Los motivos que precipitaron la caída del cónsul en Jerusalén en plena escalada de la violencia
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el cese fulminante ha sorprendido a muchos

Los motivos que precipitaron la caída del cónsul en Jerusalén en plena escalada de la violencia

El cónsul español en Jerusalén ha sido cesado en plena escalada de la violencia en la ciudad. Desde Exteriores, alegan una "pérdida de confianza", pero las fuentes apuntan a otro presunto caso de abuso laboral

placeholder Foto: Ignacio García-Valdecasas.
Ignacio García-Valdecasas.

El lunes, mientras la escalada de la violencia entre israelíes y palestinos estallaba en la Explanada de las Mezquitas, otro conflicto se dirimía en las oficinas diplomáticas de España en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Este. Esa mañana, Ignacio García-Valdecasas, el cónsul general y embajador oficioso ante la Autoridad Nacional Palestina (ANP), era repentinamente cesado de su cargo en medio de una creciente crisis nacional. A menos de dos años de ser nombrado y a tres de jubilarse, muchos en el servicio exterior se preguntan, ¿qué ha sucedido?

La razón oficial ha sido una “pérdida de confianza” en el funcionario por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, que anunció la medida durante una reunión el lunes con la Junta de la Carrera Diplomática —un órgano consultivo en el que hay un representante por cada cargo de la carrera diplomática—. La subsecretaría del ministerio citó la aplicación del artículo 6 del Reglamento Diplomático, que da manga ancha a Madrid para cesar a un funcionario por motivos “discrecionales” en puestos concretos.

“No voy a comentar las razones específicas por las cuales una persona es cesada de su cargo”, se limitó a decir la ministra Arancha González Laya cuando le preguntaron por el caso en una rueda de prensa en Croacia el martes. “Estas decisiones no son arbitrarias, no se toman a la ligera y se toman cuando se tienen que tomar”, aseguró la jefa de la diplomacia española sobre el delicado momento en que llega la decisión.

Foto: Consulado de España en Londres. (Google Maps)

La razón, aseguraron varias fuentes diplomáticas a El Confidencial, es una investigación sobre García-Valdecasas por un supuesto abuso laboral contra algunas de las personas a su cargo en el consulado y la residencia oficial.

Es una mala persona”, resume uno de los empleados afectados para explicar el trato que recibió en una conversación con un compañero a la que tuvo acceso El Confidencial, pero de la que no se pueden publicar más detalles por cuestiones de confidencialidad. Esta persona, que pide mantener el anonimato, pinta un panorama de horarios draconianos, trato brusco y unas exigencias abusivas a sus subordinados, incluyendo tareas privadas completamente fuera de sus funciones.

El Confidencial se puso en contacto con García-Valdecasas para obtener su versión sobre el cese y la investigación, pero el diplomático —que rechaza las acusaciones— declinó hacer comentarios al menos hasta su regreso a España en un mes. El Ministerio de Asuntos Exteriores se remitió a las declaraciones de González Laya sobre el caso.

Horarios draconianos, trato brusco y exigencias abusivas a sus subordinados, incluso tareas privadas completamente fuera de sus funciones

El funcionario, de 67 años, había sido nombrado en el cargo en agosto de 2019. Antes se había desempeñado como embajador en Paraguay y Chipre, fue número dos de la embajada en Moscú y cónsul general en Ciudad del Cabo. Una fuente diplomática asegura que en Sudáfrica "tuvo muy mala relación con el personal", pero no hubo reclamaciones formales.

¿Discreción o secretismo?

La investigación sobre las quejas contra el cónsul en Jerusalén comenzó a inicios de 2020 en el formato conocido como inspección de servicios, en el que otros diplomáticos ajenos a la legación evalúan la situación de forma independiente. Fuentes que conocen el proceso critican la lentitud y el secretismo del caso. Sin embargo, Laya aseguró el martes que "la obligada discreción" forma parte de la deontología del ministerio y que “se han seguido todos los procedimientos establecidos” en el reglamento interno.

“Esta es una situación muy delicada. Varios empleados del consulado se quejaron por la presión del cónsul general y han pasado malos ratos durante los fines de semana”, asegura otra persona con conocimiento de la situación en el consulado que no está autorizada para hablar con la prensa.

Foto: Una bandera de Noruega en una calle de Oslo. (Reuters)

Otras fuentes diplomáticas mencionan que el perfil de García-Valdecasas llamó la atención de varios colegas en otros destinos por una serie de telegramas diplomáticos que estaban lejos de los estándares del servicio exterior. Fuentes del servicio exterior creen que este tipo de material podría haber precipitado la salida de García-Valdecasas, que se produce en un momento especialmente delicado para el país.

La tensión de la última semana en Jerusalén Este, con violentos choques entre palestinos y fuerzas del orden israelíes, ha cristalizado en una operación militar con intercambio de bombardeos y lanzamientos de cohetes constantes. Los choques de los dos últimos días han dejado al menos 31 víctimas mortales, 28 en Gaza y tres entre los israelíes, así como cientos de heridos hasta la fecha. "Un diplomático poco centrado puede generar muchos problemas", aseguran.

Además, la embajada y el consulado tienen entre manos otro frente muy delicado por la detención de la cooperante española Juana Ruiz Sánchez, retenida en una cárcel israelí desde el pasado 13 de abril. La coordinadora de proyectos de una ONG sanitaria palestina, quien reside en Cisjordania desde hace más de dos décadas, está acusada de desviar fondos europeos al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), considerado grupo terrorista por Israel y la UE.

Foto: Juana Ruiz Sánchez (EFE)

Entre las labores consulares está, precisamente, la de asistir a españoles residentes en Jerusalén, Cisjordania y Gaza en este tipo de situaciones. Representantes del consulado han estado presentes en las últimas vistas judiciales de la cooperante y, según confirmaron desde Exteriores, "tanto desde el consulado como desde la embajada se han establecido canales de diálogo con las autoridades israelíes para dar seguimiento a la situación".

Los señalamientos contra García-Valdecasas continúan una serie de escándalos que han sacudido varias delegaciones diplomáticas españolas en los últimos meses. Como ha contado este periódico, la embajada de España en Noruega se enfrenta este mismo mayo a un proceso judicial por irregularidades en el pago de vacaciones a sus trabajadores y se han denunciado varios casos de abusos laborales contra el personal de la residencia del embajador.

El consulado español en Londres, con una plantilla desbordada por el volumen de trabajo generado por el Brexit, estuvo en el centro de la polémica después de que una trabajadora embarazada de mellizos, a la que se le negó el teletrabajo durante la pandemia de coronavirus, acabara perdiendo a los bebés. La situación de los empleados del servicio exterior se ha ido deteriorando en el tiempo, impactando en el servicio ofrecido al público, como mostró el ‘caso del orinal’, en el que una familia fue despachada de malas maneras cuando trataba de renovar su pasaporte porque su hija usó un orinal portátil en el consulado londinense.

El lunes, mientras la escalada de la violencia entre israelíes y palestinos estallaba en la Explanada de las Mezquitas, otro conflicto se dirimía en las oficinas diplomáticas de España en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Este. Esa mañana, Ignacio García-Valdecasas, el cónsul general y embajador oficioso ante la Autoridad Nacional Palestina (ANP), era repentinamente cesado de su cargo en medio de una creciente crisis nacional. A menos de dos años de ser nombrado y a tres de jubilarse, muchos en el servicio exterior se preguntan, ¿qué ha sucedido?

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