Londres pierde su 'mojo': así se está acelerando el gran éxodo de la capital británica
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Londres pierde su 'mojo': así se está acelerando el gran éxodo de la capital británica

Elaborar un censo preciso en Londres siempre ha supuesto un gran desafío por su población en cambio constante y las barreras lingüísticas y culturales

placeholder Foto: Beefeater británico en una terminal de Heathrow. (EFE)
Beefeater británico en una terminal de Heathrow. (EFE)

Por motivos de trabajo, la vida de Manuel, un portugués de 28 años, estaba ligada a una maleta. Nueve meses en Madrid, tres en Berlín, tres en París... Pero con Londres el plan era distinto. “La empresa textil francesa para la que trabajo me ofreció llevar el departamento Internacional de Ventas y la idea era quedarme allí a vivir por unos años”, explica.

Llegó el 15 de febrero de 2020. Estaba entusiasmado. Quería disfrutar de los teatros, musicales, museos. Además, había estudiado un máster internacional y tenía muchos amigos viviendo en la capital británica, relata a El Confidencial. Tras unas semanas buscando apartamento, finalmente se mudó a su nueva casa el 12 de marzo. Eligió un piso de dos habitaciones porque la idea era poder acoger a todas las visitas que esperaba recibir. Pero el 23 de marzo, el Gobierno de Boris Johnson impuso el confinamiento.

Manuel vive ahora en Lisboa. Tras unos meses complicados, ha conseguido levantar de nuevo las ventas a través de un modelo de negocio 'on line' y ya no se plantea regresar a la ciudad del Támesis. “Hace ocho meses seguramente te habría dado otra respuesta. Pero ahora, ya no lo veo. Aquí todo es más barato, tengo sol, playa y mi familia. Todos mis amigos se han marchado también. Cuando regrese la normalidad, quizá vaya de manera puntual para reuniones y gestiones. Pero vivir en Londres de continuo ya no es mi prioridad”, explica.

Foto: Provo (Utah). (Unsplash)

Durante los últimos 20 años, el crecimiento de la población de Reino Unido ha sido aproximadamente de 400.000 habitantes cada año. Pero todo cambió en 2020. Con la pandemia, murieron más personas de las que nacen por primera vez desde 1976. Y al cambio demográfico se suma además un éxodo de residentes nacidos en el extranjero.

Las últimas cifras de la Oficina Nacional de Estadística apuntan a que un millón de personas han abandonado el país en el último año, lo que representa la mayor caída anual de la población residente desde la Segunda Guerra Mundial, un efecto que ha sacudido especialmente a la capital, donde se aglutinaban el 37% de todos los extranjeros que vivían en suelo británico. Según la institución de estadística, ESCoE, más de 700.000 extranjeros han dejado la ciudad entre julio de 2019 y junio de 2020, lo que representa al menos un 8% de la población en un periodo de apenas un año.

La foto en el momento equivocado

Esto representa todo un reto a la hora de realizar el censo del domingo 21 de marzo. Cada 10 años, las autoridades deben recopilar la información necesaria para diseñar y financiar los servicios públicos. Elaborar un censo preciso en Londres siempre ha supuesto un gran desafío por su población en cambio constante y las barreras lingüísticas y culturales. Pero, con la pandemia, las circunstancias son ahora más excepcionales que nunca.

Es muy posible que más del 10% de la población no se contabilice por motivos relacionados con el covid-19. Londres y sus distritos, por lo tanto, podrían perder millones de libras durante los próximos 10 años debido simplemente a que la fotografía se ha tomado en el momento equivocado. El Gobierno escocés, por ejemplo, ha decidido posponer su censo hasta 2022 debido a los problemas provocados por la pandemia.

Foto: El presidente de Bolivia, Evo Morales, sostiene un trofeo del Rallly Dakar 2014. (EFE)
El genocidio (estadístico) de indígenas en Bolivia
Kike A. Pretel. Cochabamba (Bolivia)

¿Qué está pasando para que las bulliciosas calles a orillas del Támesis se muestren ahora vacías? Lo cierto es que el Reino Unido ha sido uno de los países más golpeados por el coronavirus. Tanto sanitariamente (el primero en Europa en superar la barrera de los 100.000 muertos), como económicamente (acumula una deuda del 17% PIB, la más elevada en tiempos de paz).

Londres, en concreto, ha registrado más muertes que cualquier otra región y un aumento mayor en el número de reclamos de ayudas sociales. Y algunos de los sectores más afectados por el confinamiento, como es el caso de la hostelería, dependen en gran medida (alrededor del 30%) de los trabajadores extranjeros. Antes de la pandemia, según el Banco de Inglaterra, la tasa de desempleo en Reino Unido era de apenas un 3,8%, el nivel más bajo desde 1975. Ahora se encuentra en un 6%, el punto más alto de los últimos cuatro años. Las proyecciones apuntan a que crecerá hasta alcanzar entre un 7% y un 10% a mediados de este año.

Sin trabajo, ¿qué sentido tiene quedarse a vivir en la ciudad con el alquiler más caro de Europa y cuarto del mundo? De acuerdo a la consultora Eka Internacional, el coste medio de una vivienda de tres dormitorios en el centro es de alrededor de 7.000 euros al mes. Aunque con el mayor éxodo desde la Segunda Guerra Mundial, la capital ha sufrido una caída de un 12,4% en los precios de los alquileres, según el portal inmobiliario Rightmove, frente al 10% de Edimburgo o 5,3% Mánchester.

Estudiantes, 'millennials' y emprendedores

Con más de 300.000 universitarios, Londres tiene además el mayor número de estudiantes de todas las ciudades de Europa. Pero las clases se siguen impartiendo de manera 'on line', por lo que la gran mayoría de estudiantes extranjeros han decidido seguirlas desde sus países de origen.

Y luego está la estampida del grupo catalogado como 'Millennial Working Homers' (millennials trabajando desde casa), empleados de entre 25 y 40 años, que, una vez liberados de las ataduras de la oficina, han decidido abandonar la capital para regresar a casa de sus padres o mudarse a lugares más exóticos. Quizás el ejemplo más ambicioso ha sido el Jack Stenner, asesor político del mismísimo alcalde Sadiq Khan, que, con el confinamiento, decidió trasladarse a San Francisco (EEUU) para desempeñar desde allí sus funciones. No obstante, tras la polémica creada cuando los tabloides han puesto en duda que esta fuera la manera más efectiva para cumplir con su puesto en el consistorio (retribuido con un salario de 140.000 euros anuales) ha decidido volver.

Foto: Un hombre, teletrabajando desde su casa. (EFE)

Sin embargo, otros muchos han decidido cambiar ahora su vida por completo. Como es el caso de Manuel. “En Londres estábamos pagando un alquiler de 9.000 euros por la oficina. La cerramos por completo en abril, pero el contrato no terminaba hasta julio y tuvimos que pagar esos meses aún sin utilizarla. Fue duro porque apenas teníamos ingresos —señala—. Cuando llegó el primer confinamiento, las ventas cayeron en picado. El 30% de mis clientes se declaró en bancarrota y los que no, de 50 personas en plantilla se quedaron con cinco. En mi caso, tuvimos que poner el equipo en ERTE. Pero era un equipo internacional. Por lo tanto, cuando las cosas mejoraron y pude recuperar, por ejemplo, a un compañero que era francés, me dijo que había decidido volver a su país”.

Fue entonces cuando Manuel se replanteó todo. “Allí estaba pagando 1.500 euros de alquiler por el piso. Ahora en Lisboa no pago nada porque estoy en casa de mis padres. He conseguido levantar de nuevo las ventas. Pero ahora solo contrato para mi equipo a 'freelancers' porque no sé qué puede pasar en los próximos meses. Y si la situación recupera la normalidad, iré a Londres para reuniones de vez en cuando, pero ya no me veo viviendo allí”, matiza.

V, de vacunación; B, de Brexit

¿Qué futuro le depara a la ciudad? Algunos analistas hablan ya de recuperación en forma de V. Desde una perspectiva sanitaria y económica, Londres quizá era el peor lugar para vivir en Europa en la primavera de 2020. Pero, ante la rápida campaña de vacunación en Reino Unido y reapertura de negocios, podría convertirse en uno de los mejores lugares para verano de 2021. En términos migratorios, esto podría traducirse en el regreso de muchos de los que se fueron, bien a sus antiguos trabajos o bien en búsqueda de otros nuevos.

Pero entonces entra en juego otro fenómeno: el Brexit. La salida del Reino Unido de la Unión Europea (consumada a todos los efectos prácticos este pasado 1 de enero) no fue el principal impulsor de la emigración durante el último año, que estuvo muy concentrado en los primeros meses de la pandemia, y afectó tanto a comunitarios como extracomunitarios. Sin embargo, el divorcio sí puede persuadir ahora a muchos para no regresar.

Foto: Una protesta contra el Brexit en el Reino Unido. (EFE)

Algunos podrían hacerlo sin problemas, si tienen ya el “estatus de asentamiento” (con el que los residentes comunitarios garantizan sus derechos); los que llevaran viviendo menos de cinco años en el país tendrán solo el “pre-estatus”; y la gran mayoría no tendrán nada, por lo que se enfrentan ahora a una nueva ley de inmigración basada en un estricto sistema de puntos que te exige, entre otros, nivel de inglés y oferta de trabajo.

Antonio, un músico portugués de 31 años, está entre aquellos que no se plantearon salir, pero ahora está fuera y no sabe muy bien cómo regresar. “Fui a Portugal por Navidades. Tenía billete de regreso a Londres. Pero entraron las restricciones y luego se incluyó a Portugal en la lista roja por lo que si volvía tenía que hacer cuarentena en un hotel con coste de 2.000 euros. Ahora ya no estamos en la lista roja, pero no hay vuelos directos. Por lo tanto tengo que buscar otras vías para poder volver. Pero quiero regresar porque tengo el 'pre-estatus' y no quiero perder la oportunidad de conseguir el estatus que garantice mis derechos”, explica.

El confinamiento afectó de lleno a su trabajo. Los conciertos y las clases quedaron suspendidas. Y aunque ahora ha encontrado otras vías a través de 'online', sí le gustaría poder estar al menos unos años más en la capital británica. “He descubierto una nueva manera de trabajar por internet. He tenido tiempo para componer. Pero sí necesitas tener reuniones en persona con el resto de músicos para hacer grabaciones con una mínima calidad”, explica.

¿El fin de la City?

Por otra parte, el Brexit también afecta de lleno a la City. Desde el 1 de enero, las instituciones financieras con sede en el Reino Unido han perdido el acceso automático al mercado único. La Comisión Europea debe decidir ahora sobre otorgarles los derechos de equivalencia. Pero muchas ya han cedido abrir oficina en la UE para poder seguir desempeñando su actividad.

En los últimos cuatro años, más de 7.500 puestos de trabajo han abandonado el suelo británico, según Ernst & Young. Desde el plebiscito de 2016, 44 empresas han anunciado planes para realizar contrataciones locales en la UE para 2.850 puestos existentes o de nueva creación. Dublín, Luxemburgo, Fráncfort, París y Ámsterdam se encuentran entre los principales beneficiarios de esta reubicación.

Foto: Foto de archivo de la firma del acuerdo. (Reuters) Opinión

La pandemia también ha llevado a muchos a dejar la ciudad por el campo buscando naturaleza y, ante todo, casas más grandes desde donde poder teletrabajar. Según un estudio de la inmobiliaria Savills, los precios de las propiedades en Reino Unido aumentarán un 21,1% durante los próximos cinco años, pero no será por igual en todo el país.

Los mercados inmobiliarios más alejados de la capital experimentarán el crecimiento más fuerte. Liderando el camino estarán el Noroeste y Yorkshire & The Humber, con incrementos del 28,8% y 28,2% respectivamente, frente al 12,6% que se espera para Londres para finales de 2025. Se prevé que los precios de las casas de campo aumenten un 20,5% en el mismo periodo de tiempo, impulsados ​​por el deseo de cambios de espacio y estilo de vida.

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