La "enmienda del genocidio" que amenaza con bloquear acuerdos entre UK y China
  1. Mundo
  2. Europa
REBELIÓN ENTRE LOS 'TORIES'

La "enmienda del genocidio" que amenaza con bloquear acuerdos entre UK y China

La enmienda permite al Tribunal Superior anular cualquier pacto comercial con un país tercero si se determina que ha cometido asesinatos en masa

placeholder Foto: Un musulmán uigur chino participa en una protesta contra China durante la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, en junio de 2019.
Un musulmán uigur chino participa en una protesta contra China durante la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, en junio de 2019.

El guion del Brexit siempre fue el mismo: recuperar el control. Un control, además, absoluto. De ahí que el núcleo duro euroescéptico de los 'tories' no parara en su día hasta derrocar a Theresa May y su preferencia por un divorcio más suave: además de la salida del mercado único, el Reino Unido debía abandonar la unión aduanera para poder cerrar acuerdos comerciales con quien quisiera.

Irónicamente, ahora resulta que los jueces, y no el Gobierno, podrían ser los que tengan ese preciado control sobre los países con los que se puede establecer un pacto. Y aquellos que cometan genocidio quedarían fuera de la lista. En concreto, el foco de atención está sobre el trato de China hacia los miembros de la minoría musulmana de los Uigures. El resultado es que un pacto de libre comercio entre Londres y Pekín se complica cada vez más.

Foto: Boris Johnson en una imagen de archivo de 2019. (Reuters)

Este martes por la noche, Boris Johnson consiguió evitar in extremis una rebelión de sus filas. La Cámara de los Comunes decidió por tan solo 11 votos (319 frente a 308) eliminar del proyecto de ley de Comercio una enmienda que habría permitido al Tribunal Superior ('High Court') anular cualquier pacto comercial con un país tercero si se determina que ha cometido asesinatos en masa. Hasta 33 conservadores votaron a favor de la enmienda, junto con la oposición laborista. Los rebeldes estaban convencidos de que podrían salirse con la suya, pero finalmente las cifras no fueron suficientes. Sin embargo, el conflicto dista mucho de estar resuelto.

La enmienda en cuestión, presentada por lord Alton (independiente), fue aprobada el mes pasado en la Cámara Alta durante la tramitación del proyecto de ley. Pese a que los diputados ahora la han retirado cuando el texto ha regresado a los Comunes, los lores ya han adelantado que volverán a imponerla en esta particular partida de “ping-pong”. Lord Alton cuenta con el apoyo de representantes de varios partidos, entre ellos, varios conservadores, como el exministro Michael Forsyth o el que fuera presidente de la formación Eric Pickles. Entre los laboristas, destaca también el que fuera juez de la Corte Suprema Lord Hope.

El gran sueño de Boris Johnson en la era post Brexit era construir ese concepto del "Reino Unido global", con nuevos aliados. Y en la lista, inicialmente, Pekín tenía un protagonismo especial.

La enmienda especifica que deben ser los tribunales británicos y no los internacionales, los que determinen qué países cometen genocidio, ya que China (con asiento permanente en Consejo Seguridad ONU) tiene mucha influencia. Los 'tories' rebeldes están convencidos de que finalmente la enmienda saldrá adelante. El cabecilla de la revuelta en los Comunes es Ian Duncan Smith, el que fuera líder del Partido Conservador, convertido ahora en el presidente de la Alianza Interparlamentaria sobre China.

El gran sueño de Boris Johnson en la era post Brexit era construir ese concepto del "Reino Unido global", con nuevos aliados. Y en la lista, inicialmente, Pekín tenía un protagonismo especial. No fue casualidad que, a principios de 2020, Downing Street abriera las puertas a Huawei para que participase en el desarrollo de la red 5G. A Johnson no le importó el revuelo que aquello creó en la Casa Blanca, el histórico socio, ni en sus propias filas 'tories'.

Foto: Boris Johnson. (Reuters)

Pero tan solo seis meses después, el 'premier' daba volantazo ante las presiones de los suyos. De la misma manera que el llamado European Research Group (Grupo de Investigación Europeo), formado por los 'tories' euroescépticos más radicales, logró en su momento que el Gobierno de May apostara por un Brexit duro, el nuevo 'lobby' conservador de Westminster, llamado China Research Group, quiere ahora redefinir las relaciones entre Londres y Pekín, marcando distancias. Y cada vez tiene más influencia.

El debate que acontece ahora en el Parlamento británico se produce cuando el Gobierno de Estados Unidos ha declarado formalmente que China estaba cometiendo un genocidio en su represión de los musulmanes uigures en Xinjiang. Downing Street también ha sido crítico con el trato de China hacia la minoría. La semana pasada anunció medidas para cortar los vínculos comerciales del Reino Unido con los campos de trabajos forzados en la región.

Foto: Una imagen de la City de Londres. (Reuters)

Pero, según el corresponsal diplomático de la BBC James Landale, algunos parlamentarios sospechan de que Johnson está haciendo todo lo posible para evitar antagonizar al régimen de Xi Jingping. Duncan Smith recala que el debate “se trata simplemente de hacer brillar una luz de esperanza para todos aquellos que no han tenido éxito en los tribunales y no han sido tratados adecuadamente”. “Si este país no defiende eso, entonces quiero saber qué es lo que volverá a defender”, agregó.

Por el contrario, el ministro de Comercio, Greg Hands, recalca que es algo inaceptable y sin precedentes otorgar poderes a los tribunales para revocar los acuerdos comerciales acordados por los gobiernos electos. La cuestión, en definitiva, es compleja y va a dar mucho de qué hablar. La guerra de Johnson contra sus propias filas no ha hecho más que empezar.

Brexit Boris Johnson Partido Conservador Británico Theresa May Reino Unido Euroescépticos