El esperado encuentro entre Biden y Sánchez se limita a un saludo en los pasillos de la OTAN
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"Encuentro" bilateral

El esperado encuentro entre Biden y Sánchez se limita a un saludo en los pasillos de la OTAN

El presidente del Gobierno español y el presidente estadounidense se saludan en los pasillos cumbre de la OTAN en Bruselas, con China, Rusia y la agenda 2030 como prioridad

placeholder Foto: Encuentro de la OTAN en Bruselas. (Reuters)
Encuentro de la OTAN en Bruselas. (Reuters)

Lo que el viernes era, según explicaban fuentes del Gobierno, un encuentro entre el presidente Pedro Sánchez y el presidente estadounidense Joe Biden en los márgenes de la OTAN, ha acabado siendo una breve conversación de algo más de medio minuto mientras ambos líderes caminaban hacia la foto de familia de la cumbre de la Alianza Atlántica celebrada este lunes en Bruselas (Bélgica).

A lo largo de las últimas horas, fuentes gubernamentales reducían expectativas y hablaban de un “breve encuentro”, aunque el viernes se había filtrado a los medios como una operación cerrada por los jefes de Gabinete de ambos líderes y no como un mero saludo informal. Sánchez no había hablado por teléfono con Biden desde que el presidente estadounidense ocupara el despacho oval tras ganar las elecciones el pasado mes de noviembre, así que la primera toma de contacto se ha producido en el primer viaje que el nuevo líder estadounidense ha realizado a Europa, con el objetivo de confirmar un mensaje que su Administración lleva enviando desde hace meses: las relaciones transatlánticas son de una gran importancia para Washington.

Fuentes del Gobierno señalan que, “tal y como se había señalado previamente, ambos querían saludarse, conocerse personalmente y establecer un primer contacto”. “Entre otras cosas, se había acordado que su saludo fuera captado por las cámaras como prueba de la excelente relación que existe entre ambos países”, señalan las fuentes de Moncloa, que han rechazado comentar qué puntos han hablado ambos presidentes.

“Han sido poco más que esos segundos. Hemos tenido una breve conversación y después un breve paseo” ”, ha explicado Sánchez sobre su cara a cara con Biden en una rueda de prensa celebrada al final de la cumbre en la que ha comparecido junto al secretario general de la Alianza Atlántica para anunciar de forma oficial que Madrid será el escenario de la próxima cumbre de la OTAN en 2022, como ya adelantó El Confidencial. "No tengo cronómetro de cuánto me he reunido o no con el presidente de EEUU", ha explicado el presidente del Gobierno al ser preguntado sobre la brevedad del encuentro.

Sánchez, que también ha explicado que le ha hablado a su homólogo americano sobre la situación migratoria en América Latina, ha asegurado que ha felicitado al presidente estadounidense por su "agenda progresista". “Era una primera toma de contacto, creo que Biden nos ha inspirado a muchos ganando las elecciones y los primeros pasos que ha tomado corroboran y certifican esa inspiración progresista”, ha subrayado el socialista en la rueda de prensa.

Este tipo de encuentros son, en ocasiones, pura coreografía para lograr una fotografía y un intercambio de palabras que buscan un primer contacto entre líderes que quien está cerca pide no menospreciar: el carácter personal de una relación entre presidentes es mucho más importante de lo que puede parecer. En todo caso, la charla entre Sánchez y Biden no estaba atada hasta el detalle antes de la cumbre; a lo largo de la mañana el equipo del presidente español todavía señalaba que se encontraba cuadrando agendas con el del presidente estadounidense.

Foto: Pedro Sánchez, Justin Trudeau y Joe Biden se saludan en la cumbre de la OTAN. (Reuters)

En el brevísimo encuentro entre Biden y Sánchez no ha habido tiempo para intercambiar más que algunas palabras. Pero sí que había asuntos de los que hablar en profundidad. Uno en especial: la tensión con Marruecos respecto al Sáhara Occidental y el apoyo dado por Donald Trump a Rabat que ha servido para que el reino alauí presione al Gobierno español durante las últimas semanas. El pasado 10 de diciembre, poco antes de abandonar su puesto, Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, siendo la primera potencia occidental en hacerlo y planteando un verdadero problema a España y otros países europeos. Este mismo fin de semana, Arancha González Laya, ministra española de Exteriores, ha hablado con su homólogo estadounidense, Antony Blinken, para pedirle que se implique más en la resolución de los problemas con Rabat.

La reunión se produce en los márgenes de una cumbre de la OTAN con tres puntos fundamentales en la agenda. Por un lado la amenaza creciente de Rusia en el este que preocupa a muchos socios orientales de la Alianza, por otro el auge global de China, que es la principal preocupación de la Administración Biden, y, por último, la agenda 2030 de la OTAN, sobre la modernización y redirección de la alianza hacia nuevos riesgos y prioridades. Uno de los puntos que siempre se abordan en estos encuentros es el gasto en defensa. Hace años, los miembros de la alianza se comprometieron a invertir un 2% de su PIB en defensa. Aunque ahora han pasado siete años consecutivos con un incremento en defensa, España se encuentra entre los peores alumnos de la clase, con un 1,02% del PIB.

Foto: El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken. (EFE)

Sánchez sí que ha tenido un encuentro más largo con Boris Johnson, primer ministro británico, en la delegación del Reino Unido en el cuartel general de la OTAN, que se encuentra a las afueras de Bruselas, una ciudad blindada durante los últimos días, con policía en cada esquina y helicópteros sobrevolando a cualquier hora del día. Con Johnson, el presidente del Gobierno ha abordado “la necesidad de seguir reforzando las relaciones bilaterales, profundizando en áreas como seguridad y defensa, e impulsando el acuerdo entre España y el Reino Unido en lo relativo a Gibraltar”, según ha escrito el español en la red social Twitter. También ha hablado con Recep Tayyip Erdogan, presidente turco, que ha mantenido una bilateral de casi una hora con el presidente francés Emmanuel Macron.

El presidente del Gobierno también ha tenido un encuentro con Justin Trudeau, primer ministro canadiense, que, de hecho, participará este martes en otra cumbre entre la Unión Europea y Canadá. La semana del presidente del Gobierno incluye más encuentros, porque el miércoles Sánchez recibirá a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que viajará tanto a Madrid como a Lisboa para comunicar a Sánchez y al primer ministro luso, António Costa, la aprobación de sus planes nacionales de reforma e inversión para tener acceso al fondo de recuperación de 800.000 millones de euros acordado por los jefes de Estado y de Gobierno el pasado mes de julio.

Sin embargo, ambos planes necesitan todavía el visto bueno de los ministros de Finanzas del resto de Estados miembros, algo que seguramente no ocurra hasta julio. Cuando tengan la luz verde también del Consejo, se podrá acceder al 13% de prefinanciación que marca el reglamento. La Comisión Europea tendrá, no obstante, algunos problemas para cubrir la prefinanciación de todos los Estados miembros, ya que las emisiones de deuda pública europea comenzarán solamente a partir de este mes de junio.

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