, cuando Citu impuso la aprobación de un paquete de 10.000 millones de euros para las administraciones locales pese a la oposición de sus socios minoritarios de USR-PLUS (al igual que Ciudadanos, parte del grupo liberal Renew Europe en el Parlamento Europeo). Según los líderes de este partido, el plan —que fue finalmente adoptado— es una maniobra de Citu para comprar el apoyo de los alcaldes de su partido, de cara al congreso en el que aspira a hacerse con el control del PNL.

El conflicto desembocó en el cese ese mismo día del ministro de Justicia, Stelian Ion, de USR-PLUS. Además de haber vetado la inyección de dinero, Ion ultimaba la presentación de una lista de candidatos a fiscales para la que no había consultado al presidente de Rumanía, Klaus Iohannis. Pese a estar obligado constitucionalmente a ser neutral, como jefe del Estado, Iohannis ejerce a menudo de líder 'de facto' del centro-derecha rumano.

Dos días después de la destitución de Ion, USR-PLUS presentó, junto a los populistas de derecha de la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), una moción de censura contra el Gobierno de Citu, del que dimitieron en bloque los cinco ministros de USR-PLUS el 6 de septiembre.

Foto: Ludovic Orban. (Reuters)

Traición desde dentro

Después de varios intentos por parte de diputados centroderechistas leales a Citu de posponer hasta después del congreso del PNL la presentación en el Parlamento de la moción de censura que puede tumbar a su jefe, esta acabó abriéndose paso gracias a un aliado inesperado: el propio líder del PNL, Ludovic Orban.

En calidad de presidente de la Cámara de Diputados, y consciente de que Citu hubiera perdido buena parte de sus opciones de arrebatarle su liderazgo del PNL si llega al congreso del partido sin ser primer ministro, Orban apeló a sus obligaciones constitucionales y se negó a maniobrar para retrasar la moción, como se le exigía desde el Palacio Victoria (sede del Gobierno).

La moción de censura del primer ministro ha sido facilitada por el líder de su propio partido

Pero el primer ministro no se quedó de brazos cruzados, impugnando ante el Tribunal Constitucional la decisión de Orban de dar curso a la moción, que se leyó el jueves ante las dos Cámaras reunidas del Parlamento, pero no se votará hasta que se resuelva el recurso del Gobierno. En un nuevo giro de este particular 'Juego de tronos' rumano, los diputados leales a Citu han contado con su propio apoyo inesperado para lograr retrasar la moción: el de la principal formación opositora, el Partido Social Demócrata (PSD), que gana popularidad en las encuestas ante el desgaste de un Gobierno en crisis y que no tiene prisa por forzar situaciones que le obliguen a asumir responsabilidades.

Un primer ministro ante el precipicio

Pese a haberse asegurado que llegará al congreso del partido como primer ministro, Citu ha visto mermada su posición dentro del partido. Fuentes del PNL consultadas por El Confidencial hablan del malestar generalizado que la agresividad con la que se ha empleado el líder del Gobierno durante la crisis ha causado entre los cuadros intermedios del partido, lo que podría llevar a algunos de ellos a reconsiderar su apoyo a un político que consideran “inmaduro”.

Hasta que estallara la crisis, Citu era considerado el favorito en el congreso del partido y tenía asegurada, al menos a medio plazo, la posición del primer ministro. La situación ha cambiado ahora para el jefe del Ejecutivo, que depende de los jueces y de la benevolencia de la oposición para seguir en el cargo. USR-PLUS y sus ahora aliados de AUR —un partido que se declara “antisistema”, tachado de “neofascista” por sus críticos y al que en su día repudió también la alianza centrista— suman 123 escaños de los 465 de los que se componen las dos Cámaras legislativas rumanas. Si se acaba votando la moción, la balanza la inclinarán los 157 diputados del PSD, que es la formación más representada en ambas Cámaras.

Foto: El castillo promete jeringuillas en lugar de colmillos a los visitantes. (Facebook)

Pese a haber prometido que apoyaría la moción contra el Gobierno de USR-PLUS, el PSD parece haber dado marcha atrás, al cooperar sus diputados con los parlamentarios de centroderecha leales a Citu que han forzado el aplazamiento de la moción. Contra lo que sugiere la lógica, el principal partido de la oposición está cómodo en la actual coyuntura, y podría no votar a favor de la caída del Gobierno. Con apenas un tercio de los adultos vacunados, Rumanía se enfrenta a una cuarta ola de covid que podría colapsar su precario sistema de salud pública y obligar al Gobierno a adoptar nuevas restricciones.

Por si fuera poco, la subida de los precios de la energía y las materias primas empiezan a hacer mella en la población del que es, junto a Bulgaria, el país más pobre de la Unión Europea. El Ejecutivo rumano, además, está obligado a apretarse el cinturón para reducir los altos niveles de déficit público, heredados por el centro-derecha de los años de constantes subidas de sueldos públicos y pensiones del último Gobierno socialdemócrata (2017-2019) y acuciados por la parálisis económica del primer año de pandemia.

Dejar que el centro-derecha siga desgastándose en el poder podría convenirle al PSD, que ya lidera las encuestas a una distancia creciente de un PNL que no ha parado de caer desde que formara Gobierno con USR-PLUS tras los comicios legislativos del 6 de diciembre de 2020.

Foto: Dacian Ciolos, líder de Renovar Europa en el Parlamento Europeo. (Fotografía cedida)

Una crisis de partido de consecuencias nacionales

Más allá de los efectos que la ruptura de la coalición de Gobierno tenga en sus responsables, la situación ya ha paralizado muchas de las reformas urgentes que el Ejecutivo se había comprometido a hacer. En un comunicado emitido el 7 de septiembre, la agencia de calificación Fitch advertía de que “el colapso de la coalición de Gobierno en Rumanía podría afectar a los esfuerzos de consolidación fiscal” en una economía en la que los déficits gemelos no han dejado de expandirse desde 2017.

Sobre los posibles desenlaces de la crisis, la agencia de calificación expresó dudas en torno a la voluntad y la capacidad de un Gobierno minoritario —y vulnerable, por lo tanto, a presiones externas— para acometer las reformas judiciales, del sistema de salud y de sueldos públicos y pensiones. A juicio de los analistas de Fitch, el aplazamiento 'sine die' de estas reformas vitales para la viabilidad del Estado rumano “podría retrasar más la aprobación del Plan de Resiliencia y Recuperación por parte de la Comisión Europea”, que el Gobierno esperaba para mediados finales de septiembre y debe contribuir de manera decisiva a espolear el crecimiento económico y quitar presión a las arcas públicas.

“Nunca antes en la historia poscomunista de Rumanía una crisis interna de un partido había afectado tanto al ciudadano común”, ha dicho el analista político Niels Schnecker sobre este ‘Juego de tronos’ que amenaza con adelantar el largo invierno para millones de ciudadanos rumanos.

Moción de censura Rumanía Corrupción