Amnistía histórica en Irlanda del Norte: IRA y ejército dejarán de ser perseguidos por sus crímenes
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Causa rechazo entre los norirlandeses

Amnistía histórica en Irlanda del Norte: IRA y ejército dejarán de ser perseguidos por sus crímenes

Más de 3.500 personas murieron en el sangriento conflicto entre católicos y protestantes entre los 80 y 90. El Gobierno insiste en que es el único modo de dejar atrás el pasado.

placeholder Foto: Celebraciones unionistas en Belfast. (Reuters)
Celebraciones unionistas en Belfast. (Reuters)

Nunca es fácil lidiar con el legado de un sangriento conflicto que ha marcado la historia de un país. De ahí que la decisión anunciada este miércoles por Downing Street sea una de las más importantes de las últimas décadas. El Gobierno de Boris Johnson ha decidido impulsar una legislación que planteará un plazo para que prescriban los crímenes cometidos “por todas las partes” durante los llamados `Troubles´, el largo enfrentamiento que mantuvieron católicos y protestantes en Irlanda del Norte entre 1968 y 1998. Los primeros querían unirse a la República de Irlanda. Los segundos, permanecer como parte del Reino Unido. Más de 3.500 personas perdieron la vida en una provincia cuya población actual no llega a los dos millones de habitantes. Todos se conocen.

La clave de la legislación que el Ejecutivo presentará en otoño en la Cámara de los Comunes es esta: “para todas las partes”. En definitiva, los crímenes prescribirán tanto para los miembros del IRA como del Ejército británico. Los cinco principales partidos de Irlanda del Norte, la oposición laborista, así como las autoridades irlandesas y las distintas asociaciones de víctimas se muestran en contra. Los críticos lo califican como “amnistía encubierta”. El anuncio coincide además con la gran tensión política que se vive en Belfast como consecuencia de los nuevos controles aduaneros post Brexit.

Foto: Una mujer camina frente a un mural de apoyo a los paramilitares unionistas en Belfast. (Foto: Reuters)

El Gobierno defiende que es un “asunto delicado y complejo”, pero considera que la normativa, inspirada en la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica posterior al apartheid, es “la mejor y única manera” de zanjar el legado de crímenes no resueltos del conflicto, que concluyó con la firma de los Acuerdos del Viernes Santo, del 10 de abril de 1998.

Según los planes del Ejecutivo, ya no habrá enjuiciamientos por delitos cometidos antes del acuerdo o poco después. La llamada “Legacy Investigation Branch” —un equipo especial creado en enero de 2015 dentro del Servicio de Policía de Irlanda— estaba investigando a día de hoy 1.127 casos relacionados con 1.419 muertes relacionadas con los `Troubles´. Pero ahora cesará su trabajo y retirará los casos. Estos incluyen 289 muertes atribuidas a militares; 291 muertes atribuidas a loyalistas (partidarios de unión con Reino Unido); 585 muertes atribuidas a republicanos; 51 a policías, 69 con atribución desconocida y 134 muertes no relacionadas con el terrorismo.

Foto: Un autobús arde en las protestas de Belfast, en Irlanda del Norte. (Reuters)

Las investigaciones que ya están en los tribunales continuarán, incluido el juicio previsto para octubre de Dennis Hutchings, de 80 años, por la muerte de John Pat Cunningham hace casi 50 años. Actualmente, hay alrededor de 36 investigaciones en curso. Muchas de ellas, relacionadas con asesinatos cometidos por el ejército y la Policía. Paralelamente, hay más de 1.000 demandas civiles presentadas contra el ministerio de Defensa y otras agencias estatales. El ministro británico para Irlanda del Norte, Brandon Lewis, anunció en la Cámara de los Comunes que la nueva legislación creará también un organismo independiente que se dedicará a buscar información sobre el conflicto y ayudará a las familias de las víctimas a “descubrir” la verdad de lo sucedido. Asimismo, se impulsará una iniciativa de “historia oral”, para recoger los testimonios de los afectados.

Lewis reconoció que la idea de una amnistía para todos los presuntos responsables de crímenes “será difícil de aceptar” para las familias de las víctimas, pero insistió en que es el único modo de dejar atrás el pasado, pues es claro que el actual sistema de procesamiento de casos y denuncias “no está funcionando”. En los últimos años, ha habido importantes problemas con juicios sobre diferentes casos de gran protagonismo. El pasado mes de mayo, sin ir más lejos, dos exparacaidistas del ejército británico fueron absueltos del asesinato en 1972 del oficial del IRA Joe McCann después de que su juicio fracasara debido a la inadmisibilidad de las pruebas de la acusación.

Foto: Gavin Esler.

El asunto del legado de los `Troubles´ no es solo delicado para la sociedad, sino que siempre ha sido una cuestión que ha generado grandes divisiones dentro del propio Partido Conservador. Durante años, un importante sector de las filas `tories´ ha exigido lo que llaman “el fin de caza de brujas” para los militares que estuvieron en Irlanda del Norte. Defienden que ver pasar por tribunales a veteranos ya ancianos por crímenes cometidos hace 50 años sería un espectáculo bochornoso.

Sin embargo, durante el mandato de Theresa May los ministros se negaron a la amnistía. Defendían que el Ejército debe estar sujeto a estándares morales y legales más altos que los paramilitares y terroristas para los que habían sido mandados contener. Además, eso implicaba también que el Gobierno eximiera de responsabilidades al IRA. Y eso es algo a lo que muchos no estaban dispuestos. Con todo, bajo el mandato de Johnson —con el que los conservadores tienen un aplastante mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes— se ha decidido dar un paso histórico.

Y como era de esperar, no todos están contentos. Algunos diputados conservadores, como Mark Francois, han criticado que la legislación no se apruebe hasta el próximo año, lo que todavía deja en vilo a la espera de posibles consecuencias por sus actos “a muchos veteranos” del Ejército. En este sentido, el nacionalista irlandés Colum Eastwood, líder del Partido Laborista y Socialdemócrata de Irlanda del Norte, ha sido acusado de poner en peligro la vida de un veterano al nombrarlo en la Cámara de los Comunes, haciendo gala de su “privilegio parlamentario”, que permite a los diputados decir lo que quieran en la Cámara Baja sin temor a ser demandados.

Foto: Una imagen de las pasadas elecciones. (Reuters)

El exsoldado —a quien por razones legales solo se le puede llamar “Soldado F”— se enfrenta a un juicio por sus acciones durante el Domingo Sangriento. En concreto, se le acusa de dos cargos de asesinato y cinco intentos de homicidio por su participación en la masacre de 1972, cuando 13 personas fueron asesinadas a tiros por paracaidistas.

Por su parte, el portavoz en los Comunes del Partido Democrático Unionista (DUP, el principal de Irlanda del Norte y el más importante de la comunidad protestante de la provincia), Jeffrey Donaldson, rechazó “cualquier forma de amnistía”, como también cuestionan los representantes del Sinn Féin, que fue brazo político del ya inactivo IRA. Amnistía Internacional ha manifestado que el plan del Gobierno demuestra un “desprecio total por las víctimas”, a las que se priva de su derecho a “conocer la verdad y que se haga justicia”.

Julie Hambleton, quien durante décadas ha dirigido la campaña para una investigación pública sobre los atentados con bombas en 1974 en Birmingham Pub —hasta 2005, el ataque terrorista más mortífero jamás cometido en suelo inglés— ha enviado una carta al premier Boris Johnson donde le plantea la siguiente cuestión: “¿En qué momento su gobierno perdió de vista su columna vertebral moral, ética y judicial?”

“Dígame, primer ministro, si uno de sus seres queridos fuera volado por los aires y solo pudiera identificar a su hijo o hija a través de las uñas porque su rostro se hubiera quemado tan gravemente por la explosión que apenas quedaran unos restos intactos, ¿se apresuraría a aceptar que se implemente una legislación tan obscena?”, pregunta Hambleton en su carta. Criticando a los ministros por no discutir los planes con las víctimas del terrorismo del IRA agrega: “antes de que se discuta cualquier decisión sobre cualquier legislación con respecto a los `Troubles´ esas ideas deben discutirse con las familias afectadas directamente, porque está claro que su gobierno no tiene idea de cómo han afectado a tanta gente y continuará haciéndolo, hasta que se vean la verdad, justicia y responsabilidad”.

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